sábado 30 de junio de 2007

LA MUERTE DEL CISNE


Escrito por MRF en La Plata el 21 de junio de
2006
“¡Oh Cisne! ¡Oh sacro pájaro! Si antes la blanca Helena
del huevo azul de Leda brotó de gracia llena,
siendo la de la Hermosura la princesa inmortal,
bajo tus blancas alas a la nueva Poesía
concibe en una gloria de luz y de armonía
la Helena eterna y pura que encarna el ideal.”
Rubén Darío

Introducción

Desde el momento en el cual Zeus, convertido en cisne, amara a Leda y ésta, reina de Esparta, diera a luz a quien sería la bella princesa de Troya, el cisne ha sido adorado, admirado e inspirador de mitos y poemas.
Aquel cisne, hoy habita lagos y lagunas desde Karelia, en la frontera ruso-finlandesa, -donde reina el sagrado Cygnus cygnus, imponente con su blancura inmaculada- hasta la Patagonia donde su majestad Cygnus melancoryphus exhibe, esbelto, su interrogante cuello negro.
Asi es que, cuentan los tehuelches, cuando sus tierras eran sólo hielo y nieve, llegó Kellfü (cisne) volando desde más allá del mar. Trajo en su lomo, protegido entre las plumas, a Elal, quien, desde la cima del Chalten, donde lo había dejado Kellfü, descendió para, finalmente, comenzar la creación de la Mapu y sus habitantes.
La presente es una breve historia ocurrida en tierra mapuche, mucho tiempo después de la llegada de Elal.

El lago de los cisnes
Era un río pequeño, rodeado de bosques y campos, a cuyas orillas se cultivaba y criaba ganado. Por entonces, pequeñas embarcaciones, y hasta un vapor, recorrían sus aguas y transportaban a los habitantes de los pueblos surgidos a la vera del río Cruces. Aquel que, después de juntarse con otros, se convierte en el Valdivia quién, finalmente, mezcla las aguas dulces, extraídas a los Andes, con las del mar Pacífico.
En mayo de 1960, la tierra se sacudió furiosa durante dos días. El terremoto más grande del mundo arrasó la península de Arauco. Dos maremotos completaron la obra de destrucción. Las ciudades de Valdivia y Puerto Mont fueron borradas del mapa. Miles murieron. La topografía del área cambió para siempre. Las tierras aledañas al río Cruces se hundieron y se inundaron.
Así nació el lago de los cisnes, el humedal de Valdivia. Sin duda, un doloroso alumbramiento que Ortega y Gasset apreció al decir: …..”tiene este Chile florido algo de Sísifo, ya que como él, vive junto a una alta serranía y, como él, parece condenado a que se le venga abajo cien veces lo que con su esfuerzo cien veces creó”. Valdivia fue reconstruida, y es hoy una de las ciudades más lindas de Chile.
Por otra parte, un buen día llegaron los cisnes al humedal, y con ellos vino la Egeria densa (el luchecillo), planta acuática que se convertiría en su principal alimento, dentro del Santuario. Una paradoja, sin duda, porque esta planta, originaria del norte de América, es una especie exótica para la región donde habita el cisne de cuello negro.

Torciéndole el cuello al cisne.
“Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje
Que da su nota blanca al azul de la fuente;
él pasea su gracia no más, pero no siente
el alma de las cosas ni la voz del paisaje”
Enrique González Martínez

En febrero de 2004, 30km aguas arriba del Santuario de la Naturaleza, inicia sus actividades una gran fábrica de pulpa de celulosa. La compañía había iniciado un programa de plantaciones forestales allá por el 80. Un proyecto que culminaba, casi 25 años después, con la puesta en marcha de la pastera. Una moderna planta, con blanqueado ECF, y en la cual se destacaba el tratamiento de los efluentes líquidos (vertidos al río Cruces) realizado en tres etapas (física, biológica y química).
Se resalta tal hecho porque la mayor parte de las pasteras tratan los efluentes líquidos en un proceso de dos etapas. Vale recordar que Greenpeace argentina exigía aquel procedimiento, de tres etapas, para las plantas de Fray Bentos.
Ese año, en los meses de febrero y marzo, la población de cisnes alcanzó uno de sus máximos históricos, con 8.000 ejemplares poblando el interior del Santuario y otro par de miles en áreas adyacentes.
En el mes de julio de 2004 la población de cisnes había descendido bien por debajo del promedio de los últimos tres años (alrededor de 6.000). Y, hacia fines del año, la cantidad de ejemplares se había reducido a unos pocos cientos. El Cygnus melancoryphus abandonaba su lago y algunos ejemplares, demasiado débiles para volar, se dejaban morir en sus aguas (el total de cisnes muertos estuvo entre 150 y 300 individuos).
¿Qué había pasado?. La respuesta fue obvia para algunos. Quizás tanto como lo fuera, en la Europa de la Edad Obscura, cuando la Peste Negra asesinaba sin piedad. Como estos, aquellos llevados por los prejuicios, la ignorancia, el miedo y el fanatismo rápidamente concluyeron que la Peste venía de la mano de los Judíos.
En el Arauco pronto encontraron al asesino. ¡Quien le había torcido el cuello al cisne era la pastera del rio Cruces!

Buscando al asesino
La Comisión Nacional del Medio Ambiente de la Región X (CONAMA) solicitó una investigación a la Universidad Austral de Chile (UACH). Esta presentó un primer Informe de Avance en diciembre de 2004, el segundo en febrero de 2005 y el Informe final en abril de ese año. Para esa época una Misión Consultiva Ramsar (solicitada por el gobierno chileno), formada por un eco-toxicólogo argentino y un especialista en ecología inglés, también presentó sus conclusiones.
Además, hubo un análisis crítico del informe de la UACH, realizado por el Centro de Estudios Avanzados en Ecología y Biodiversidad (CASEB) de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Aunque esa información ocupa centenares de páginas he creído necesario exhibir la imprudencia de un resumen extremo.
“Los hallazgos clínicos, dice la UACH, en la mayoría de los cisnes se relacionan con el bajo peso corporal, lo cual fue refrendado por el examen anatomopatológico, en el que se observó marcada emaciación (adelgazamiento extremo) con ausencia de tejido adiposo”. ¡Los cisnes habían muerto de hambre!
Sin embargo, continúa el informe, “los órganos examinados revelaron acumulación de hierro en hígado y en menor medida en riñones”. No obstante, en ningún momento se afirma que el hierro fuera causante de la muerte de las aves.
Por otra parte, se encontró que las concentraciones de hierro en los sedimentos del Santuario fueron elevadas. Asimismo, se observaron acumulaciones de hierro sobre los tejidos de las plantas de Egeria densa, alimento de los cisnes.
En realidad, la observación fundamental fue que la hierba acuática había, prácticamente, desaparecido. Los cisnes emigraron, para no morir de hambre, ante la eliminación de su fuente principal de alimentación. Pero, ¿Por qué se había perdido el luchecillo?
Fue conveniente pensar que este había enfermado por la contaminación de las aguas. En particular, debida al “exceso de hierro”. Así, se insinuó, que la “pastera” era la proveedora del hierro.
Cuando la Universidad de Concepción (por pedido de la empresa, porque la UACH sólo midió hierro en el seno del estuario) examinó la cantidad de hierro que había en las aguas que ingresan a la planta y las que emergen con el efluente, se observó que había mayor cantidad de hierro en el ingreso que en el egreso. En conclusión, y desafortunadamente, ¡la pastera era inocente!
En definitiva, no fue posible asegurar que la causa de la desaparición del luchecillo pudiera atribuirse a la fábrica de celulosa. Tampoco se confirmó que el hierro (de origen desconocido, por ahora) hubiese sido la causa de tan rápida desaparición de la Egeria densa.
No es posible descartar que el hierro, en altas concentraciones, sea tóxico para la Egeria. Son conocidos los efectos nocivos del hierro, cuando se acumula en las tierras bajas, sobre el arroz que se cultiva en el centro-oeste africano (WARDA Annual Report 2001-02).
Notablemente, la supuesta contaminación sólo habría afectado al luchecillo y no a otros vegetales del humedal. Y, a su vez, sólo sufrieron el problema las comunidades que se alimentan de la Egeria: cisnes y taguas (Fúlica leucoptera y Fúlica rufifrons). Es muy curioso que un contaminante inespecífico (hierro) afecte tan selectivamente la biota.
En realidad, la respuesta tal vez se encuentra en el mismo informe de la UACH cuando comunica: “La dinámica poblacional del Cisne de cuello negro ha presentado fuertes oscilaciones en la cantidad de ejemplares, durante el período 1988-2005. Las más fuertes se observaron a mediados de los noventa cuando el aumento casi explosivo de individuos estuvo por sobre los 10.000 mil, seguido de drásticas caídas. Estas caídas, fueron similares, en intensidad y dinámica, a la caída registrada durante 2004. Sin embargo, las caídas observadas a mediados de la década del noventa nunca llegaron a valores tan bajos como los medidos a fines del 2004.”
Probablemente la respuesta sea elementalmente maltusiana. Aumenta la población se agotan los cultivos, sobreviene la hambruna.

El encanto de la Princesa Odette
Un vecino del valle del Contulmo celebraba la llegada de los cisnes al Lago Lanalhue y se asombraba, a su vez, de la proliferación del luchecillo, inexistente antes del arribo del elegante Cygnus “sembrador”. En su cuerpo, el cisne, trae trozos de Egeria que se multiplican vegetativamente en forma muy agresiva.
El hombre, un romántico sin dudas, reclamaba rebautizar el Lanalhue y llamarlo El Lago de los Cisnes (Diario Electrónico de Cañete).
No todos en la comarca pensaban igual. Otro paisano, afirmaba en el mismo medio que, “aparentemente estamos llenos de grandes románticos que no han logrado visualizar la catástrofe ambiental, ecológica y económica local que esta planta acuática (se refiere al manjar de los cisnes) esta produciendo en nuestro Lago Lanalhue”. Y, después de enumerar las posibles pérdidas económicas para la comunidad, finalizaba: “Nadie quiere veranear con malos olores, mosquitos, y la imposibilidad de efectuar deportes náuticos”. ¡Similares inconvenientes a los enumerados por los empresarios turísticos de Gualeguaychú!
¡Esperemos que el principe Siegfried rescate a Odette! y la libere, con su amor, del encanto que la convirtiera en cisne. Si el Príncipe se demorara, sería aconsejable que ella regresara al Santuario del rio Cruces, tan rápido como pudiera.
Mientras tanto, allí la población de cisnes se recompone (Corporación Nacional Forestal, Informe marzo/2006), en algunos lugares del estuario la Egeria densa vuelve a la vida. En tanto su plato preferido se recupera, los cisnes se alimentan de algas del género Spirogyra que se han desarrollado en abundancia, sin la competencia del agresivo luchecillo y con una disminución de sus depredadores.

“El cisne antes cantaba sólo para morir
Cuando se oyó el acento del Cisne wagneriano
fue en medio de una aurora, fue para revivir.
Sobre las tempestades del humano océano
se oye elcanto del Cisne; no se cesa de oir
dominando el martillo del viejo Thor germano
o las trompas que cantan la espada de Argantir.
Rubén Darío.

INFLUENCIA DE LOS MEDIOS DE DIFUSION SOBRE LA OPINION PÚBLICA DE GUALEGUAYCHU

Escrito por MRF en La Plata el 17 de enero de 2007

En una nota, que sobre Gualeguaychú, escribiera y publicara en diversos medios (Réquiem para una asamblea), analizaba diversos aspectos del conflicto por las fábricas de celulosa. Entre ellos hacía referencia a la importancia que la unanimidad de la opinión publicada tiene sobre la opinión pública:
Todos los medios de prensa locales trabajan en función de esta locura. El diario El Argen-tino, El Día de Gualeguaychú, Radio Máxima (FM), la AM 680 LT41, el gobierno municipal, las escuelas provinciales, etc., etc., propalan la nueva religión. Una especie de show televi-sivo, donde el rol de “Truman” lo juega el pueblo de Gualeguaychú. Un auténtico andamia-je totalitario.
También recordaba, en relación a ello, los dichos de Thedore Adorno:
“El totalitarismo significa la ausencia de límites, la no concesión de tregua alguna, la conquista con dominación absoluta, hasta el exterminio completo del enemigo escogido… Para la dominación totalitaria es esencial que nada esté garantizado, que no se interponga ningún límite a la arbitrariedad implacable”.
Fue a través del servicio de información del ICI (Instituto de Ciencia e Investigación) que descubrí un artículo publicado (17/01/07) en El Debate de la localidad de Zárate. En él un joven estudiante de la Carrera de Información Ambiental de la UNLU da cuenta de un estudio (encuestas in situ) sobre cuales son los medios de comunicación que proveen de información, sobre el tema de las “papeleras”, a los ciudadanos de Gualeguaychú.
La investigación mencionada presenta datos muy interesantes que se hallan en los párrafos que trans-cribo textualmente:
“En este trabajo, mediante encuestas, pregunté a las personas del lugar cómo se informa-ban acerca de la evolución del conflicto, teniendo como respuesta que un 7% se informa por Internet, otro 7% se informa por la asamblea ciudadana, 17% lo hace por los diarios, 30% por televisión y 39% por radio.”
“Todas las personas que entrevisté respondieron que se informan por los diarios locales porque consideran que la percepción que éstos tienen del problema es directa, mientras que los medios nacionales -al estar más distantes- informan de manera distorsionada las novedades del conflicto entre argentinos y uruguayos, por lo que consideraban que los medios locales eran los más confiables.
Por ejemplo: en una entrevista con Atilio Burgos, encargado del área de redacción del diario “El Argentino” (consumido por el 70% de la población), manifestó que ellos tratan la temática desde la asamblea ciudadana, mediante entrevistas con los asambleístas, porque consideran que es la fuente de información más segura.
En cuanto al compromiso que ellos poseen en sus notas, expresaron que -ante todo- son vecinos que pueden verse afectados por la instalación de las paste-ras, por lo que ellos, antes que un medio de comunicación, son la voz del pueblo.”
“En todo los casos los entrevistados respondieron: primero, que ellos seleccionaban el medio de comunicación de acuerdo a la postura que tienen del problema; y segundo, que la opinión pública de Gualeguaychú -respecto del conflicto- está respaldada por argumentos tan fuertes que cualquier refutación se considera absurda, por lo que están completamente seguros del objetivo que quieren cumplir: LA NO INSTALACIÓN DE LAS PASTERAS.”
La importancia del trabajo se encuentra, a mi juicio, en que el mismo verifica, basado en el estudio de campo, que la información recibida por la población del pueblo de Gualeguaychú es, en realidad, propaganda sistemática. Este hecho es confesado con desenfado por el entrevistado Burgos. Este hecho es posible debido a que existe una tendencia “natural” en ciudades y pueblos a informarse con la prensa local. En general los medios locales tienen un gran predominio sobre los nacionales, tendencia que se acrecienta al alejarse de Buenos Aires. Sin embargo, en este caso la prensa nacional se ha mantenido en resonancia con la local no constituyendo, en consecuencia, una fuente alternativa de información.
Es de mi conocimiento (por medio de cartas recibidas desde Gualeguaychú) que los medios de prensa locales no hacen lugar a ninguna opinión disidente y que todos aquellos ciudadanos de Gualeguaychú que, por otra vía, se animan a plantear puntos de vista alternativos son calificados de traidores, reciben amenazas y hostigamiento de diverso tipo.
El joven estudiante concluye que las respuestas de la gente de Entre Ríos:
“demuestran un pensamiento colectivo firmemente defendido, bien fundamentado, y que difícilmente podrá ser modificado por los medios de comunicación.”
Seguramente su simpatía personal por el accionar de la asamblea lo induce a una conclusión errada.
El gran artífice de la propaganda nazi, quien mantuviera cautivada y cautiva a la opinión pública alema-na, Joseph Goebbels, escribía: “las masas forman un conjunto informe. Sólo las manos de un artista político transforman las masas en pueblo y el pueblo, en nación.” Además, sostenía: “La propaganda tiene un solo objetivo: conquistar las masas, por ello nuestra propaganda es primitiva, porque el pueblo piensa de una manera primitiva. Hablamos el lenguaje que comprende el pueblo.” Hay una gran semejanza con aquello de ser “voceros del pueblo” sin caer en la descarada sinceridad de Goebbels.
Si la opinión pública no pudiese ser alterada por un clima de libertad de prensa, como afirma el autor del artículo de referencia, no sería necesario amedrentar al adversario, impedir la libre expresión de todas las opiniones, se daría, al disidente, espacio en la prensa local. La realidad, como sabemos, es muy dife-rente.
Inadmisiblemente, se ha creado en Gualeguaychú un clima totalitario que hace recordar la labor del Ministerio de Instrucción Pública y Propaganda del Reich que fuera “responsable de todos los trabajos encaminados a influir la vida mental y espiritual de la Nación.”
Afortunadamente nuestras leyes no establecen tales ignominias. Sin embargo, las aplicamos poco, desa-fortunadamente. Por ello, estoy convencido que nos encaminaríamos rápidamente a una solución del conflicto si recordáramos y cumpliéramos, a raja tablas, con lo que establece el artículo 14 de nuestra Constitución Nacional: “ Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de nave-gar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y dis-poner de su propiedad de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender."
Pero, ello no es todo. ¿Quién duda que, si el espíritu republicano inscripto en nuestra Carta Magna estuviera impreso en nuestros corazones, no habría conflicto? Si no ignorásemos, como lo hacemos, que “El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución. Toda fuerza armada o reunión de personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de este, comete el delito de sedición (Art.22).

GUERREROS DE PAPEL

Escrito por MRF en La Plata el 10 de enero de 2006

Son soldados de cartón
La mayoría de los argentinos asistimos, en condición de sorprendidos testigos, a la guerra desatada contra la instalación de un par de plantas de producción de pulpa de celulosa en la República Oriental, que ya yerguen sus chimeneas sobre las costas del río Uruguay.
Frente a tal hecho, la actitud de las autoridades, entrerrianas y nacionales, ha conducido la controversia a un punto de incomprensible intransigencia.
La preocupación de los pobladores de Gualeguaychú, sobre la aparición de un gran complejo industrial sobre el paisaje local, es comprensible. Esa presencia podría afectar la industria turística y, desde luego, después de la campaña realizada, sobredimensionando las consecuencias del impacto ambiental, seguramente lo hará. Lo sorprendente es el comportamiento de las autoridades provinciales y nacionales que haciendo gala, aparentemente, de falta de liderazgo y “seguidismo de masas” han llevado el asunto al grado de conflicto internacional.
¿Surge la actitud gubernamental argentina, acaso de una sincera preocupación, casi rousseauniana, por la conservación de la naturaleza?
En nuestro país existen unas 10 plantas de producción de celulosa que vierten sus efluentes al río Paraná provenientes de una producción de no menos de 850.000 toneladas anuales de pulpa de celulosa. Estas empresas: Celulosa Campana y Gral. Bermúdez, Papelera del Plata, Wixel, Campanita, Papel Prensa de San Pedro, Iby en Entre Ríos, Andino sobre Santa Fe, Alto Paraná S.A., Piray y Papel Misionero en Misiones; contaminan el Paraná desde hace años. Celulosa Argentina S.A., en su página web, destaca que desde su fundación en 1929, apuesta al país y su gente. Por aquellos años la preocupación por la contaminación ambiental era un tema desconocido.
La presencia de contaminantes provenientes de la planta de Gral. Bermúdez (compuestos orgánicos clorados) ha sido verificada por Greenpeace, según un informe publicado por la organización. Por otra parte, está universalmente probado que, la vieja tecnología aplicada en las plantas argentinas (esencialmente el proceso de blanqueado con gas cloro), es causante de la generación de organoclorados, entre ellos dioxinas de alto grado de toxicidad. Estos productos son arrojados al río desde, al menos, el año 1929. ¿Cómo es posible, entonces, que nuestro gobierno reclame por la posible contaminación que generarían las plantas sobre el Uruguay y al mismo tiempo admita que una decena de empresas argentinas estén contaminando el Paraná y el Rio de la Plata? ¿Cómo es posible que nuestro gobierno reclame al del Uruguay que no construyan las plantas, porque al hacerlo violaría acuerdos internacionales, cuando aquel, a su vez, incumplió acuerdos de provisión de gas que teníamos con Chile, por razones patrióticas? ¡No son el amor por la naturaleza ni el respeto por los tratados internacionales, las musas inspiradoras del comportamiento de nuestras autoridades!.
La provincia de Entre Ríos tiene en su territorio una planta productora de pasta celulósica (Iby, que produce 18.000 TM anuales) y sobre las costas santafecinas del Paraná, frente a la tierra entrerriana hay otras más. Pero, además, esta provincia es una importante productora de madera, de bosques implantados, que destina el 60% de su producción a la elaboración de celulosa y tableros. La vocación ambientalista de su gobernador puede ponerse en tela de juicio, justificadamente.
Sería comprensible la actitud de los políticos municipales que en forma oportunista y por ignorancia (que se empecinan en no subsanar) se suben a la turbulencia irracional. Pero, no se encuentra justificación para el comportamiento del gobernador y de algunos funcionarios nacionales, especialmente, del Ministerio de Relaciones Exteriores.
¿Cómo entender que propulsores del “industrialismo” de las chimeneas se opongan de tal forma, a que el Uruguay lleve a la práctica una política similar? Es probable, que una buena razón fuese que nuestro gobierno estuviera actuando como defensor de la industria “nacional” para que ésta no tuviese la competencia de 1.500.000 toneladas anuales de celulosa, que doblarían la producción nacional, producida por métodos más modernos, aceptados en muchos países (USA, Australia, Chile, algunos países europeos, etc). Mientras la industria “nacional” tiene patente de corso para contaminar y por lo tanto no perder competitividad. ¿Será esta una política de promoción industrial?

Militantes del subdesarrollo
Esa actitud que se mofa de sus fraternales consignas de “hermandad latinoamericana” o de aquella de “unidos o dominados”; muestra la insondable oquedad del “pensamiento nacional” de izquierda a derecha. El insustancial devenir de nuestra dirigencia política y social y de muchos de nuestros intelectuales que, incapaces de resistir el hedonismo populista, se debaten en periódicas “rabietas” después de cada desilusión. Si a ellos sumamos ciertos grupos “defensores del medio ambiente”, completamos un símil de Armada Brancaleone en la pelea por el desarrollo. En realidad, todos ellos, con su actitud irracional, irreal e irresponsable son una suerte de enemigos del progreso y la modernidad, especie de militantes postmodernos del subdesarrollo.

La industria del XIX se acomoda al XXI
Entre las ramas de la industria, surgidas hace más de 100 años, que hoy son señaladas por su alto potencial contaminante se incluyen: la refinación de petróleo, la fabricación de sustancias químicas industriales básicas, la industria del cuero, la industria básica del acero y el hierro, la industria de los metales no ferrosos, la industria del papel y la industria editorial, imprentas y conexos.
¿Es posible imaginar como sería la vida hoy sin tales industrias? ¡No habríamos superado la edad de piedra! No habría tractores, ni trenes, ni aviones, ni computadoras, ni medias de nylon, ni libros….¡Sin papel, no tendríamos libros! Viviríamos, eternamente, la vida del buen salvaje. Si las elimináramos hoy, en un solo acto, miles de millones morirían de hambre, de frío, por falta de medicamentos, etc. En un último esfuerzo, imaginemos que pasaría si súbita y mágicamente los metales, los plásticos, los químicos y los papeles se esfumaran. ¿Qué harían los 15 millones de habitantes de Bs. As., si sus casas se derrumbaran, desaparecieran colectivos y camiones, se desvanecieran sus ropas de fibras sintéticas, sus libros,…….?
Exigir con soberbia, intolerancia, gritando como niños consentidos, que las plantas de papel del Uruguay no deben construirse, es cuando menos una “soberana” estupidez.
La actitud correcta surgiría si se comprendiera que el desarrollo es un proceso complejo que reclama imaginación, sensatez, audacia y sabiduría para inducir en la industria los cambios necesarios para un manejo sustentable de la empresa y el ambiente.
Si hay industrias de pasta de celulosa es porque la humanidad consume papel, tampones, filtros, pañales, etc. No se puede caer en la hipocresía de acorralar la industria e importar papel de Finlandia (Alemania) o condenar la producción núcleo-eléctrica (Italia) mientras se importa energía de las plantas nucleares francesas. En este campo, las actitudes ultra-verdes, y su repercusión en la prensa, han conducido a un ambiente antinuclear. Esta es una posición francamente nefasta.
El actual precio del petróleo y su desaparición en un futuro no muy lejano, exigen tener fuentes alternativas de energía. El aprovechamiento de la energía solar o la energía eólica no pueden sustituir la energía térmica. Proclamar esas como alternativas posibles es fruto de la ignorancia. En el momento actual la única alternativa viable es la energía nuclear. En lugar de perseguirla hay que fomentar la investigación y desarrollo, la aplicación de las mejores técnicas de producción y del manejo de los residuos. Una actitud similar debería tenerse con la industria del papel.
Esta referencia a la energía atómica es útil para recordarnos que podríamos ser victimas de acusaciones de contaminación radiativa y hasta de ser posibles causantes de un Chernobyl sudamericano. ¡Quid gladio occidit, gladio occisus erit!.

Las plantas de pasta de papel y el ambiente.
El procedimiento más difundido y moderno para la producción de papel es el denominado Kraft. En este proceso hay dos etapas fundamentales a) Obtención de la pasta cruda (color marrón debido a la lignina) de celulosa, a partir de la cual se fabrican papeles resistentes (corrugado, de embalaje, etc.) b) Blanqueado de la pulpa para obtener papeles de impresión (Entre ellos el papel de diario). En ambas etapas se utilizan productos químicos que son potenciales contaminantes del ambiente.
En la etapa de fabricación de la pasta, los chips de madera se cocinan con hidróxido de sodio (NaOH) y sulfuro de sodio (Na2S). Esta etapa es generadora de sustancias volátiles ( forman vapores fácilmente) que contienen azufre [ sulfuro de hidrógeno (H2S) que produce el olor a huevos podridos, y mercaptanos (CH3SH y CH3SCH3)] y que pueden contaminar el aire (malos olores y lluvia ácida producida por el dióxido de azufre (SO2)]. En los modernos molinos Kraft esos vapores y líquidos son recogidos y quemados eliminando todo olor. El NaOH es recuperado durante el proceso.
Los líquidos que se separan de la pasta contienen, además, importante cantidad de compuestos nitrogenados y fosforados (funcionan como los fertilizantes) que al ser arrojados a las aguas producen, en ellas, un descontrolado crecimiento de algas que acarrean una disminución del oxigeno disuelto en el agua (lo cual produce mortandad de peces, etc). Un fenómeno similar ocurre en algunos lugares de la pampa húmeda debido a los fertilzantes que se utilizan en los cultivos de de la región.
Esos residuos se eliminan por tratamiento biológico que reduce su presencia a cantidades aceptables.
En la segunda etapa, durante el proceso de blanqueado, se destruye e elimina la lignina que es el componente que da color al papel. Este proceso se realiza en varias etapas. En las plantas viejas (las argentinas) la oxidación de la lignina (destrucción) se realiza con Cl2 (cloro gaseoso). Durante el proceso se producen átomos de cloro Cl (cloro elemental activo) que producen, con la materia orgánica presente en la pasta, una gran cantidad de compuestos clorados que son muy tóxicos (entre ellos las dioxinas). En los procesos actuales este blanqueador ha sido sustituido por ClO2 . Este, también, es un gas que se produce in situ por reacción de ácido sulfúrico (H2SO4) con clorato de sodio (NaClO3). Tal procedimiento produce una cantidad mucho menor de cloro activo (proceso libre de cloro activo, ECF por su nombre en inglés) y por lo tanto una menor cantidad de organoclorados. Este método de blanqueado es considerado en USA como adecuado para disminuir la cantidad de furanos, dioxinas, etc. en los grandes lagos a niveles no peligrosos. Si la pasta se somete, antes de esta etapa, a un tratamiento de pre-deslignificación con oxígeno, la cantidad de dióxido de cloro necesario en el blanqueado disminuye al punto de que la contaminación por cloro es despreciable.
En Europa (en particular Alemania) se está impulsando el blanqueado usando oxígeno (O2), agua oxigenada (H2O2) y/o ozono (O3). Estos procedimientos hacen que la lignina sea decolorada, pero no destruida. En esas condiciones resulta un papel menos brillante, menos resistente y que se pone amarillo con el tiempo. Además, se presentan otros inconvenientes. El O2 ataca la celulosa disminuyendo el rendimiento, la fabricación de agua oxigenada es costosa, el ozono es corrosivo y poco soluble en agua. Por otra parte la demanda de este tipo de papel es baja. Finalmente, diremos que en el presente aún el 75% del papel producido en Alemania, lo es por el proceso ECF que utiliza dióxido de cloro.
Si las empresas utilizan los procesos descriptos más arriba ( Y según la información brindada por la empresa Botnia sobre sus plantas en Finlandia, lo hacen) nada se puede reprochar al proyecto uruguayo. Sería muy bueno que nuestros gobiernos empezaran a exigir, a las empresas “nacionales” de la industria del papel, el cumplimiento de normas semejantes. Eventualmente, y siguiendo el ejemplo alemán, la conversión podría ser apoyada económicamente por el estado. Sería esta una aceptable política de promoción industrial.
Quizás, aún es posible recuperar aquella Argentina que parece haber visto alguna vez Rubén Darío. Y, en lugar de gritar a nuestros hermanos uruguayos: ¡Cerrad vuestras fábricas!, podríamos gritar al mundo entero con las palabras del poeta:
¡Argentina!¡Argentina
¡Argentina! El sonoro
viento arrebata la gran voz de oro.
Ase la fuerte diestra la bocina,
y el pulmón fuerte, bajo los cristales
del azul, que han vibrado,
lanza el grito: oid mortales,
oíd el grito sagrado.

GUERREROS DE PAPEL 2da Parte

Escrito por MRF en La Plata el 3 de febrero de 2006

EL FUEGO DE LA VERDAD
Apenas promediaba la segunda semana de enero cuando escribí Guerreros de papel[1], donde resaltaba que la oposición a las papeleras era infundada, insensata y reaccionaria. En ese momento no había muchas voces que hicieran oír una versión de los hechos diferente de aquella que, aún hoy, es la versión de las autoridades argentinas, locales, provinciales y nacionales. En estos días, sin embargo, solamente veinte más tarde, ya es posible escuchar o leer opiniones autorizadas que sustentan nuestro grito liminar.
Como a Pandora[2], me queda la esperanza de que el fuego de la verdad sólo deje cenizas de nuestros infaustos guerreros de papel.

MANIPULACIÓN DE MASAS
La actividad del hombre, desde siempre, se ha caracterizado por modificar la naturaleza, para obtener a partir de ella aquello que necesita. Esta capacidad le ha permitido, a pesar de su debilidad biológica, sobrevivir y reproducirse hasta llevar la población mundial a alrededor de 6000 millones de almas.
Desde que Prometeo[3], maestro de la civilización, entregara al hombre el fuego, éste no dejó de pensar, razonar, intuir, crear, transformar la naturaleza. Estableciendo con ésta un nuevo diálogo, desde la libertad, cada vez más conciente de su yo.
Sin embargo, esa libertad, es al mismo tiempo, causa de angustia, inseguridad y miedo. Erich Fromm[4]; quien atribuía el éxito del fascismo al miedo que, las capas medias de la sociedad europea, tenían a la libertad; decía que: “la religión y el nacionalismo, así como cualquier otra costumbre o creencia, por más que sean absurdas o degradantes, siempre que logren unir al individuo con los demás constituyen refugios contra lo que el hombre teme con mayor intensidad: el aislamiento”. Seguramente, este rasgo distintivo del hombre es el que explica que, de tanto en tanto, a veces con alta frecuencia, podamos observar la manipulación de grupos ,más o menos numerosos, (de personas envueltas en movimientos colectivos irracionales, irreflexivos, violentos) por “dirigentes” carismáticos, inescrupulosos. No pocos de personalidad histérica, como Adorno explicaba que era la de los dirigentes fascistas.
¿Podría el “movimiento anti-papeleras” escapar a ese patrón de comportamiento social?.
El gobernador entrerriano nos da una mano para responder la pregunta. Lo hace cuando relata a la prensa[5], que entre los asambleístas de Gualeguaychu: “Hay algunos que no se animan a decir que les interesaría cambiar el modo de protesta porque tienen miedo de que los acusen de traidores”. ¡Quién fuera sujeto de tal acusación se vería, sin dudas, condenado al aislamiento!
Creo oportuno insertar aquí un comentario casi textual de Adorno[6]: “Algunas personas, en general tuvieron dificultades para entender el efecto de los discursos de Hitler, puesto que sonaban muy poco sinceros, muy poco auténticos, o para decirlo con una palabra alemana, verlogen (mentirosos). Pero es una idea engañosa suponer que la llamada gente común tiene infaliblemente una aptitud especial para lo auténtico y lo sincero. Hitler no atraía a la gente a pesar de sus burdas bufonadas, sino precisamente a causa de ellas, gracias a sus falsos tonos y a sus payasadas”.
Democracia y libertad son conceptos inseparables. No es democrático el sistema donde se impide o dificulta el ejercicio de alguna de las libertades esenciales (de opinión, de pensamiento, de circulación, etc). No es democrático el país donde la mayoría sojuzga a la minoría, moral o físicamente.
Sin embargo, tampoco hay democracia cuando la minoría se impone a la mayoría por medio de la acción directa. Ambas son forma de ejercicio del poder más allá del derecho y ello es simplemente tiranía[7].

¿CAUSA NACIONAL?
Se ha querido hacer de la “guerra” contra las papeleras una causa nacional, sin embargo, y a pesar de la evidente complicidad de las autoridades nacionales, aún no lo es, afortunadamente.
Por el contrario, Corrientes y Misiones[8] han criticado fuertemente la actitud del gobernador entrerriano y han resaltado que ellos recibirían con brazos abiertos la instalación de plantas similares en su territorio.
La repercusión económica, de los emprendimientos en cuestión, sobre la economía de la región podría ser muy importante. Un dirigente misionero, además empresario forestal, expresó que la actitud del gobernador entrerriano “atenta contra los intereses argentinos por cuanto no pueden funcionar industrias forestales sustentables, eficientes y competitivas sin el funcionamiento de las plantas celulósicas, pilares fundamentales para desarrollar el sector”.
El clima, creado artificialmente, está frustrando la participación de los cultivadores argentinos como proveedores de madera para las plantas de pasta uruguayas[9]. No se trata sólo de la provisión de rollizos, que implica el talado de árboles, sino de astillas provenientes de otras empresas madereras.
No es, la posibilidad de aportar materia prima, la única pérdida que provoca esta situación. Por el contrario, una política correcta por parte de nuestro país podría, todavía, hacerlo atractivo para la instalación de plantas productoras de papel y otros productos que se elaboran con la pasta de celulosa, que producirán las plantas de la banda oriental.
El desarrollo industrial, dice nuestro gobierno (adicto a las paradojas), es imprescindible para la eliminación de la pobreza. Sin embargo, la ineficiencia para atraer inversiones en el sector hace que nuestro país mantenga su condición de importador de rubros papeleros por unos 500 millones de dólares[10]. Aún peor, que permanezcamos en el atraso que significa cortar árboles y llevarlos a Bahía Blanca para que una planta japonesa los convierta en astillas que son exportadas a España[11].
Como se ve, los perjuicios que la contaminación visual puede producir a la industria turística gualeguaychense no se compara con los daños que la insensatez oficial ocasiona al resto de la provincia y del país.

EXPERTOS Y TRUCHIMANES[12]
El presidente del INTI (Instituto Nacional de Tecnología e Industria), en un reportaje periodístico[13], ha sido terminante en sus afirmaciones. Ha dicho: “con un control claro del tratamiento de efluentes, la contaminación que producen es irrelevante, no implica ninguna irrupción de productos perjudiciales en el ecosistema”. A su juicio la causa del escándalo político hay que encontrarla en “la falta de información”. De la cual responsabiliza a las empresas. Agregaría que la desinformación se produce, especialmente, por carencia de información fidedigna y por difusión de falsedades.
Este juicio había sido precedido[14] por la opinión del Ingeniero Marcelo Novaresi, quien es coordinador de una de las Unidades del Centro de Investigación de Celulosa y Papel del INTI. Este afirmaba que “el problema es más económico que ecológico”. Por otra parte, en el mismo reportaje, el Dr. en Ciencias de la Madera y Papel[15] Alberto Venica (consultor independiente) sostenía que “mientras se utilice la tecnología adecuada de manera correcta y se controle que estas fábricas cumplan lo que prometieron, no debería haber problemas”. Por último, tenemos el juicio la directora del Programa de Investigación de Celulosa y Papel de la Universidad Nacional de Misiones, la Ingeniero María C. Area quién afirma: “Tras 15 años de estudios, y con los cambios introducidos en el proceso industrial, los niveles de sustancias contaminantes emitidas son mínimos como para dañar la salud o el ambiente”. Y aportaba un dato muy importante. Nos cuenta: “En 1996, el Banco Mundial recomendó el blanqueo de papel TCF[16] (Libre totalmente de cloro), sin embargo, la Convención de Estocolmo validó en 2001 que la tecnología ECF (Las usadas por Botnia y Ence) genera una contaminación similar al proceso TCF”. Este hecho es revelador. Deberíamos recordar que Greenpeace hacía la propuesta de cambiar a TCF. Propuesta aceptada por el gobierno argentino y que fuera calificada por un funcionario uruguayo como tontería.
Siendo estas las opiniones de los expertos argentinos, ¿porqué las conclusiones de la delegación argentina, que participara en el Grupo Técnico de Alto Nivel de la Comisión Binacional de Estudio de Impacto Ambiental son diferentes? ¿Quiénes son los expertos argentinos que participan en el GTAN? ¿Cuáles son sus antecedentes en la materia?
El único nombre que ha trascendido es el de su coordinador, un militante ecologista, quien simultáneamente es Asesor de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú. Este señor (un “economista ecológico” contratado por la gobernación entrerriana) de antecedentes científicos desconocidos en la materia de contaminación por papeleras, lleva la voz cantante de la parte argentina.
¿Por qué nuestro gobierno, la cancillería y su especialista ambiental no recurrieron a los expertos nacionales para su asesoramiento? ¿Por qué dejaron en mano de truchimanes del ecologismo un dictamen que comprometía seriamente las relaciones con un país amigo?
Pero esto no es todo. ¿Por qué se ignoró la existencia del FREPLATA?[17]. El proyecto binacional, en el que participan más de 150 técnicos y científicos de ambos países, que estudia, desde distintos puntos de vista, el tipo y magnitud de la contaminación del río, así como su origen y consecuencias.
Tal experiencia pudo, todavía puede, haber sido de gran utilidad para asesorar técnicamente en el conflicto y, seguramente, será una buena base para los controles cuando las plantas estén en operación.
Si se hubiese obrado con idoneidad y pensando en los intereses de mediano y largo plazo de todo el país no estaríamos metidos en la absurda realidad del conflicto. Si se hubiese usado toda la maquinaria mediática, que se aplicó a la desinformación, para difundir la verdad quizás estaríamos sólo lidiando con unos pocos fanáticos.

GREENPEACE juega la GREEN-WAR mientras hace el GREEN-BUSINESS
Alrededor del asunto que nos ocupa, revolotearon diversos personajes del integrismo[18] ecologísta. Sin embargo, la más conocida organización es la internacional Greenpeace. Por lo tanto, he creído conveniente escribir unos párrafos ofreciendo un semblante de la organización que, probablemente, más influenció en el accionar de la Cancillería Argentina.
Greenpeace es la más grande organización ambientalista del mundo. Tiene más de 5 millones de adherentes y posee oficinas en más de 20 países.
Una vez, la revista de negocios Forbes describió esta organización como “un negocio hábilmente manejado” con un completo comando de “las herramientas del correo directo y la manipulación de imagen, usando tácticas que serían inmediatamente condenadas si fueran practicadas por corporaciones con fines de lucro”. Sin embargo, aquí y en otros países, Greenpeace queda fuera del alcance del escrutinio público, oculta detrás de la máscara del estatus de organización sin fines de lucro.
Greenpeace proclama no recibir apoyos económicos de los estados o corporaciones, aunque su lista de sostenedores es secreta. Anualmente publican ingresos y egresos sin detalles del origen de aquellos. Por ellos sabemos que Greenpeace tiene un presupuesto anual que ronda los 150 millones de dólares anuales. Aunque la organización mantiene oculta la lista de sus donantes, entre ellos se encuentran muchas otras fundaciones, también sin fines de lucro. Entre las cuales, como muestra podemos mencionar un par: El John Merck Fund quién donara a la organización 50 mil dólares en el año 2000, para la campaña contra la ingeniería genética y el Rockefeller Brothers Fund quién aportó, a Greenpeace, en 2001, 150 mil dólares para la campaña de agricultura sustentable en China.
A las donaciones se debe agregar los ingresos por “merchandising” y la venta de alimentos orgánicos que reemplazan a los que la organización condena por diversas causas. ( por ejemplo, Lord Meter Melchett, anterior lider de Greenpeace del Reino Unido, es uno de los más grandes productores “orgánicos de Europa[19])
Es razonable pensar que el green de Greenpeace se refiere al color de los dólares más que al ambiente.
El capítulo local de la organización tenía para 1997 un presupuesto de aproximadamente 1 millón de dólares. La mitad provenían del exterior. ¿Quiénes en la Argentina aportan la otra mitad?
Para Greenpeace de Australia el método de blanqueado que usarán las papeleras de Uruguay (método ECF) es medalla de plata[20] y para los coordinadores de la campaña forestal de Greenpeace en Escandinavia, las diferencias entre los métodos TCF y ECF, en cuanto a sus consecuencias ambientales, son totalmente irrelevantes. Sin embargo, para Greenpeace Argentina las plantas que usan ECF envenenan el ambiente y recomiendan reemplazarlo por le TCF. ¿Qué es lo que incentiva a la organización local a sostener tal posición?
Tal vez, las razones son las que ventila el Dr. Patrick Moore[21]: “ A principio de los de los ochenta, Greenpeace, y gran parte del movimiento ecologista dieron un fuerte giro hacia la izquierda política y comenzaron a adoptar agendas extremistas que abandonaban la ciencia y la lógica a favor de la emoción y el sensacionalismo. Me di cuenta del concepto emergente del desarrollo sustentable, la idea de que las prioridades ambiental, social y económica podrían equilibrarse. Me convertí a la idea de que podrían encontraser soluciones ganadoras juntando a todos los intereses alrededor de la misma mesa”. ..”El movimiento ecologista ha perdido el rumbo, favoreciendo la corrección política por encima de la precisión fáctica, inclinándose a las tácticas de miedo para ganar apoyo. Muchas de las campañas en boga ahora lanzadas en nombre del ambiente darán por resultado, en caso de que tuvieran éxito, un aumento del daño al ambiente y al bienestar humano”.
A pesar de lo dicho, Greenpeace tiene derecho a hacer crecer una margarita en su obligo, si le place. Lo que no puede ocurrir es que estos aventureros impongan a nuestros gobiernos sus delirios y mucho menos sean considerados, por aquellos, “expertos” de consulta.

ULTIMA ESCENA
-Entra a escena el mensajero y, con voz sonora, anuncia que la legislatura de la provincia ha aprobado, por unanimidad, recurrir a la corte internacional.
-Saluda con una inclinación de su cabeza y se retira.
-El Señor, apoltronado en su trono, llama a su canciller y le ordena enviar a La Haya, en forma inmediata, la reclamación del reino.
-Los cortesanos felicitan a su majestad, mientras cae el telón.

[1] Publicado en U24 (opiniones)
[2]Los Mitos Griegos. Robert Graves
[3]Idem 2
[4]El Miedo a la Libertad. Erich Fromm
[5]La Nación, 01/02/06
[6]Ensayos sobre la propaganda fascista. Theodor W. Adorno
[7]Two Treatises of Govermment, John Locke
[8]La Nación, 30/01/06
[9] Las negociaciones que Botnia realizaba para tener proveedores argentinos están suspendidas, por razones locales, y hacen peligrar la participación argentina en el proyecto. La Nación 01/02/06.
[10] Publicado en www.estrucplan.com.ar el 12/01/06
[11]Declaraciones del presidente del INTI, Pagina12, 01/02/06
[12] Hombre experto en compraventas y cambios. Diccionario de la Lengua Española Actul, Ed.Aguilar. Ortega y Gasset habla, en La Rebelión de las Masas, del estado truchimán.
[13] Enrique Martínez (INTA), Página 12, 01/02/06.
[14] La Nación,30/01/06.
[15] Título obtenido en la Universidad de Carolina del Norte (USA)
[16] En el trabajo mencionado en la referencia 1, se puede encontrar más información sobre estos procesos.
[17] FREPLATA es una iniciativa binacional argentino-uruguaya denominada “Protección Ambiental del Rio de la Plata y su Frente Marítimo. Prevención y Control de la Contaminación y Restauración de Habitats. El proyecto está en ejecución (Se han publicado un analisis diagnóstico e informes de los expertos sobre la contaminación del rio en ambas orillas). El Consorcio está formado por la Comisión Administradora del Río de la Plata y la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo, cuya actividad está financiada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Banco Interamericano de Desarrollo.
[18] El adjetivo se refiere a la pertinaz insistencia, de grupos como Greenpeace, en usar el ecologismo como arma política.
[19] Información difundida por la Internacional Foundation for the Conservation of Natural Resources.
[20] http://www.paradiseforest.org/consumer_solutions/good_wood_guide.php
[21] P.Moore fue cofundador de Greenpeace. Se puede visitar la página web de la organización que actualmente dirige. www.greenspiritstrategies.com

LAS PATAS DE LA MOSCA

Escrito por MRF en La Plata el 1ro de mayo de 2006
“Se habla mucho de este país, se habla demasiado- es este un problema curioso: la desproporción entre lo que aún es la Argentina y el ruido que produce en el mundo-, se habla casi siempre mal.”
José Ortega y Gasset.


Cuentan que en la época de Aristóteles, algunos hombres sabios discutían, con toda seriedad, la cuestión de si la mosca doméstica tenía 6 o 4 patas, en lugar de atrapar la primera mosca que se les pusiera a mano y contarle las patitas. Si aquellos “ideístas” platónicos hubiesen constatado que la mayoría de ellos tenía la idea de una mosca de cuatro patas, habrían declarado que todas las moscas reales eran una reproducción defectuosa de la mosca ideal. [1]
Esta ideología que ha impregnado, y aún lo hace, el pensamiento occidental, aquí, en la Argentina actual, satura los poros del intelecto colectivo. Siempre dispuesta a emerger, como el agua en la arena húmeda, ante el mínimo golpeteo.
La forma en la cual enfrentamos el conflicto de las “papeleras” es un dramático ejemplo de nuestro rechazo a la necedad que implica dedicarse a la investigación de los detalles del mundo exterior. Analizamos el mundo real desde el “ideísmo” de la filosofía adquirida en la humedad del café.
Una somera revisión del panorama mundial nos muestra que no ha habido otra industria que se haya visto afectada, por los movimientos sociales ambientalistas, en tal extensión, en tan corto tiempo y en una amplitud geográfica tan amplia como la de la celulosa y el papel.
Desde la mitad de los 80`s, los productores, alrededor del mundo, han gastado billones de dólares en la adopción de nuevas tecnologías y en el desarrollo de innovaciones locales para cumplir con las crecientes demandas, expectativas y regulaciones ambientales. En consecuencia, esta se ha convertido en una industria ambientalmente amigable [2]. Tal es así, que en países que militan entre los más cuidadosos del ambiente, como Suecia, Finlandia y Canadá, la industria forestal es, hoy, un factor muy decisivo para su sostenido desarrollo.
Este proceso evolutivo nos muestra la importancia que pueden tener los movimientos sociales ambientalistas, quienes en convergencia con los estados y las empresas han logrado este fenomenal resultado: la modernización ecológica de la industria de la celulosa. Por el contrario, las actitudes anti-científicas, anti-modernistas y anti-progresistas, que sostienen algunos grupos eco-integristas, serán de gran daño para la población de los países en desarrollo, si llegaran a tener éxito.
Las plantas que se construyen en Uruguay pertenecen a esa nueva generación. Pensadas y diseñadas siguiendo las exigencias establecidas en el IPPC-BAT producido por la Unión Europea en 2001 y que deberá entrar en plena vigencia en el 2007 [3].
En definitiva, todo aquel que quisiera conocer, honestamente, cuál es la verdad sólo tendría que cazar una mosca y contar sus patas.
Es curioso que siendo un asunto tan simple y poseyendo nuestro país gente tan bien preparada, no haya habido científicos o entidades académicas que dieran un paso al frente para orientar a la sociedad.
En primer lugar el poder administrador no ha requerido tal intervención o ha ignorado la que le fuera ofrecida. En consecuencia, las instituciones de ciencia financiadas por el estado han preferido, finalmente, el silencio debido.
Tal vez, el silencio de la ciencia no sea más que una inevitable consecuencia del silencio general, acentuado por aduladores y difusores de la historia oficial.
¿Cómo es posible que el ejecutivo, súbitamente, sin las imprescindibles consultas técnicas, proclame que el problema es ambiental y que hace falta un estudio de impacto, a realizar nadie sabe por quién?
¿Cómo es posible que el ejecutivo sepulte el MERCOSUR, nos lleve a un estado de preguerra con Uruguay y el Congreso permanezca en silencio?
Hay quienes susurran que el gobierno es populista. ¿No es esta una visión demasiado naif de la realidad?
Si el silencio se extiende sobre la sociedad, si el poder legislativo cede sus potestades, si las decisiones que incumben a todos las toman unos pocos, arrogándose una representatividad que no poseen, no será que hubo “un estilo que la democracia ha quitado a la vida del pueblo” y que “el fascismo se lo devuelve al darle una línea de conducta, esto es, color, fuerza, pintoresquismo, sorpresa y mística, todo aquello que, en fin, cuenta en el alma de la multitud”[4]
En conocimiento de que “la disciplina debe comenzar con los de arriba , si se quiere que la respeten los de abajo”[4] gobernadores e intendentes deberán asistir a un acto contra la contaminación. Se corre el rumor de que muchos llevarán algún souvenir alegórico. Ha trascendido cuáles son los que portarán algunos gobernadores. Parece que el de Buenos Aires, irá con una botellita de agua del subsuelo bonaerense conteniendo nitratos, una inigualable muestra de la Gran Cloaca de Berazategui y, no habiendo podido resistir la tentación, llevará un frasquito con poli-clorados recogidos en la Ensenada de Barragán. Por otra parte, la muestra que llevará el de San Juan contendrá cianuro de una de sus minas de oro y, el de Santa Fé, se lucirá con las buenas dioxinas del Paraná que no matan surubíes ni dorados. En tanto que el de Santa Cruz mostrará orgulloso sus pinguinos empetrolados, También, algún intendente del GBA, junto con el de la Capital, llevarán fotos donde se muestra como los chicos de las villas, de sus distritos, toman agua de las canillas en medio de aguas servidas, donde chapotean las inocentes bacterias del cólera y el tifus. Finalmente, estamos en condiciones de informar que el Gobernador de Entre Rios portará agua con eschierichia coli y metales pesados de las aguas del río Uruguay recogidas frente a Colón y Concordia y Gualeguaychú. ¡Será la fiesta inolvidable!
Pregunta final. ¿Qué pasará si la respuesta de La Haya no fuera la esperada?
BIBLIOGRAFIA
[1] Konrad Lorenz, El Manuscrito de Rusia, Tusquet Editores.
[2] David A.Sonnenfeld, Development and Change Vol.33 (2002), 1-27
[3] European Commission, December 2001.
[4] Benito Mussolini, El Espiritu de la Revolución Fascista. 1941.

LA ACIDA LLUVIA

Escrito por MRF en La Plata el 19 de marzo de 2006

“La hipótesis de Gaia[1] dice que la temperatura, el estado de oxidación, de acidez y algunos aspectos de las rocas y las aguas se mantienen constantes en cualquier época, y que esta homeostasis[2] se obtiene por procesos cibernéticos[3] llevados a cabo de manera automática e inconciente por la biota[4].”
James E. Lovelock

Introducción
Las decisiones que toman los gobiernos están, siempre, atadas al favor que ellas puedan suscitar en las masas. Por otra parte, el humor de estas depende de todos los factores que pueden influir sobre ellas generando la opinión pública, la opinión del pueblo.
Se dice que la mentira tiene patas cortas. Sin embargo, ello será cierto siempre y cuando exista algún camino abierto hacia la verdad. Aún, en ese caso, cuando sea posible contrastar la verdad con la mentira, el triunfo dependerá de los medios con que cada contendiente cuente. Si no existe un balance entre las fuerzas que gobiernan y las que se oponen es muy difícil que, aún estando en la oposición, se opte por la verdad. Simplemente, se disputará sobre la capacidad de control de la opinión pública a expensas de la verdad.
La mayor parte de las veces la verdad no tiene cabida si no encaja con las creencias preexistentes.
Muchas han sido las personas con las que, gracias a Internet, tuve el placer de comunicarme e intercambiar opiniones sobre el tema de las “papeleras” de Fray Bentos. Algunas de ellas han sido vecinos de Gualeguaychú, quienes me han contado como transcurren las cosas por esos pagos. Es así, que me entero sobre uno de los grandes temores de los habitantes de la ciudad entrerriana: la amenaza de la lluvia ácida. Castigo bíblico que sería ejecutado por las empresas productoras de celulosa.
Es esta, en consecuencia, una contribución con criterio de alquimista. Que tiene la intención de poner este ácido problema dentro de las dimensiones en que, a mi juicio, debería estar.
La Tierra se autorregula.
En su libro, Las edades de Gaia, Lovelock nos cuenta que en el Arcaico (período más antiguo del Precámbrico) la atmósfera terrestre carecía de oxígeno (O2) y que éste comenzó a acumularse a partir de la aparición de los primeros
microorganismos que comenzaron a sintetizarlo con la ayuda de la luz del sol (fotosíntesis).
El oxígeno era un tóxico letal para la vida que, en ese entonces, predominaba en el planeta. Ello constituyó, sin dudas, una real catástrofe ecológica. Hoy la biota anaeróbica se refugia en lugares, tan recónditos como nuestro intestino, donde el gas deletéreo no la alcance.
Con el tiempo la cantidad de oxígeno llegó a constituir el 21% del aire que respiramos. La tierra se recompuso de aquella hecatombe. Y, en su evolución, llegó a nuestros días con el hombre como parte de la biota actual.
La tierra vista desde la Apolo Nuestro planeta ha sorteado muchos aconteci-mientos de dimensiones apocalípticas, ha sobrevivido, se ha transformado, ha evolucionado.
Más allá de la validez que tuviera la teoría de Gaia, cuando afirma que la tierra es un organismo vivo, homeostático, lo cierto es que la tierra ha sido eficaz en regular la composición del aire desde hace mucho tiempo atrás hasta el presente. Incluso la cantidad de CO2 (dióxido de carbono) oscila a lo largo del año en resonancia con la variación estacional de la biomasa (disminuye en primavera-verano y crece en invierno).
A pesar del ataque desaforado contra la industria, de algunos grupos eco-integristas, ha sido la actividad agrícola-ganadera la que ha producido los mayores cambios en la superficie terrestre. Enormes modificaciones, que Gaia ha sabido asimilar admirablemente.
En estos días, el eucalipto es acusado de exótico invasor de nuestras tierras. Sin embargo, los Torquemada del ecologismo integrista parecen ignorar que el trigo, la soja (un auténtico monocultivo), la papa y el maíz (ambos del altiplano), el arroz, la caña de azúcar, la alfalfa, las vides, las vacas, las ovejas (incluido el corderito patagónico), los cerdos, las gallinas, entre otros, son todos especimenes exóticos que han modificado profundamente el paisaje. Si fueran consecuentes con su propia irracional intolerancia deberían quemar arrozales en Entre Rios o trigales en Uruguay o sacrificar cerdos y vacas en ambas orillas.
Ocurre que, toda esa pléyade de invasores exóticos, son considerados, actualmente, parte del paisaje natural, como los montes de eucaliptos de la pampa húmeda. ¡Afortunadamente, la Pampa hoy no sólo tiene el ombú!
En definitiva, la tierra posee una gran capacidad para amortiguar perturbaciones externas (el choque con un meteorito) o perturbaciones internas (la explosión del volcán Krakatoa o la lluvia ácida en algunas regiones muy industrializadas, o la sustitución de los pastizales pampeanos por el ondulante y aúreo mar de trigo). Es cierto que si la perturbación fuera muy grande podría no ser amortiguada y sería, entonces, capaz de empujarnos hacia un nuevo estado estacionario.
Lo dicho en los párrafos anteriores nos provee argumentos que, en principio, permiten extraer un criterio para definir la contaminación. Así, diremos que la actividad humana contamina cuando sus excreciones no son amortizables por el ambiente.
En relación a los cambios que tienen origen en su actividad, el hombre puede y debe hacer lo posible por morigerar sus efectos. No tanto, porque la naturaleza no pueda con ellos, sino porqué el hombre, en algunas regiones, no podría soportarlo.

Hasta el presente su capacidad para modificar la naturaleza, la cual creció exponencialmente a partir de la revolución industrial, le ha permitido multiplicarse hasta ser la especie dominante.
En la figura puede verse como ha crecido la población mundial entre el año 1200 y el 2000. Y el efecto que tuvo la revolución industrial desde mediados del siglo XVIII. Ello significó la invasión del planeta por más de 6000 millones de almas.




El origen de la lluvia ácida

El agua pura, H2O, se encuentra parcialmente disociada: H2O = OH1- + H1+. El hidrógeno positivo, H1+, es a quien se debe la acidez. Los químicos, para medir la acidez, inventaron el pH. Este puede variar entre 1 y 14. El agua pura, se dice que es neutra y su pH = 7. Si el agua contiene otras sustancias que dismi-nuyen el pH por debajo de 7, tendremos agua ácida. Normalmente el agua de lluvia es ácida, debido al dióxido de carbono que al disolverse en agua aumenta la cantidad de H+ (aumenta su acidez) haciendo el pH = 5,5. Sin embargo, la presencia de otras sustancias puede aumentar aún más la acidez (disminuir el pH). Si esto ocurre, esta lluvia ácida daña la vegetación. Si la lluvia ácida es persistente puede llevar a la muerte de la flora. Ver figura de la izquierda.
La actividad industrial emite gases a la atmósfera que pueden hacer que la lluvia sea dañinamente ácida. En la figura anterior puede verse que SO2 (dióxido de azufre), NOx (oxidos de nitrógeno, la x puede ser 1 o 2) y compuestos orgánicos volátiles (VOC) son producidos por la actividad industrial. Los dos primeros son los causantes de la lluvia ácida.
El NO o el NO2 pueden, con el agua de las nubes formar acido nítrico (HNO3) y el SO2 puede conducir a la formación de ácido sulfúrico (H2SO4). Ambos mecanismos requieren de la intervención de la luz solar.
Los óxidos de nitrógeno se producen en todo proceso de combustión que ocurra a temperatura suficientemente alta.
En el aire que respiramos, además de 21% de O2, hay 78% de nitrógeno (N2). Si la temperatura es adecuada (alta) el nitrógeno se oxida, se combina con el oxígeno, N2(gas) + O2(gas) = NO o NO2, y se producen los óxidos.

En cambio el SO2 se produce cuando los combustibles que se queman contienen azufre (S) en alguna forma. En el caso de las plantas de celulosa el SO2 se forma también en el proceso de “pulpado”.
El combustible más usado, en la industria, en el norte de América y Europa es el carbón. Este contiene suficiente azufre como para convertir a ese combustible fósil en la principal fuente de SO2 (precursor de la lluvia ácida). También, los combustibles derivados del petróleo contienen azufre. Algunos petróleos poseen más azufre que otros. Entre los que más azufre tienen se encuentra el petróleo venezolano. Eso implica que la importación de gasoil de ese origen debería haber aumentado la cantidad de SO2 que arrojamos al ambiente.
Es posible disminuir la cantidad de SO2 expulsado a la atmósfera con métodos adecuados de retención. Esto se hace hoy en muchas industrias, especialmente en la de pulpa de celulosa, con bastante éxito. La formación de óxidos de nitrógeno (NOx) es posible disminuirla controlando la temperatura de la combustión y en algún caso introduciendo, también, adecuados catalizadores.


Principales fuentes de precursores de lluvia ácida.

El gráfico de la izquierda muestra que la principal fuente de óxidos de nitrógeno (NOx) era, en 1992 (USA), el transporte automotor (44%) seguido de las centrales térmicas de producción de electricidad (32%), un 19% provenía de diversas fuentes no industriales y el restante 5% correspondía al resto de la industria, donde debe incluirse la producción de celulosa.
En la figura que sigue podemos apreciar que la principal fuente de SO2, en 1992, era otra vez las centrales térmicas de electricidad que contribuían con el 69,4%.




Desde entonces, en USA, se implementó un programa de reducción de emisiones que en el caso del dióxido de azufre ha dado buen resultado. Las emisiones totales han caído notablemente.
En la siguiente figura puede apreciarse como han disminuido las deposiciones de azufre (relacionada con lluvia ácida de ese origen) desde el período 1989-1991 hasta 1999-2001 (USA). Aquí los rojos indican mayores deposiciones y los verdes menores.
Aquí vale la pena hacer una breve mención de una experiencia personal. Durante casi 20 años he viajado a la región sur del lago Michigan (zona de alta deposición de azufre) con regular frecuencia, sin embargo, nunca pude ver evidencias del efecto de la lluvia ácida en los bosques locales.
Al mismo tiempo en el diagrama de torta, de que sigue, podemos ver que las regulaciones han cambiado también la distribución de orígenes. De tal forma que las centrales termoeléctricas han abandonado el primer lugar. Y ahora la mayor fuente de dióxido de azufre es la industria de la fundición (smelters).
Otro hecho destacado es que la industria celulósica sigue sin ubicarse entre las fuentes más importantes de producción de SO2.
Por otra parte, del 2002 Annual Progress Report on The Canada-Wide Acid Rain Strategy for Post 2000 se puede obtener información interesante. Puede verse que para las provincias de British Columbia, Québec y New Bunswick, que son las productoras de pulpa de celulosa en Canadá, la contribución de esta industria a la producción total de SO2 oscila entre el 6 y 9%.
Finalmente, veamos el mapa de USA donde se muestra la distribución geográfica de las plantas productoras de pasta celulósica y comparémoslo con el mapa donde se muestra la distribución de la acidez de la lluvia. Al hacerlo se aprecia con claridad que la zona de mayor acidez de la lluvia corresponde al noreste y es la zona sur, donde se concentra la mayor parte de las plantas productoras de pulpa, donde la acidez de la lluvia es notablemente menor. Los colores indican el pH de la lluvia.

En las zonas rojas, el pH de la lluvia es menor, indicando que, en estas, la precipitación es más ácida. En tanto que las zonas azules corresponden a las regiones menos contaminadas donde el pH es 5,5 correspondiente a una lluvia que sólo contendría CO2. Conviene notar que este mapa corresponde a datos de 1992. En la actualidad las zonas afectadas por la lluvia ácida se han reducido como indica el mapa anterior que muestra la deposición de azufre.
La obvia conclusión final es que difícilmente las plantas de celulosa de Fray Bentos se conviertan en una fuente, suficientemente importante, de gases precursores de lluvia ácida. La vegetación de la región se mantendrá sin alteraciones notables y, con ello, toda otra actividad que dependa de su salud, como es el caso de la apicultura.
Esta nota es, en todo caso, un informe incompleto sobre el tema, pero, a mi juicio, debería servir como estimulante para disipar temores infundados.

[1] Gaia es una diosa griega que personifica la fertilidad de la tierra. Gea es la versión latina de Gaia.
[2] Homeostasis es la capacidad para el mantenimiento de la constancia en las funciones de un organismo o en las interacciones entre los individuos de una comunidad , bajo condiciones no estables del medio.
[3] Cibernética: se refiere al funcionamiento de las conexiones nerviosas en los seres vivos, controlando el mecanismo de la transmisión de mensajes.
[4] Biota: conjunto de todos los seres vivos de una región.

LAS SIETE MENTIRAS ANTICAPITALES

Escrito por MRF en La Plata el 20 de febrero de 2006

Los ciudadanos argentinos seguimos sometidos a una pesada campaña de desinformación que intenta sostener nuestra infundada posición sobre el conflicto con Uruguay. La argumentación enarbolada por los promotores del conflicto y, desafortunadamente aceptada como válida por nuestro gobierno, se basa, en realidad, en un grupo central de mentiras “anticapitales”. Esas, como los pecados, pueden ser reducidas a siete, sintetizando en ellas el arsenal de patrañas y equívocos utilizados por la armada de truchimanes y demagogos.

1.-La planta de Botnia que se construye en Fray Bentos es la más grande del mundo.
Finlandia produce más de 12 millones de toneladas de pulpa de celulosa por año. Lo hace en más de 40 plantas, algunas de las cuales producen más de 1 millón de toneladas anuales. (La planta de Stora-Benso instalada en Imatra -típico pueblito finlandés- produce 1,1 M/T/año).

2.- Las fábricas de celulosa, de la vecina orilla, son muy contaminantes.
Finlandia con ese enorme número de plantas, en un país que apenas dobla la superficie de Uruguay, no se ha visto impedido de encabezar el “ranking” de los países que mejor cuidan su medio ambiente.

3.-La industria del papel acabará con los árboles de la región.
Finlandia es el país más forestado de Europa. El 75% de su superficie está cubierta de bosque natural. Esto se logra, naturalmente, con una tasa de corte inferior a la de replantación.

4.-Las pasteras abandonan los países desarrollados para destruir los países en desarrollo.
La producción mundial de celulosa se aproxima a las 280 millones de toneladas anuales. De ese total el norte de América, Europa y Japón producen más de dos tercios en más de 500 plantas de pasta.

5.-Las plantas producirán tantas dioxinas que moriremos todos de cáncer.
Según la EPA (Organismo que en USA controla la contaminación ambiental), en la actualidad, el origen del 85% de las dioxinas liberadas al ambiente son de origen no industrial y la contribución de la industria pulpera es prácticamente nula.

6.-Vienen aquí a usar métodos de blanqueado de pulpa prohibidos en Europa.
El método que la comunidad Europea exige, y que deberá aplicarse en todas las plantas, para 2007, es el EFC. El mismo que utilizarán las empresas que se construyen sobre la costa del rio Uruguay. Casualmente el método que utiliza ENCE en Pontevedra es el TCF., procedimiento que, alguna vez, recomendara usar el Banco Mundial.
En Europa sólo el 5% de la pulpa se produce usando TCF. Y en Alemania, donde el TCF está más difundido, el 75% del la celulosa se blanquea con ECF. Este último, es el que, también, se exige en USA y Canadá y que ha permitido eliminar la contaminación de las vías de agua.

7.-Las plantas destruirán la industria turística entrerriana.
Finlandia, quien comparte con Suecia la condición de mayores productores de pulpa celulósica de Europa, es, sin embargo, un país receptor de turistas de todas partes del mundo. En el año 2004 ingresaron a Finlandia casi 5 millones de visitantes extranjeros.
Sobre esta base se ha edificado la posición del gobierno de Entre Ríos y del gobierno Nacional. Una posición que no tiene justificación porque el INTI informó al gobierno la verdad sobre la industria cuestionada.
Se ha puesto en riesgo nuestra amistad con Uruguay, la continuidad del MERCOSUR y nuestro prestigio internacional.
Hay una única solución, elaborar un informe con auténticos científicos y técnicos expertos en la industria de la celulosa, que la Argentina y Uruguay tienen, y luego contar la verdad al pueblo de Gualeguaychú y a toda la Nación.

EL QUINTO JINETE

Escrito por MRF en La Plata el 15 de abril de 2006

“Vi otra bestia que subía de la tierra y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón.” Apocalipsis 13-14

Introducción.

En la última década del siglo XV, un año después del descubrimiento de América, nacía en Suiza Auroleus Phillipus Theofrastus Bombastus von Hohenheim, mejor conocido como Paracelsus[1]. Este alquimista, durante los 48 años de su existencia breve, se dedicó a la ciencia de los venenos. Lo hizo de tal suerte, que sus trabajos lo convirtieron en el padre de la toxicología moderna.
Un resumen de su legado, aún vigente, lo encontramos en un comentario suyo, convertido en lema de la disciplina: “Todas las sustancias son venenos; no hay una que no lo sea. Es la dosis correcta lo que diferencia el veneno del remedio”.
El sabio criterio de Paracelsus es frecuentemente olvidado, y cada vez que se descubre la toxicidad de una nueva sustancia, rápidamente surgen voces exigiendo fijar nivel cero para su emisión. Este criterio es obviamente equivocado, innecesario y podría ser peligroso.
El oxígeno (O2) es imprescindible para la vida de muchos integrantes de la biota actual. Sin embargo, es terriblemente tóxico para la todavía abundante, e imprescindible, biota anóxica.
Si el sistema regulatorio de la Tierra [2] fallara y la cantidad de oxígeno subiera por encima de los niveles actuales, la vida para los respiradores de oxígeno (O2) se complicaría. Si por el contrario, su nivel disminuyera por debajo del 21% del aire que respiramos, también estaríamos en problemas.
Respirar oxígeno es quizás lo que pone límite a la vida de la mayoría de los animales. Aún en las ideales condiciones actuales, el oxígeno muestra su toxicidad. Especies muy reactivas, derivadas de ese elemento, son generadas en el organismo: ión peróxido, ión superóxido y otras formas de oxígeno activadas. Todas ellas son de una muy alta toxicidad y, aunque el organismo humano posee mecanismos para su destrucción, aquellas igualmente ejecutan su deletéreo trabajo, incluyendo el de carcinogénesis. Sin embargo, fijar a nivel cero el oxígeno para prevenir el cáncer sería algo totalmente equivocado, un grave error sin duda.

EMERGE LA BESTIA
El incidente ocurrió en 1976, en Seveso al norte de Italia. Se debió a la explosión de un reactor durante la producción de 2,4,5-triclorofenol [3]. Se liberó allí una nube tóxica que contenía cerca de 3000 kg de varias sustancias químicas, entre las cuales había entre 30 y 100 kg de dioxina tetraclorada.
Fue aquel episodio el que, probablemente, despertó la alarma y dio origen al relato del Quinto Jinete, la dioxina, capaz de iniciar un ciclo de catástrofes que completaría, seguramente, el buen trabajo realizado hasta entonces por los otros cuatro jinetes bíblicos.
Desde entonces, incentivada por otro par de hechos accidentales, la búsqueda de dioxina obtuvo resultados definitivamente positivos, hallándola en casi todas partes. De tal forma se desarrollaron los acontecimientos que algún científico americano escribió [4], en 1998,: “La exposición, de una gran proporción de la población de U.S., a la dioxina del “background” en los niveles actuales, está ya, probablemente, causando una crisis sanitaria nacional”.

¿QUÉ SON LAS DIOXINAS
Son compuestos orgánicos aromáticos (Poseen anillos formados por átomos de carbono [C] unidos entre sí con uniones simples y dobles). En estas, dos de tales anillos están, a su vez, unidos por dos átomos de oxígeno [O]. Si además los átomos de hidrógeno, unidos a los carbonos, son sustituídos por átomos de cloro [Cl], tenemos las dioxinas cloradas.


La figura nos muestra la dioxina tetra clorada. En los carbonos donde no hay Cl, hay hidrógenos [H], excepto en aquellos carbonos que son compartidos por dos anillos.
Esta dioxina, poli-clorada, cuyo nombre es 2,3,7,8-tetraclorodibenzo-p-dioxina(2,3,7,8-TCDD), donde los números indican la posición de los átomos de cloro en la molécula, es un compuesto tóxico y cancerígeno. No hay evidencia de que induzca cáncer en humanos. Sin embargo, de su probada capacidad para producirlo en animales de laboratorio se le atribuye la propiedad de generarlo en las personas. Sin embargo, cuando el número de átomos de cloro presentes en la molécula disminuye, su toxicidad cae drásticamente a cero [5].
La dioxina penta-clorada (1,2,3,7,8-PCDD) tiene la misma toxicidad que la 2,3,7,8-TCDD. No obstante, si aumenta el número de Cl, aún más, la toxicidad disminuye, siendo para la dioxina con ocho átomos de cloro (OCDD) 10.000 veces menor que la atribuida a la TCDD.
Existe otro grupo de compuestos parientes, derivados del dibenzo furano. Esta es una sustancia parecida a la dioxina, pero con un solo “puente” oxígeno. Entre ambos grupos, dioxinas y furanos clorados, suman más de doscientos congéneres. Entonces, cuando hablamos de dioxinas nos referimos a todos estos compuestos.
Las dioxinas poli-cloradas son hidrófobas (no se encuentran cómodas en medio del agua) por lo cual, en ríos y lagos, se refugian en el sedimento donde encuentran un medio hidrófugo confortable. Tal ubicación hace que, en principio, aunque el agua no contenga dioxinas, estas sean incorporadas por la biota del sedimento y luego por los peces que se alimentan de ella. En los peces, debido a su carácter hidrófobo, las dioxinas se acumularán en las grasas y algunos órganos como el hígado. Es a través de la ingesta frecuente de peces que el hombre puede incorporarlas a su organismo.

¿DE DONDE PROVIENEN LAS DIOXINAS?
Si, como hemos visto, las dioxinas se encuentran en todas partes: ¿de dónde provienen, entonces?.
La EPA (Environmental Protection Agency - USA) ha realizado un inventario de las fuentes de tales compuestos y ha cuantificado la contribución que hace cada una. En la tabla 1, [6] pueden verse las principales fuentes de dioxinas y como, a raíz de algunas regulaciones, la producción total ha ido disminuyendo con los años. Además, se observa que el 70% proviene de actividades no industriales y que, en el estimado para 2004, la industria de la celulosa y papel sólo contribuye con 1%. Esto significa que del total de dioxinas producidas esta actividad aporta apenas 15g-TEQ, en 2000, cuando en 1987 su aporte era de 372 g-TEQ. En la actualidad, tal contribución ha caído aún más, a medida que la industria se ha reconvertido, eliminando el blanqueado de la pulpa con gas cloro (Cl2).
Por otra parte, si se tiene en cuenta que los incendios forestales, en USA, aportan una cantidad superior a la proveniente de todas las otras fuentes, la contribución de todas las industrias no superaba el 15% del total, en el año 2004.
Tabla 1



FUENTES DE EMISION DE DIOXINAS EN EEUU



Categoría ........................1987 ............1995 ........2002/4
......................................% del total.....% del total...% del total
Incineración......................82................ 54.................3
Quema domiciliaria
de basura......................... 4 ..............19.................... 56
Procesos metalurgicos... 6................9..................... 3
Hornos de cemento.... 0,94.............. 5...................... 2
Tratamiento de
barros cloacales ..........0,55................ 2.................. 6
Pulpa de celulosa
y papel...........................2,67.............. 0,71................. 1
Quema de carbón para
obtener electricidad... 0,36.................1.....................5
Quema industrial
de madera................... 0,19.............. 0,85.................2
Quema domiciliaria
de madera....................0,64...................1.................. 5
Vehículos diesel.......... 0,20..................1................... 3
Otros.............................0,98................. 3....................9
TOTAL (g-TEQ) .....13.949.............3.252...........1.106

Del análisis de estos datos surgen, evidentes, dos conclusiones: a) el total de dioxinas de origen industrial es menor comparado con las otras fuentes y b) el aporte de la industria de la celulosa es bajo y tendiendo a cero, siguiendo el ritmo de aplicación de los nuevos métodos de blanqueado de pulpa.

¿CÓMO SE GENERAN LAS DIOXINAS?
Para su producción hacen falta sustratos adecuados (Una estructura orgánica compleja: lignina, madera, papel o plásticos) y una fuente proveedora de átomos de cloro (Cl), como Cl2 , NaCl (cloruro de sodio = sal de cocina), cloruro de hidrógeno (HCl) o el plástico PVC (poli-vinilo clorado). A ello hay que agregar una temperatura suficientemente alta como la que se obtiene al quemar madera,.papel o plásticos.
En el proceso de blanqueado de pulpa con cloro tenemos todos los componentes necesarios.
El proceso de blanqueado implica la destrucción de la lignina, por oxidación con cloro. La lignina es un polímero complejo que es degradado a compuestos separables, por lavado, de la fibra de celulosa. En este proceso la mitad de los Cl0 oxidan la lignina y se convierten en iones cloruro (Cl1-).
Lignina + Cl0 = productos de oxidación + Cl1-
En tanto la otra mitad de los Cl0 reemplazan hidrógenos en algunas moléculas aromáticas (el proceso se llama: sustitución electrofílica) y dan origen a las indeseables TCDD o TCDF. Por ejemplo:
Dioxina no clorada + 4Cl0 = 2,3,7,8-TCDD
Si se disminuye la cantidad de átomos de cloro en el reactor de blanqueado, es posible impedir la formación de dioxinas tetra o penta cloradas. Sólo se forman, entonces, compuestos mono, di o tri-clorados que tienen dos ventajas: a) no son tóxicos y b) se degradan con cierta rapidez en el medio ambiente. Es bueno aclarar que la presencia de cloro en los anillos bencénicos produce el efecto de disminuir su reactividad. Así, al aumentar el número de Cl en la molécula, las dioxinas se hacen más resistentes a la degradación natural.
Para disminuir la formación de dioxinas tetracloradas a niveles por debajo de los valores permitidos, la industria celulósica ha reemplazado el gas Cl2 por el gas ClO2 (dióxido de cloro), en el proceso de blanqueado.
¿Cómo es posible lograr ese propósito con una sustancia que también tiene cloro?. Pues, es posible porque el ClO2 tiene una capacidad de oxidación varias veces mayor y, además, porque el mecanismo de acción hace que la posibilidad de tener Cl (cloro elemental) en el medio es mucho menor.
Al oxidar la lignina el dióxido de cloro se convierte en el ión (ión es una especie química con carga) clorito:
Lignina + ClO2 = productos de oxidadación de la lignina + ClO21- (clorito)
Otros productos de la reducción del ClO2 (dióxido de cloro) son el Cl1-( ión cloruro) y el ión hipoclorito (ClO1-). Este último se encuentra en equilibrio con otras especies (se pueden interconvertir):
ClO1- + H+ = ClOH
ClOH + ClH = Cl2 + H2O
De esta manera tenemos presentes las especies ClOH (acido hipocloroso) y Cl2 que tienen la capacidad de clorar. Sin embargo, si se mantiene el medio alcalino (lo contrario de ácido) la especie predominante será ClO1- que es oxidante y no clorante. Se disminuye así, aún más, la posibilidad de tener poli-clorados.
Por otra parte, si el proceso de blanqueado con ClO2 es precedido de un pre-deslignificado con oxígeno o H2O2 se disminuye la cantidad de oxido de cloro necesario y, por consiguiente, la posibilidad de formación de organoclorados.
Esta descripción, aunque ultra simplificada, no deja de ser pura teoría. La única forma de asegurarse de que lo que decimos es cierto es ver que ha ocurrido con el contenido de dioxinas en los efluentes líquidos emitidos por los molinos de pulpa.
Veamos en la siguiente figura datos sobre Canadá. En ella se observa como
la cantidad de dioxinas ha disminuido a medida que las plantas de celulosa han ido reemplazando el Cl2 por el ClO2.
Actualmente, en Canadá y USA, esos niveles se mantienen por debajo de los niveles permitidos.
CANADÁ: Eliminación de Dioxinas de los cursos de agua de los molinos de celulosa

Para completar el cuadro podemos agregar que, en USA, los avisos de peces conteniendo dioxinas fueron decreciendo con los años y, desde 2004, no se recibe ningún aviso. Este hecho es muy importante ya que, a pesar de la persistencia de los aromáticos policlorados, estos igualmente desaparecen progresivamente de los peces rompiendo la cadena de bioacumulación.
En definitiva, no parece que vayan a cumplirse las predicciones apocalípticas de hace algunos años y que en estos días se repiten, por aquí, como si nada hubiese cambiado. Muy por el contrario los resultados de la investigación científica y tecnológica, las correctas regulaciones y los adecuados controles muestran que se pueden mantener los efectos, de algunas actividades humanas que pudieron ser peligrosas, en niveles francamente inofensivos.
Terminemos recordando los dichos del panel de expertos, encabezado por el biólogo Wayne Dwernychuk, que revisara, recientemente, el posible impacto ambiental de las plantas de Fray Bentos: “El panel no encontró ninguna razón que diera sustento a las predicciones de daño ambiental catastrófico en el entorno receptor, que han sido presentadas por varios actores”.

REFERENCIAS
[1] www.alchemylab.com
[2] Las Edades de Gaia, James Lovelock. Ed.Metatemas.
[3] Polychlorinated dibenzo-p-dioxins (PCDD), dibensofurans (PCDF) and polychlorinated biphenyls (PCB): main sources, environmental behaviour and risk to man and biota. M.de Souza Pereyra. Química Nova, 27(6), 2006.
[4] Jonathan Campbell. ATSDR 1998.
[5] ATSDR 13(6)1997. Varios autores.
[6] DioxinFacts.com

martes 26 de junio de 2007

DE LA PLATA A HELSINKI

Escrito por MRF en La Plata el 2 de agosto de 2006
¿El Imperialismo Fines?
Hasta hace algo más de 12.000 mil años la península escandinava estuvo cubierta, durante alrededor de mil siglos, por una capa de hielo de 3Km de espesor, tan gruesa como la que hoy cubre Groenlandia. Cuando los hielos se retiraron quedó el suelo rocoso, de origen pre-Cámbrico, sin vida aparente, salpicado de miles de lagos y lagunas y dibujado por infinidad de arroyos y ríos. Sin embargo, mientras el avión que nos transportaba se aproximaba al aeropuerto de Helsinki, podíamos apreciar la belleza de los bosques que hoy cubren, casi por completo, la tierra de los Suomis.
Del total de la superficie de ese país, que en la actualidad se extiende desde el mar Báltico hasta casi el polo norte, sólo el 5% está ocupada por ciudades y rutas, un 9% es destinada a la agricultura, el 10 % está cubierta de agua y el resto por el bosque donde predominan pinos, abedules, abetos y álamos que crecen sobre aquel antiguo suelo rocoso.
Aunque la madera formara parte de la vida cotidiana, desde siempre, es sólo a mediados del siglo XIX que florece la industria maderera y comienza a desarrollarse la del papel.
Por aquel entonces, el territorio conocido por Rusia como antigua Finlandia, era un Gran Ducado Autónomo bajo la égida del Zar de todas las Rusias, en su carácter de Gran Duque. No siempre había sido así. En realidad, desde el siglo XI y hasta la primera década del 1800 Finlandia formó parte del Reino de Suecia.
Para la misma época, en el Río de la Plata, se desarrollaban los acontecimientos que abrieron el camino de nuestra independencia del dominio español. Mientras nosotros vivíamos los acontecimientos de Mayo, Finlandia pasaba del dominio Sueco al Ruso. Aunque, lograba mantener sus leyes y obtenía por primera vez su propia Dieta. Particularmente importante fue que mantuviera su “modo de producción” no feudal (En Finlandia nunca existió el sistema feudal de servidumbre que si imperó en Rusia hasta 1917). Recordamos que en nuestras tierras existieron esclavos hasta 1853. (Todos aquellos sobrevivientes nacidos antes de la Asamblea del año XIII).
Para 1906, aún como Gran Ducado, Finlandia obtiene, elegido por sufragio Universal, su propio parlamento. En ese momento se convierte en el primer país donde las mujeres pueden votar y ser elegidas.
En 1917, un mes después de la Revolución Rusa de octubre, Finlandia se declara independiente. Para esa época la Argentina festejaba el centenario de su independencia y, un año antes, Lenin escribía su teoría del Imperialismo en un trabajo donde nuestro país es mencionado varias veces como “dependiente”, pero donde Finlandia no figura siquiera.
Para 1880 el PBI per cápita de Argentina era ligeramente superior al de Noruega y un poco inferior al de Suecia. En ese tiempo Finlandia era un país esencialmente campesino, con una economía prácticamente de subsistencia. De tal forma que, en años de cosecha pobre, la población sufría hambre. Mencionamos, a modo de ejemplo, que entre 1867 y 1868 el 8% de la población murió por esa causa.
Durante el Imperio del stalinismo, la Unión Soviética atacó a Finlandia, quién perdió parte de su territorio que, más tarde, durante la segunda Guerra, intentó recuperar. El resultado final fue la perdida de una parte de Karelia a mano de los rusos. El medio millón de fineses que habitaban esa región la abandonaron, para no vivir bajo el dominio soviético. Desde entonces es tierra casi deshabitada.
En ese tiempo una Argentina “neutral” no sufrió los perjuicios de la guerra, por el contrario obtuvo interesantes beneficios de la post-guerra. Después vino la guerra fría, la caída del muro de Berlín, luego el ingreso de Finlandia a la UE, unos diez años después de la creación del MERCOSUR.
Hoy Finlandia tiene un PBI per cápita de casi 31.000 dólares, esto es, once veces más grande que el de Argentina.

Nada huele mal en Finlandia
Como es sabido, Finlandia produce alrededor de 13 millones de toneladas de pulpa de celulosa en 19 plantas. Posee, además 28 plantas productoras de papel. Las firmas propietarias de tales industrias son varias, entre ellas Botnia, nuestro anfitrión. Por lo cual, durante nuestra estadía, en aquel país, visitamos dos plantas productoras de celulosa de la compañia.
Äänekoski es un pueblo pequeño, habitado por 14.000 almas, en el cuál muchas de sus casas están construidas en medio del bosque. El pueblo crece a orillas del lago Päijänne cuyas aguas finalmente proveen, a la ciudad de Helsinki, de agua potable. Sobre una de sus márgenes, rodeado de abedules, se encuentra el Club de Campo de la empresa. En él nos alojamos.
Unos cientos de metros más allá se encuentra el integrado de Äänekoski, formado por la fábrica de celulosa de Botnia, la de producción de papel y tableros de M-real, la de producción de carboxi-metil-celulosa de CPKelco, la de carbonato de calcio de Specialty Minerals Nordic y la planta de bioenergía de Äänevoima Oy.
Todos los efluentes son vertidos al lago Päijänne. Un lago calmo, de aguas poco profundas, inodoras, claras o ligeramente turbias y sin espuma. La información provista por el Instituto del Ambiente de Finlandia (SYKE) las califica como excelentes (en la zona de Äänekoski), con las características organolépticas mencionadas y sin bacterias, es decir, adecuadas para toda forma de uso. En virtud de ello acompañé al director de la planta de celulosa en el rito de beber una copa de agua recogida del lago. ¿Alguién se animaría a hacer lo mismo en la desembocadura del rio Gualeguachú?.¿y en el Riachuelo?
Al día siguiente visitamos la planta. Al descender del ómnibus, en la playa de estacionamiento del establecimiento, no percibimos olor alguno. Hasta ese momento nunca fuimos alcanzados por olores provenientes de la fábrica. Al acercarnos al edificio, que se eleva sobre la zona donde se encuentra el digestor, apreciamos un olor a verduras cocidas, no muy intenso. Estuvimos allí durante una o dos horas y el olor nunca fue agresivo. Cuando nos alejábamos 10 o 15 metros del digestor el olor se hacía imperceptible.
Debo confesar que me impactó la limpieza del interior de la fábrica, parecía un laboratorio, limpio.
Esta es una planta que produce 500.000 toneladas anuales de pulpa Kraft, blanqueada por el método ECF. Las instalaciones lucen como nuevas, aunque fueron inauguradas hace 20 años. Al mediodía partimos hacia Rauma.
Después de viajar unas 2 horas y media llegamos a una escuela forestal en las inmediaciones de Tampere. Aprendimos allí como se prepara el personal para la cosecha de árboles en forma mecanizada. Seguimos viaje por otras dos horas y media hasta llegar al antiguo Hotel Kalatori.
Rauma, quién creció alrededor de un monasterio Franciscano, recibe el estatus de ciudad en 1442, siendo una de las tres más viejas de Finlandia. El corazón de la ciudad, Vanha Rauma ( la vieja Rauma), está totalmente construido en madera y es el ejemplo sobreviviente más grande de una ciudad medieval escandinava. Desde 1991, ha sido nominada por la UNESCO como patrimonio de la humanidad. La ciudad y las playas vecinas reciben multitud de turistas.
El “cluster” que incluye la planta de celulosa se encuentra a escasos 2 Km del centro de Rauma. Vale la pena recordar que el balneario Ñandubaysal se ubica a más de 12,5 Km, y la ciudad de Gualeguachú a más de 30 Km, de la planta que Botnia construye en Fray Bentos.
El olor producido por la fábrica tiene las mismas características que en el caso de Äänekoski y sólo se percibe en las inmediaciones del digestor de la planta. En ningún otro lugar fue posible percibir olor alguno.
Este establecimiento, puesto en marcha en 1996, produce 580.000 toneladas de celulosa por año, blanqueada por el método TCF. Aunque, se están haciendo modificaciones para implementar el método ECF. En el futuro cercano estará habilitada para usar ambos procedimientos.

Desde la terraza del edificio puede verse en forma completa el enorme conglomerado de fábricas (pastera, papelera, quimicos, energía, etc), el puerto, las playas, la ciudad, etc. Además, estando allí arriba tenemos la chimenea, idéntica a la de Fray Bentos, muy cerca de nuestras narices sin que percibamos olores de ninguna naturaleza.

La Madre Agua
La runas del Kalevala relatan el mito de la creación. Luonnotar (doncella de la naturaleza) se encuentra totalmente sola en un inmenso océano vacío, donde es fertilizada por los vientos y las olas y se convierte en la Madre Agua. Permanece flotando por siglos hasta que un “teal” (pato fines) anida en su falda.
Luonnotar destruye el nido y de las cáscaras rotas de los huevos, puestos por el ave, surgen la tierra y el cielo. Las yemas forman el sol y las claras la luna. Las partes dispersadas se convierten en estrellas. Por la tarde, Luonnatar crea los continentes y los mares, luego hace nacer a Väinämöinen, héroe de la epopeya finesa.
En nuestra recorrida por la tierra Suomi visitamos el Departamento de Tecnología de Productos Forestales de la Universidad Tecnológica de Helsinki. Allí su director nos interiorizó del método de blanqueado de pulpa en etapas, denominado “ECF Light”, el cual reduce la cantidad de óxido de cloro usado en el proceso. Este procedimiento, que habrá de aplicarse en la planta de Fray Bentos, reduce la cantidad de AOX a valores muy por debajo de los permitidos por las normas europeas, que se aplican en Finlandia.
Nuestro visita incluyó otras empresas ligadas a la industria de la forestación donde tuvimos reuniones muy interesantes sobre aspectos técnicos y económicos. Sin embargo, fue el Instituto del Ambiente de Finlandia [SYKE (www.ymparisto.fi/syke)] el que atrajo mi atención. No es simple resumir las actividades que cumple esta institución, y que van desde la investigación científica hasta la elaboración de normas, control del ambiente y centro de referencia y validación.
Como hemos visto, Finlandia es conocida por sus numerosos lagos de aguas claras. Su poca profundidad (promedio 7 metros) y la escasa capacidad de descarga de los ríos, junto al largo período durante el cual el hielo todo lo cubre, hace que las aguas interiores sean muy sensibles a la polución. El mar Báltico, tampoco, es muy hondo y su profundidad media es de alrededor de 55 metros. Si a esta característica se le agrega que la cuenca báltica es bastante cerrada, resulta que sus frías aguas costeras, poco saladas y de baja profundidad son, también, altamente vulnerables a la contaminación.
Las posibles sustancias dañinas se degradan lentamente en frío, además el hielo que cubre el mar durante el invierno impide que el oxígeno del aire (necesario para la degradación de las sustancias mencionadas) pase al agua. Estas condiciones son totalmente opuestas a las existentes en la zona de Fray Bentos, donde la velocidad de degradación de las sustancias potencialmente dañinas es mucho mayor y, por lo tanto, la sensibilidad de la cuenca ante la contaminación será sustancialmente menor.
La calidad del agua es monitoreada frecuentemente en Finlandia, de acuerdo con programas nacionales y regionales. Ello ha permitido clasificar la calidad de las aguas de los ríos, lagos y marino costeras. Hoy se cuenta con un mapa de calidad de aguas de todo el país. Allí puede verse, inmediatamente, que el 80 % de las aguas interiores y el 73% de las marinas, califican como excelentes o buenas.
En general, en algunos ríos el agua es solamente pasable a causa de la actividad agrícola y de los poblados que se concentran a lo largo de sus riberas. El bajo caudal es el que hace tan susceptibles a los ríos fineses. Uno de los más caudalosos, el Vuoski, no supera los 600 m3 por segundo, es decir, diez veces más pequeño que el del río Uruguay.
Es bueno recordar que el Vuoski desagota el lago Saimaa en el cual, en las proximidades del nacimiento del río, vierten sus efluentes tres plantas de celulosa que, juntas, producen más de 2 millones de toneladas de pulpa al año.
Finalmente, les cuento, que si hiciéramos el ejercicio de incluir en el mapa, de calidad de aguas de Finlandia, sus 19 plantas de celulosa, podríamos observar que, donde ellas están ubicadas, ¡la calidad del agua es la mejor!
Vuelta a casa
Pocos días después de nuestro regreso, el tribunal internacional de la Haya negó por unanimidad el reclamo del gobierno argentino. ¿Era posible esperar otra cosa?
Nadie, en su sano juicio, podía esperar un fallo favorable. Sin embargo, un “dirigente” de la Asamblea (Oscar Vargas) vivió la resolución “con un sabor amargo” ya que “han primado los principios economicistas antes que las razones ambientales”.
Ahora el gobierno responde al reclamo presentado por Uruguay ante el MERCOSUR, “legalizando” la supresión de la libertad de circulación entre ambos países y alegando que los cortes no produjeron daños a la economía uruguaya. ¡Notable argumentación!
Parecen no recordar las afirmaciones de otro “dirigente” a una radio de Gualeguaychú: “Conseguimos el objetivo que buscamos, le arruinamos la temporada de verano a Uruguay y ahora terminamos de arruinar la Semana Santa” (Juan Veronesi).
Dante, acompañado por Virgilio, recorre la sexta fosa del octavo círculo del Infierno viendo como, quienes en ella se encuentran, andan inclinados bajo el peso de unas capas de plomo, exteriormente doradas. En cierto momento, uno de ellos le dice: “¡Oh, toscano , que has venido a la mansión de los tristes hipócritas! “ ¿Habrá, allí, suficiente lugar para nuestros “dirigentes” y gobernantes?
Seguramente, el gobierno tendrá fallo adverso en el tribunal del MERCOSUR, a juzgar por lo que se lee en la prensa. Y, en mi opinión, hoy avalada por las declaraciones de la Dra. Argibay, cabe esperar similar resultado en el Juicio Final del tribunal de la Haya. ¿Y entonces?

De este viaje a Finlandia participamos argentinos y uruguayos. Uno de ellos, dirigente social de Fray Bentos, me hacía saber de sus sentimientos ante la actitud de sus vecinos de Gualeguaychú con quienes, por años, había compartido y trabajado en muchos proyectos de interés común, regional.
Mientras lo escuchaba, venía a mi mente el recuerdo de una historia contada por Hanna Arendt (Tiempos presentes) que, en ese momento, mencione brevemente. Hoy, con el libro en mis manos creo que vale la pena transcribir un párrafo casi textualmente: “ Los judíos austríacos fueron una gentecita encantadora a la que todos los observadores imparciales admiraron. Realmente era admirable lo convencidos que estaban de que no les podría pasar nada. Pero cuando los alemanes entraron en el país y los vecinos no judíos comenzaron a asaltar las casas judías, los judíos austríacos empezaron a suicidarse”.

Finalmente vuelvo a la inevitable cantilena. Si este asunto hubiese sido dejado en manos de los técnicos y se le hubieran brindado los elementos para ayudar al pueblo a conocer la verdad, otro gallo cantaría. Sin embargo, nuestro gobierno ha ignorado deliberadamente a sus científicos, lo cuál me hace recordar una breve historia.
Antoine Laurent Lavoisier, fundador de la química moderna, fue empujado a la cárcel por la insidiosa acción de Jean Paul Marat, director del periódico L’ Ami du Peuple.
Durante el sumario juicio Lavoisier pidió unos días, para escribir los resultados de sus experimentos químicos. El Juez le replicó: “La República no necesita genios”. Lavoisier fue decapitado por la guillotina el 8 de mayo de 1794, en la Plaza de la Revolución.
Lamentando la muerte de su amigo, el fisico-matématico Lagrange dijo en aquel momento: “Ha tomado sólo un instante decapitarlo, pero Francia no producirá otro como él en los próximos 100 años”.

Para la próxima visita
Como todo el mundo sabe, en medio de la Laponia Finesa, bastante más allá del circulo polar ártico, hay una misteriosa montaña llamada Korvatunturi a cuyo pie, oculto de los ojos humanos, vive Joulupukki Kammari (Santa Claus). No es posible llegar hasta allí. Sin embargo, justo sobre el círculo polar está la pequeña ciudad de Rovaniemi, donde Joulupukki tiene una oficina postal.
La próxima vez llegaré hasta allí y dejaré una carta pidiendo que nos envíe algunos de esos patos fineses, que ponen huevos de los cuales puede crearse un nuevo mundo, para sustituir algunos de nuestros patos criollos.

sábado 23 de junio de 2007

SIN VERGUENZA Y CON ORGULLO

Esta nota fue escrita por MRF en La Plata el 15 de marzo de 2006
Desde un principio fue posible advertir que el conflicto de las papeleras era un choque de intereses, que del lado argentino tenía como fogoneros a un grupo de empresarios de la industria turística de Gualeguaychú. Al respecto, se puede leer en http://www.noticias.com.ar/ : “Hoy podemos afirmar que otro de los intereses pasa por un emprendimiento turístico manejado por un íntimo amigo del Gobernador.” De hecho, hoy la intransigencia de estos empresarios, exhibe el conflicto de intereses económicos en toda su desnudez.



La construcción de las plantas en la otra orilla alterará el paisaje que los empresarios venden a sus posibles clientes. El amanecer sobre el río ya no será como el que muestra la foto tomada desde el balneario Ñandubaysal (http://www.nandubaysal.com.ar/), se verá corrompido por las chimeneas de la indeseada industrialización.
Es obvio, que no se podría obtener el suficiente apoyo “popular” enarbolando el argumento de la contaminación visual. Para lograrlo era necesario dotar al proyecto industrial de connotaciones apocalípticas. El miedo ha sido siempre un arma eficaz en el control de masas. Y en este caso ha sido utilizado con gran eficiencia.
¿Porqué razón no ha sido posible llegar a un acuerdo? Por la simple razón de que para el grupo de empresarios que encabezan, y financian la protesta, la única solución es que las plantas no se hagan. Esta es una actitud extremista que no trata de conciliar intereses, sino imponer los propios.
Que las plantas de celulosa producirán un daño irreparable a la salud y a la naturaleza es un fraude cada vez más difícil de sostener. Cualquier interesado en conocer, como esta actividad se desarrolla en el mundo, puede hacerlo accediendo a la enorme cantidad de información, confiable y disponible, a través de la internet .
En las fotos que siguen se aprecia la ciudad de Prince George (más de 70 mil habitantes) en la provincia de British Columbia, Canadá, y sus tres pasteras que juntas producen 1 millón de toneladas al año. Industria y turismo conviven en medio del hermoso paisaje que comparten. (http://bccommunities.ca/princegeorge/index.php)

Mientras se violan sistemáticamente las leyes argentinas y se desconoce el derecho internacional, con el consentimiento y/o complicidad de la autoridad, se argumenta que el Uruguay habría violado el tratado del río compartido. Y se convierte este argumento en sustento de la actividad ilegal de cortar los pasos internacionales. Veamos que hay de cierto en todo esto.
El tratado dice que la parte que construyera “obras de entidad suficiente para afectar … la calidad de sus aguas, deberá comunicarlo a la Comisión, la cual determinará sumariamente, y en un plazo máximo de 30 dias”. (Art.7). Por otra parte, el artículo 9 dice: “Si la Parte notificada no opusiere objeciones o no contestare dentro del plazo establecido en el articulo 8 (180 días) la otra Parte podrá realizar o autorizar la realización de la obra proyectada”.
¿Se habrán dado los pasos establecidos en el tratado? Los empresarios piqueteros dicen que no y el informe del GTAN, del 3 de febrero de 2006, los avala. En el inciso 1 afirma: “ Al autorizar unilateralmente las plantas proyectadas, la República Oriental del Uruguay vulneró las obligaciones asumidas en virtud del derecho internacional general y del Estatuto del Río Uruguay de 1975.”
Cuando se lee el punto parece que el asunto estuviera terminado. Uruguay violó el Estatuto y, por lo tanto, nosotros violamos todas las leyes que sea necesario para terminar con la ignominia de la industria.
Sin embargo, sorpresivamente, nos encontramos con la Memoria Anual del Estado de la Nación 2004, que fuera leída, por el ejecutivo, ante el Parlamento argentino en marzo de 2005. En este documento, en la parte correspondiente al Ministerio de Relaciones Exteriores, entre los objetivos respecto de las relaciones con Uruguay, señala: “Avanzar hacia la libre circulación permanente de personas, simplificando gradualmente controles sanitarios y aduaneros, teniendo, como base, el Memorando de Entendimiento sobre la Libre Circulación de Personas, firmado el 30 de noviembre de 2001, en Montevideo.” ¡Política exterior de la Nación que ha sido modificada, de hecho, por la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú!
Cuando el documento aborda los LOGROS de la política de relaciones con Uruguay dice: “ En marzo tuvo lugar, en Montevideo, una reunión entre los Cancilleres Rafael Bielsa y Didier Operti.” Y, más adelante, agrega: “En el mismo mes, ambos países firmaron un acuerdo bilateral, poniendo fin a la controversia por la instalación de una planta de celulosa en Fray Bentos”. “Este acuerdo respeta, por un lado, el carácter nacional uruguayo de la obra, que nunca estuvo puesto en entredicho y, por otro lado, la normativa vigente que regula las aguas del Río Uruguay a través de la CARU.” “Asimismo, supone una metodología de trabajo para las tres etapas de construcción de la obra: el proyecto, la construcción y la operación.”
¿Cómo es, entonces, que el GTAN (argentino) dice, dos años después, lo que dijo? ¡Aquí, una sensación de vergüenza me apretuja el corazón!
Como hemos visto el Estatuto del Río Uruguay habla de la calidad de las aguas, y es sobre este aspecto que nuestro país debería prestar atención y seguramente se podrá acordar un procedimiento para el correspondiente control.
En efecto, en esta etapa del proyecto el Estatuto prevé que si la parte afectada (Argentina) tuviera objeciones tendrá que elevar una comunicación donde “deberá precisar cuáles aspectos de la obra o del programa de operación podrá causar un perjuicio sensible a la calidad de sus aguas, las razones técnicas que permiten llegar a esa conclusión y las modificaciones que sugiera al proyecto o programa de operación.” Cosa que no se ha hecho, ya que el informe del GTAN no es más que un conjunto de objeciones no fundadas. Por último, corresponde destacar que el Estatuto nada dice de posibles o supuestos daños a la atmósfera.
Existen herramientas legales y legítimas en manos del Estado para la solución del conflicto. Pero tal vez, la verdadera solución esté en manos del pueblo entrerriano, especialmente del de Gualeguaychú. Se trata de dar la espalda a quienes nos quieren embarcar en una guerra sin sentido.
Hay que apostar a la convivencia con los vecinos de toda la vida, buscar la conciliación de intereses. Hay que trabajar por la región, donde la industria, que hoy suscita la controversia, contribuya a su desarrollo.
Cuidemos el río, protejamos la flora y la fauna, pero, fundamentalmente, eliminemos la pobreza. Entonces, con la pobreza vencida, la belleza natural será el placer de todos y no de unos pocos.
En fin, tal vez si la mayoría de nosotros comprendiera el valor de la verdad y la justicia, de la libertad y la democracia, del saber y el progreso, del honor y el respeto, sería posible disfrutar del orgullo de ser argentinos.

LA SULFÚRICA

Escrito por MRF en La Plata el 13 de octubre de 2006

Desembarco en Soriano
La playa de La Agraciada es un arenal, estrecho y bajo que se extiende por algo más de una decena de kilómetros, escoltando las aguas del río Uruguay, a lo largo de la ribera de Soriano.
Cuentan que su nombre se debe a una bella vecina que, en tiempos de la Colonia, tal vez, permitía que el sol acariciara su piel mientras apagaba en cada paso el brillo de la arena.
A mediados de abril de 1825, provenientes de Buenos Aires, los Treinta y Tres desembarcan en aquellas playas durante la húmeda madrugada del día 19. Lo hacen enarbolando la bandera tricolor que ostenta el juramento de LIBERTAD O MUERTE.
Reforzados con milicias locales, Lavalleja y sus hombres comienzan, allí, un proceso que culminará en el mes de agosto de tres años más tarde, declarándose la Provincia Oriental, “de hecho y de derecho”, libre e independiente.
Ciento ochenta años después, en octubre del 2006, algunas decenas de orientales, en protesta, cortan el tránsito de la ruta 21, en la vecindad de Agraciada.
Esta vez los parroquianos se juntan con el propósito de impedir un próximo y anunciado desembarco: el de una planta de fertilizantes y ácido sulfúrico. Un emprendimiento que pertenecería a la compañia INDUSTRIA SULFURICA SA., la única empresa productora de fertilizantes uruguaya y la mayor exportadora, en ese rubro, del Uruguay.
Después de todo, el origen de La Agraciada quizás no fuera tan romántico y la verdad debería buscarse en aquella otra historia que hablaba de la hacienda baguala que, una vez acorralada en el rincón que formaban el arroyo y el río, terminaba alimentando una grasería de la cual derivaría, en realidad, el nombre de Agraciada.

El arroyo Sarandí
Los recuerdos de aquel barrio, donde viviera desde mi nacimiento, y por casi treinta años, se vienen en tropel. ¡No podría ser de otra manera!
La Sulfúrica fue parte del paisaje gris de Sarandí desde tiempos inmemoriales hasta los años sesenta, cuando cierra sus puertas. Aunque sus restos permanecerían, mayormente, incólumes y yermos por algunos lustros más.
En ese cruce del viejo Camino Real del Sud con el arroyo festoneado de sarandíes, desde mediados del siglo XIX hasta el año del centenario, los terrenos aledaños, que más tarde albergarían a La Sulfúrica, fueron refugio de una grasería. En ella, además de vacas, se sacrificaban yeguas para la obtención de aceite de potro.
El nacimiento de La Sulfúrica de Sarandí es un misterio no revelado para mí. Pero, seguramente, el alumbramiento hay que ubicarlo entre 1910 y 1924. Ese año, Bunge y Born compra en subasta pública a La Sulfúrica, que reinicia sus actividades con un nuevo nombre, que los vecinos de Sarandí nunca recordarán. En 1928, la dueña de la empresa se asocia a Imperial Chemical Industries (ICI) y cuando la planta cierra, lo hace convertida en Duperial.
En Barrio Gris, Joaquín Gómez Bas ubica a La Sulfúrica entre los rasgos dominantes del paisaje del Sarandi de los años treinta. “La vieja fábrica de ácidos que alardeaba de su desprecio por las municipales leyes higiénicas vomitando, desde su petisa chimenea, vaharadas de azufre quemado que carcomían las chapas de zinc de los tejados y arañaban los bronquios del vecindario.”
Aunque la imaginación indujera a pensar que el infierno “tenía hornos como los de La Sulfúrica y al cual, como en ella, entraban vagones cargados de azufre”, se podía vislumbrar, en la espesa niebla que se elevaba desde el arroyo, la visión onírica, borrosa, de un futuro “país productivo”.

¿De dónde sos?. De Avellaneda, respondía. Y, quizás porque casi siempre me parecía insuficiente, enseguida agregaba con cierto orgullo, apenas disimulado por una sonrisa: la primera ciudad industrial de La República.

No guardo recuerdos satánicos. Tal vez porque en mis años mozos el alto paredón dejaba ver poco de la fábrica. Será por ello que prefiero rescatar la imagen que Gómez Bas memora de una sudestada donde podía verse “contra el cielo cada vez más oscuro, la chimenea de La Sulfúrica que cambiaba su penacho de humo luminoso, salpicado de chispas, como una girándola de cohetes”.
Con una tacuara fabricábamos la caña de pescar, juntábamos unas lombrices y salíamos. Al llegar a La Sulfúrica caminábamos junto al paredón hasta trepar el terraplén. Nuestra caminata continuaba por las vías del tren hasta cruzar el arroyo por el Puente Negro. En seguida, apenas iniciada la curva hacia la estación, descendíamos por la ladera oriental siguiendo hasta La Saladita, una laguna creada al aislar la parte final de uno de los canales del puerto de Dock Sud.
A veces, el fruto de nuestra aventura consistía en algún pez chato, que nunca era más grande que la palma de la mano.
Desde las vías, que venían del puerto bordeando la laguna, veíamos las grúas, los mástiles de algún barco y vislumbrábamos los tanques blancos de la destilería.
En ocasiones, al llegar al Puente Negro podíamos seguir por la costa sur del Sarandí en dirección aguas abajo. Caminábamos hasta llegar a las quintas donde se podía conseguir “vino de la costa”, elaborado con uva chinche, alguna fruta, un poco de miel.
Hoy la urbanización ha cercado La Saladita y sólo un par de quintas sobreviven. La basura depositada ilegalmente en la zona, actualmente reserva ecológica, amenaza con dar el golpe final al vino de la costa, después de haber coexistido por décadas con la malhadada Sulfúrica y la destilería.

El ácido sulfúrico
Aunque el longevo alquimista árabe Abu Musa Yabir Ibn Hayyán al-Azdi (721-815) parece haber conocido el ácido sulfúrico, es recién al iniciarse el siglo XVII cuando Johann Van Helmont lo obtiene por destilación destructiva del vitriolo verde (FeSO4, sulfato ferroso) o quemando azufre (S). La gran demanda de sulfúrico se inicia a mediados del siglo XVIII y desde entonces el consumo no ha dejado de crecer.
El consumo de ácido sulfúrico, como la producción de acero o de energía eléctrica, puede ser usado para indicar la prosperidad de una nación. Ello se debe a que el sulfúrico es una materia prima utilizada en un amplio rango de procesos industriales y en la producción de innumerables manufacturas.
El más grande consumidor de ácido sulfúrico (70%) es la industria de los fertilizantes de fosfatos. Pequeñas cantidades se usan en la producción de sulfato de amonio y potasio. Cantidades importantes son utilizadas como ácido deshidratante en procesos químicos orgánicos y petroquímicos y también en la refinación del petróleo. Se aplica en la industria del acero, en la extracción de cobre, uranio y vanadio de sus minerales, en la producción de dióxido de titanio (pigmento blanco) y en la purificación de metales no ferrosos. Se usa, además, en la producción de celulosa, de rayón, en el curtido de cueros, en el tratamiento de efluentes acuosos, en la obtención de plastificantes, colorantes, explosivos, pasta de dientes, adhesivos, gomas, aceites y ácidos comestibles, como cítrico y láctico. Así, la lista podría ampliarse con muchas más aplicaciones y usos.
A fines del siglo XX la producción mundial de sulfúrico se estimaba en alrededor de 150 millones de toneladas, siendo así la sustancia química producida en mayor cantidad, en todo el mundo.
Mientras la mitad de la producción global se lleva a cabo en USA., en Europa todos los países fabrican ácido sulfúrico, siendo los mayores productores Alemania (3,5 millones de toneladas), España (2,8), Francia (2,2), Bélgica (2,2) e Italia (1,6). Esos países dan cuenta del 70% de la producción europea.
¿Qué sería de la economía de todos esos países sin el ácido sulfúrico?

¿Cómo se fabrica el ácido sulfúrico?
El método denominado de contacto es el único que, actualmente, se usa para la obtención de H2SO4 .Sin embargo, las plantas pueden diferir en cuanto a la materia prima que utilizan: azufre elemental (S), sulfuro de hidrógeno (H2S), sulfuros metálicos, entre otras. La planta uruguaya se alimentará de azufre elemental, que es la materia prima más usada.
El proceso consta de tres operaciones básicas. En la primera, el S es oxidado a SO2 (dióxido) quemándolo en presencia de aire seco:
S + O2 = SO2
En la segunda etapa, el SO2 alimenta una unidad llamada convertidor, donde es oxidado a trióxido de azufre. Para esta operación se usa como catalizador el V2O5 (pentóxido de vanadio). Sin la presencia de esta sustancia la conversión sería demasiado lenta o requeriría temperaturas muy altas.
2 SO2 + O2 = 2 SO3
Finalmente, el trióxido de azufre es absorbido en solución concentrada de ácido sulfúrico:
SO3 + H2O (Conteniendo Sulfúrico) = H2SO4
El proceso, brevemente descrito, puede funcionar con un mínimo aceptable de emisiones de gases SO2 y SO3. La Unión Europea ha desarrollado normas para la producción de ácido sulfúrico donde se establecen cuales son las mejores técnicas disponibles (BAT) que deben usarse para reducir, al mínimo posible, las emisiones. Por otra parte, tales procedimientos incluyen la recuperación o disposición de residuos sólidos como el pentóxido de vanadio usado como catalizador.
Como en el caso de las plantas de celulosa usando las mejores técnicas disponibles la perturbación del ambiente es muy baja y totalmente reversible.
No debe olvidarse que, la planta de Soriano, utilizará la mayor parte del sulfúrico producido en la fabricación de fertilizantes fosfatados. La importancia de éstos en el cultivo de forrajeras, cereales y oleaginosas es de extrema e indudable importancia.
Es conocido que la mayoría de los suelos uruguayos (como los de la Pampa deprimida argentina) son deficientes en fósforo. En consecuencia, la fertilización con fosfatos de las pasturas destinadas a la alimentación del ganado, es fundamental en la producción lechera. Hecho relevante para un país que, como Uruguay, produce más de 1500 millones de litros de leche por año.
Recordaremos que los “piqueteros”, que cortaban la 21, habían llegado en sus autos, tractores y camionetas, los cuales no existirían sin el ácido sulfúrico que contienen sus baterías, sin el sulfúrico usado en la obtención del combustible, de los materiales de origen petroquímico, de los cables de cobre, etc, etc.

La batalla de Sarandí
No sin esfuerzo Lavalleja logra reunir un contingente de magnitud similar al brasileño, y con él, el 12 de octubre de 1825 enfrenta al ejército enemigo en las puntas del arroyo Sarandí. El ejercitó de Brasil fue dominado poco a poco y, finalmente, se batió en retirada.
Como consecuencia de la batalla de Sarandí todo el centro de la campaña uruguaya queda bajo el dominio de los orientales. La victoria obtenida tuvo enorme repercusión en Buenos Aires. Su gobierno impulsado por la creciente presión de la opinión pública, acepta la incorporación de la Provincia Oriental, lo que significó la guerra con el Imperio de Brasil.
Ciento ochenta años después, el gobierno de Buenos Aires envía una carta, al del Uruguay, reclamando por el desembarco de la Sulfúrica de Soriano. La nota es rechazada por improcedente.

La Argentina produce más de 275 mil toneladas de ácido sulfúrico de la siguiente manera: 44% se debe a la compañía ICI Argentina, con dos plantas ubicadas en San Lorenzo, Santa Fé (Esta empresa fue la propietaria de la Sulfúrica de Sarandi); 24% a través de la empresa SULFACID de Fray Luis Beltrán, Santa Fé; 16% provienen de la planta de MERANOL ,ubicada en Dock Sud en la desembocadura del Riachuelo y otro 16% es producido por la Fábrica Militar Río Tercero (FMRT) ubicada en Rio Tercero, Córdoba..
NOTAS.
1.-Sarandí es un barrio del partido de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires. Se encuentra unos dos kilómetros al sur del Riachuelo. Creció hacia el oeste y este de la Avenida Mitre, construida sobre el viejo Camino Real.
2.- Sarandí es el nombre vulgar del Phyllanthus sellowianus, un arbusto de hasta 3 metros de altura que crece en el sur del Brasil, nordeste de Argentina y Uruguay.
3. Barrio Gris, de Joaquín Gómez Blas, fue publicado por EMECE en 1952.
4.-La zona del arroyo Sarandí, donde tuvo lugar la batalla mencionada, se encuentra en lo que hoy es Departamento de Florida, Uruguay.
5.-La empresa MERANOL comienza su actividad en 1942 después de haber comprado una compañía anterior. Es posible que durante algún tiempo produjera sulfúrico al mismo tiempo que la Sulfúrica de Sarandí.

BRUJAS DE YAGUARI GUAZU

Escrito por MRF en La Plata el 13 de abril de 2007 [1]
“No dejarás con vida a la Hechicera” (Exodo 22,17)

Puritanos
Un famoso inquisidor español, Luis de Páramo, hizo una idiosincrásica interpretación del Pentateuco buscando fundamento al Santo Oficio[2]. Estableció que Dios, constituido en inquisidor, condenó a Luzbel y sus cohortes al fuego eterno y formó proceso a Eva y Adán para desterrarlos del paraíso. Páramo, incontenible, compara la túnica de pieles prescripta para los expulsados, con el sambenito inquisitorial.
Voltaire, insolente, se burla: “con esa doctrina, Páramo, sólo ha probado que Dios fue el primer sastre”…
Ciertamente, la Europa de la Época Moderna fue testigo de numerosas y crueles cacerías de brujas. Sin embargo, el nuevo mundo no estuvo libre de ellas.
Transcurría la última década del siglo XVII, el año en que los indios Abenaki atacaron York, en la frontera este de Maine, con el resultado inesperado de muchos colonos muertos y prisioneros[3].
La villa se encontraba dividida por disputas originadas en desacuerdos sobre el salario del Ministro religioso. Se trataba del Reverendo Samuel Parris, quién había llegado a la ciudad desde Barbados acompañado de su esposa Elizabeth, sus tres hijos (entre ellos Betty), su sobrina Abigail y Tituba, la esclava zamba traída de las Antillas.
Un pueblo de frontera, Salem (shalom, salam, paz) basaba su economía en la agricultura. Los primeros grupos habían llegado a la bahía de Massachusetts setenta años antes. En los tiempos de esta historia, las familias habían crecido y las nuevas generaciones necesitaban tierras para su subsistencia. El tamaño estándar de las granjas existentes sólo alcazaba para el sostén de una familia de tamaño medio. La situación generaba litigios por la tierra y obligaba a algunos a aventurarse en territorio salvaje, dominado por los indios, en búsqueda de nuevas oportunidades.
Cuenta la leyenda que, para cuando los peregrinos puritanos se establecían en New England, un rico estanciero -seguramente beneficiario de las mercedes reales- don Gonzalo Pérez de la Viña salva milagrosamente su vida, amenazada simultáneamente por un toro cimarrón y una víbora ñacaniná. Años más tarde, agradecido, cumple su promesa y construye una capilla dedicada a San José. Dicen que San José de Gualeguaychú, fundada por Tomás de Rocamora casi 200 años después, nace alrededor de aquella capilla.[4]
El Reverendo Parris había sorprendido a su hija y a su sobrina, junto con algunas amigas, bailando en el bosque acompañadas por Tituba. Tales acciones, y el extraño comportamiento posterior de las niñas, lo convencieron de que éstas practicaban brujerías. Aquellas, en su defensa, arguyeron que estaban embrujadas por Tituba y otro par de vulnerables vecinas. El resto de las amigas de Betty y Abigail pronto imitaron su comportamiento (hacían contorsiones, gritaban, se quejaban de los espectros que las herían, etc) y el número de acusados creció.
Los puritanos, cuyas creencias patriarcales ponían a la mujer al servicio del hombre, habían creado en Salem una teocracia donde el fervor religioso hacía su aporte a la tensión existente en el pueblo. La pérdida de la cosecha, del ganado o de los hijos, así como los terremotos y el mal tiempo eran atribuidos a la ira de Dios.
Para la fe puritana el alma está predestinada desde el nacimiento. Desde ese momento su destino será el Paraíso o el Infierno y nada puede hacerse para evitarlo. Entre otras consecuencias imaginables, la ansiedad por saber cual es su destino condena al creyente a la búsqueda, en el mundo real, de los signos o indicios que provienen del mundo invisible donde habitan Dios y los ángeles, Satán entre ellos.
Durante meses, mientras se desarrolla el juicio -siguiendo la mejor tradición inquisitorial- algunos centenares de vecinos son condenados. Una veintena, hombres y mujeres, terminaron en la horca. Casi doscientos encarcelados, colmaron las prisiones de varias poblaciones aledañas.
Al regresar el gobernador, quién había pasado el último año en Inglaterra, se cambia el tribunal, no se admite más la “evidencia espectral” y los juicios terminan.
La prueba espectral consistía en la declaración del embrujado afirmando haber visto el espectro del acusado atacándolo. Con tal fundamental evidencia fueron condenados la mayoría.
Probanzas adicionales fueron las confesiones de algunos acusados, reconociendo ser brujos e identificando a otros como tales (así salva su vida Tituba), las típicas marcas del demonio en el cuerpo, la posesión de libros sobre quiromancia o astrología o el descubrimiento de potes con óleos y ungüentos en la casa.
Muchos de los condenados sufrieron la confiscación de sus bienes. Pasados varios años de reclamaciones algunos de ellos fueron compensados.
Los parientes de la mayoría de los condenados lograron finalmente el reconocimiento de inocencia en el siglo XX. Los muertos, colgados en los árboles de Gallows Hill, fueron reconocidos como inocentes 300 años después.
¿Porqué un grupo de niñas actuaría como lo hicieron las de Salem? Se ha dicho que, tal vez, los síntomas fueran causados por una combinación de stress, culpa, aburrimiento, abuso infantil, epilepsia y una ilusión psicótica. ¿Histeria colectiva?
Pocos días atrás[5], en el internado “Villa las Niñas”, de Mexico, que dirige un grupo de monjas coreanas, al menos 600 alumnas de las 4000 inscriptas mostraron daños psicológicos, acompañados de parálisis física. La rigidez del régimen aplicado en el establecimiento sería culpable. Las investigaciones realizadas por las autoridades sanitarias concluyeron que la enfermedad que aflige a las alumnas constituye un caso de “histeria colectiva”.
A orillas del arroyo Verde realizan sus ritos cotidianos, reposera, mate y charla. Imaginan el día en que el monstruo será destruído. Cuando ello ocurra sus niños tendrán un futuro asegurado. Algunos serán hoteleros, comerciantes y profesionales; los otros empleados, mucamas, peones, jardineros y cocineros.
Los niños de Yaguarí Guazú
Después de analizar los dibujos, realizados por niños de entre 5 y 12 años, la psicóloga nos cuenta sus conclusiones[6].
Para ellos la papelera es sinónimo de muerte, en algunos el exceso de color rojo denota estrés emocional. Otros demuestran estar agotados por la situación que viven y lo escriben: “El hombre va sufrir, no quiero” o “Y ya estoy cansado”.
Llama la atención que a una edad tan temprana tengan tan instalado el tema de la muerte. Para estos niños, dice la psicóloga, la única disyuntiva posible es: vida sin papeleras o muerte con papeleras.
En Yaguarí Guazú; fuera porque participan de las asambleas y los cortes, porque en sus casas se habla del tema o porque en las escuelas los adoctrinan; hay niños que temen a la muerte que llegará de mano de los efluvios letales de la pastera.

Chromobacterium violaceum no es una flor.
Un día cualquiera de mayo de 2000, después de una agonía de varios días, Alexis moría en el Hospital San Martín.
Los padres después de peregrinar, con su niño afiebrado, con vómitos y diarrea, desde Gilbert hasta Urdinarrain, de aquí hasta Gualeguaychú recalaron finalmente en aquel hospital de Paraná. Alexis, quién aún no cumplía 2 años caía victima de meningitis, dijeron.
En la primavera de seis años después, Rocío -casi de la misma edad que tendría su primo Alexis- con síntomas similares es internada y dada de alta dos veces en 15 días. Internada por tercera vez en el Hospital Centenario de Gualeguachú, tres días después muere. Leucemia, diagnosticaron.
En enero de este año, mientras los asambleístas celebran el corte indefinido del puente, Cristian primo de los anteriores, fallece en Concordia luego de haber recorrido un periplo similar. También él muere de meningitis.
La historia de los chicos de Costa las Masitas[7], se reprodujo en diversos medios de la provincia y se mantuvo vigente durante un par de meses. De las profundas investigaciones prometidas nada se sabe, aún.
No obstante, algunos estudios realizados en el hospital evidenciaron neumopatía por micosis (hongos) que se presenta en casos de desnutrición. Se determinó, además, una septicemia provocada por la cromobacteria violácea, causante de la muerte. Bacteria que forma parte de la flora normal de suelos y aguas en las zonas tropicales y sub-tropicales. Raramente infecta a los humanos pero cuando lo hace suele ser fatal. En la literatura científica sólo se ha informado de un caso en Argentina y unos pocos en Brasil.
El arroyo Costa las Masitas, donde se bañaban usualmente los chicos, es de aguas cristalinas. Sin embargo, los camiones descargan las aguas servidas de Gilber en su lecho. Fuera por ello o por la proximidad del pozo negro, el agua usada para beber, estaba contaminada con Eschierichia Coli. Curiosamente, esa bacteria suele producir meningitis.
Por otra parte, la infección por cromobacteria puede transcurrir con un gran aumento de glóbulos blancos y anemia[8]. ¿Cómo en alguna leucemia?
El cuadro de desnutrición e inmuno-depresión concomitante fue adjudicado, no probado, a la afección de la familia debido a los agroquímicos utilizados en los campos de soja que rodean la casa. Aunque la intoxicación crónica no puede, en principio, descartarse lo más probable es que el origen de las muertes haya sido la desnutrición originada en una alimentación inadecuada.
Sea cual fuera la causa, el caso es que hoy algunos niños mueren en Yaguarí Guazú por falta de controles y atención. Sin embargo, los sacerdotes de Arroyo Verde hablan a sus niños de la muerte que vendrá de oriente e invocan a los dioses de la guerra. Alfredo[9], sumo sacerdote dueño del poderoso Mjolnir[10] ha jurado lanzarse sobre el gigante y destrozar su cabeza de piedra como Thor, dios del trueno y de la guerra, hiciera con el gigante Hrungnir[11].
Continuará…..

[1] El nombre Gualeguaychú deriva de Yaguarí Guazú, Rio del Tigre Grande.
[2] La Inquisición en Hispano América. Boleslao Lewin. Ed.Paidos.
[3] Salem Witch Trials. http://www.iath.virginia.edu/salem/home.html
[4] Leyendas entrerianas, más vale maña que fuerza. Fray Mocho.
[5]http://www.infobae.com.ar/ 07/04/2007
[6] Marcelo Dimango, Perfil 21/01/2007. La psicóloga es Beatriz Golberg.
[7] La historia de los chicos de Gilber fue desarrollada en varios artículos por Estela Gigena del Dia de Gualeguaychú.
[8] Journal of Clinical Microbiology, Vol 23 [1986] Pag. 956-958
[9] Alfredo de Angelis, dirigente agrario y piquetero compulsivo. Recientemente amenazó con invadir Uruguay armado con “mazas de medio kilo” para destruir la papelera a martillazos.
[10] Mjööllnir o Mjolnir significa en noruego: destructor. Es el martillo mágico usado como arma de guerra por Thor.
[11] Hrungnir era un gigante en la mitología nórdica, asesinado por el dios Thor con su Mjolnir.

REQUIEM PARA UNA ASAMBLEA

Este artículo fue escrito por Mario R Féliz el 29 de noviembre de 2006.

Mentira y poder.
“La razón de este gran celo por ver la llanura de la Verdad es que el pasto adecuado para la mejor parte del alma es precisamente el de aquella pradera, y la naturaleza de las alas por las cuales el alma adquiere su ligereza se nutre precisamente de él.” Thomas Cahill [1].

Ha pasado casi un año desde que, el conflicto por las plantas de celulosa, sacudiera el país. Entonces, no pude resistir involucrarme principalmente por la evidente ignorancia que, sin inhibiciones, exhibían aquellos que hablaban sobre el tema a través de los medios de difusión.
Desde el lugar de viejo profesor de química, siempre interesado en los “problemas del país”, pensé que era mi obligación contribuir a la ilustración popular. ¡Para ello debía estudiar! Sabía un poco de química pero, jamás había prestado atención a la industria de la celulosa.
Después de investigar el asunto durante un buen tiempo, con exclusiva dedicación, imaginé que podía decir algo y redacté “Soldados de cartón” [2]. Desde entonces, con mínimos altibajos, mantuve mi interés en el tema aprendiendo y escribiendo. Hoy, sintiéndome todavía un intruso, después de leer y escuchar -a científicos y técnicos dedicados profesionalmente a la industria celulósica- después de observar y reflexionar creo hallarme en condiciones de alardear por la posesión una base suficientemente sólida como para analizar el problema en la integridad de su trama compleja.
Aún estoy convencido de que el sustento del conflicto es la ignorancia de los más. No obstante, ya no albergo dudas de que las causas de su nacimiento y persistencia se encuentran en el interés y la hipocresía de los menos, de aquellos que, al decir de Quevedo, “vuelven la cara hacia otro lado para dejar pasar la verdad”. En realidad, algunos la sacrifican ceremonialmente auto-convencidos de que la ofrenda cotidiana, es inevitable para asegurar que cada noche muera al amanecer [3]. Otros, simplemente, la abortan terapéuticamente porque edifican poder o defienden intereses desde el hábito lúgubre de la mentira.
La verdad es que la planta de celulosa, que pronto estará construida sobre la ribera oriental del río Uruguay, no afectará la calidad de las aguas del río como no lo hacen similares instalaciones modernas en ninguno de los países que militan entre los grandes productores de celulosa (USA, Canadá, Suecia, Finlandia, Brasil, Chile, etc.) [4]. La verdad es que, en la actualidad, esta industria se ajusta a las más estrictas normas y que las únicas referencias negativas agitadas por estas latitudes- agigantadas hasta la dimensión de fábula- eran falsas (Valdivia) o resabios de épocas pasadas (Pontevedra).
La verdad es que tampoco habrá “contaminación visual” sobre el balneario de Sánchez Álzaga, debido a que la distancia que lo separa de la fábrica es de 13,1 km !! Y, con tal separación, parte de la temida chimenea de (115 m) será absorbida por la curvatura terrestre y la imagen de los edificios, ubicados a 131 cuadras, apenas se observará desde la playa.



Pero la mentira no sólo ha sido el lenguaje de los “asambleístas” y de los políticos locales y nacionales. La mayor parte de la prensa oral, televisiva y escrita ha sido cómplice. Evidencia reciente, de ese comportamiento, lo constituye la fotografía engañosa, publicada por La Nación el lunes 16 de octubre y el martes 17 de noviembre de 2006. Las fotografías fueron atribuidas a Rodrigo Néspolo, fotógrafo habitual del matutino, quién usó un teleobjetivo de 300 mm.
La fotografía a la derecha, tomada con un teleobjetivo de 80 mm, presentada por el gobierno argentino ante La Haya [5], muestra una imagen más real de la visión desde Ñandubysal. Desde luego, a ojo desnudo, la otra orilla se confunde con el horizonte y no representa contaminación visual alguna.







A pesar de que hay quienes todavía repiten frases hechas de falsedades, los “asambleistas” (y los funcionarios) bien saben como son las cosas. Por ello repiten: “No queremos monitorear, no queremos las plantas”. Naturalmente, el control pondría en evidencia la falsedad de todo el asunto. Mostraría la contaminación actual de los ríos y permitiría verificar en forma fehaciente futuras contaminaciones.
¡Por ello, al asambleísta Héctor Rubio, quien se animara a viajar y ver las plantas finlandesas, lo ejecutaron, lo borraron del mapa, lo condenaron al exilio!
¡En el pueblo el disidente no se atreve a opinar libremente! Se practica el hostigamiento y se promueve el miedo. Y cuando alguien se anima a hacerlo…. ….


La fotografía muestra el “escrache” de que fuera objeto la casa familiar de Rubio. Es inevitable recordar a los “camisas pardas” nazis pintando la estrella de David en las casas de los Judíos, ¿habrá que esperar una Kristallnacht a orillas del río de los pájaros?
Todos los medios de prensa locales trabajan en función de esta locura. El diario El Argentino, El Dia de Gualeguachú, Radio Máxima (FM), la AM 680 LT41, el gobierno municipal, las escuelas provinciales, etc., etc., propalan la nueva religión. Una especie de show televisivo, donde el rol de “Truman” [6] lo juega el pueblo de Gualeguaychú. Un auténtico andamiaje totalitario.
Adorno [7], nos dice: “El totalitarismo significa la ausencia de límites, la no concesión de tregua alguna, la conquista con dominación absoluta, hasta el exterminio completo del enemigo escogido…..Para la dominación totalitaria es esencial que nada esté garantizado, que no se interponga ningún límite a la arbitrariedad implacable”.
Llaman “grito blanco” a la utilización de los niños en su cruzada, llevados por sus maestros, a su vez, obligados por el Gobierno provincial.
Con valentía, Rubio, en uno de sus recientes reportajes [8], nos hace saber: “les dicen a los chicos en las escuelas que (por culpa de la pastera) no podrán tener hijos”. ¡Ya sabíamos que el maestro jubilado devenido apicultor, comerciante y asambleísta jacobino, Juan Veronesi, aleccionaba a alumnos y maestros en las escuelas locales, de lo cual se ha jactado públicamente! [9].

En los años sesenta y setenta, siendo estudiante en la Universidad de La Plata, solía escuchar en sus pasillos que la verdad nacía del fusil, haciendo una paráfrasis de Mao. Aprendimos que del fusil sólo emergen balas.
No obstante, aquel anatema ha sido hoy sustituido por otro más adecuado a la época: la verdad surge de la asamblea.
Einstein, quién se asombraba ante la inteligibilidad de la naturaleza, es decir, ante la posibilidad de comprenderla, también enseñaba que no se puede obtener un resultado diferente repitiendo el mismo procedimiento.
La verdad no nace de un fusil, tampoco nace de un repollo y mucho menos de una asamblea. La verdad no nace, se descubre. Es el resultado de la investigación. Diría que, básicamente, probar quién es el asesino implica el uso de un método similar al requerido para verificar si los bañistas de Ňandubaysal son alcanzados y dañados por los efluentes provenientes de la orilla opuesta o por los que descienden por el Gualeguaychú.

Algo huele mal en la comarca.
“Yo no estoy loco sino cuando sopla el Nordeste; pero cuando corre el Sur, distingo muy bien un huevo de una castaña”. Hamlet [10].

Mientras tanto, los vecinos del Barrio Don Pedro se quejan porque los efluentes de la empresa RPB SA (Baggio), instalada en el parque industrial del pueblo, “afecta, no sólo, el medio ambiente de ese lugar, sino también la calidad de los pozos de agua potable y la salud de los pobladores. Hay días en que el aire es irrespirable por el mal olor. Además, los estudios realizados en un laboratorio local, prueban la contaminación de las napas” [11]. Baggio, en estos días, provee de bebidas a los piqueteros de Arroyo Verde.
En realidad en ese Parque, ubicado a la vera de la ruta 14 entre los dos accesos a la ciudad, se han instalado una treintena de empresas, la mayoría de ellas pertenecientes a la industria química o metalúrgica. Veamos, a modo de ejemplo, un par de tales establecimientos. El primero, Laboratorios PYAM, fabrica pastillas potabilizadoras de agua. Lo hace a partir de un compuesto que libera hipoclorito (ClO-) el cual finalmente produce cloro elemental (Cl·), ambas sustancias de acción bactericida.
La segunda es UNIONBAT SA, una fundición de plomo (Pb) y fábrica de acumuladores (baterías). Ésta es una actividad industrial con un alto potencial de contaminación, por la diseminación en superficie y la percolación de plomo hacia las aguas subterráneas.
Los efluentes líquidos del Parque, cloacales e industriales, son depurados por agitación aeróbica y luego vertidos a una cañada por la cuál seguirán su derrotero hasta el arroyo Gualeyán quien terminará ofreciendo el tributo de sus aguas al río Gualeguaychú, apenas al norte de la toma de agua del pueblo y de los balnearios existentes en playas del Gualeguaychu, como Solar del Este. La disposición de los desechos sólidos es responsabilidad de cada una de las empresas.
En nuestra recorrida encontramos, en el sudeste del pueblo y en las proximidades del río, la planta de tratamiento de efluentes cloacales puesta en marcha en mayo de 2005.
La vieja planta, inaugurada en 1920, dejó de prestar utilidad en la década del setenta. Desde entonces, y por cuarenta años, los efluentes cloacales fueron vertidos sin tratamiento alguno al manso y meandroso Gualeguaychú, en las proximidades de la desembocadura del arroyo del Cura.
El río, sin prisa ni pausa, ha llevado durante todos esos años su rico contenido hasta el mismísimo balneario Ñandubaysal, sin que los bañistas advirtieran o fueran advertidos del fenómeno y de cómo el mismo podría afectar la calidad de las aguas que disfrutaban.
Con la nueva planta de tratamiento, según proclama la alcaidía, acabó una dolorosa historia. En realidad, la decisión de construirla se tomó después de que una gran inundación desparramara “urbi et orbi” los efluentes de referencia y, sin embargo, se demoró varios años más en concretarla.
Durante el paseo por la planta de tratamiento, encontramos una sala de “cloración” donde se encuentran tres grandes cilindros conteniendo, cada uno, 900 kg de “cloro elemental”. El cloro (Cl2) se utiliza para desinfección de los efluentes antes de verterlos a la cañada Las Achiras por donde son conducidos al Arroyo del Cura y finalmente al perezoso Gualeguaychú. Desde luego ese proceso, dependiendo de la cantidad de materia orgánica disuelta, produce compuestos clorados de toxicidad variable.
Los sólidos decantados tienen que ser retirados, como barros, de las piletas y dispuestos sobre la playa de secado. Este proceso deberá hacerse cada dos años. Una “barrera forestal” (¿eucaliptos?) funcionará ante la “eventual” generación de olores, evitando que estos se propaguen a las zonas aledañas….

Hace muchos años que el Carnaval del pueblo es famoso. Se celebra en el corsodromo, donde desfilan las comparsas, construído a lo largo de las viejas instalaciones ferroviarias que se encuentran a no más de 1500 metros de la Planta sanitaria.
Al pueblo y al Carnaval se accede por la ruta 14, quedando la costa occidental del río Uruguay a más de 15 km de distancia del corsodromo. Los turistas que visiten el pueblo y disfruten del Carnaval podrían no ver nunca la planta de celulosa. Y si se acercaran a las playas del Uruguay la verían a lo lejos, en el horizonte. El Carnaval, que es la principal atracción turística de la ciudad, no se verá afectado. Más aún, según Sebastián Bel [12], Gualeguaychú se apresta a vivir “la mejor temporada turística de la historia”.
¿Porqué, entonces, tan enjundiosa irracionalidad?

¿Girondinos, Montañeses y Sans-culotterie?
¿Pueblada? ¿Revolución? ¿Estallido? Ante tales interrogantes, Roberto Cagnoli (comerciante) respondía: “Llámenlo como quieran, pero la verdad es que la historia cambia cuando el pueblo pone el cuerpo en la calle y es lo que estamos dispuestos a seguir haciendo” [13].
En los primeros meses del mes de 2006, Tirso Fiorotto [14], escribió un artículo para La Nación donde analizaba quien era quién en la Asamblea. Según su apreciación “el piquete está formado por la típica clase media, y allí la mayoría reniega del mote de piqueteros”. Uno de ellos ratificaba su pertenencia de clase: “Nosotros no somos unos muertos de hambre, no andamos con máscaras”.
Efectivamente, la mayoría de los participantes pertenecen a distintas capas de la burguesía local. Como dice Fiorotto, “los barrios pobres de Gualeguaychú parecen más ocupados en sobrevivir, y no muestran tener la misma visión crítica”. Coincidentemente, durante la Revolución Francesa (1792), los trabajadores asalariados tuvieron una escasa participación .
La burguesía de entonces reclamaba libertad, objetivo no muy atrayente para el parisino asalariado quien, además, no cobraba el jornal si no cumplía con su trabajo. Esta burguesía reclama por su “calidad de vida”, mientras, Juan Andrés Bogado (24), su compañera Rocío Jiménez (25) y sus siete hijos sobreviven en su rancho, en un terreno que no es propio, y reclamando autorización para pescar con redes (para su subsistencia) en las aguas del río, frente al balneario Solar del Este [15]. Juan y su familia forman parte de las 13.000 personas con necesidades básicas insatisfechas en Gualeguaychú.


Entre nuestros girondinos tenemos a los empresarios más importantes de la zona y algunos otros a quienes la radicalización podría, eventualmente, perjudicar. Uno de ellos defendía su condición cuando se discutía una nota dirigida al gobierno nacional: “Si hablamos de capitalismo, estamos corriendo de lugar a los que acá somos capitalistas, tenemos que incluir, no expulsar”. Lo hacía rechazando la propuesta de algún jacobino del Ejercito Alpargatista [16], probablemente.
Finalmente, jacobinos y sans-culottes han ido ganando terreno. En su camino ascendente, ya han guillotinado un par de girondinos (Rubio y Melo) acusados de traidores. Sin embargo, la escena actual parece estar dominada por la sans-culotterie (artesanos y tenderos [17]), siendo sus representantes más destacados el pizzero Pouler y el almacenero Fritzler.
Sus posiciones extremistas contra la industria forestal, incluida la producción de celulosa, y los cortes de ruta buscan perjudicar al pueblo uruguayo (como lo han expresado los asambleístas en incontables ocasiones). Y lo hacen. Sin embargo, también perjudican a los pobladores de todo el Litoral.
Desde su posición egoísta, por la cuál sólo cuentan sus intereses económicos o políticos o sus creencias, olvidan los intereses o creencias de los otros. Han llevado su fanatismo al punto de no retorno. El jacobino Rivollier, a quién estoy escuchando, a través de la radio mientras escribo este párrafo, confirma mis temores cuando explica, al periodista que lo entrevista, que ya no puede dar marcha atrás.

El desarrollo de la industria forestal, con todo su enorme potencial, es una oportunidad única para sacar a las provincias mesopotámicas de la pobreza, para contribuir al desarrollo nacional, para aumentar la cooperación con Uruguay y el resto de los países del MERCOSUR, promoviendo una más sólida y provechosa integración regional.
Lo que está haciendo la Asamblea, muy lejos de ser una contribución al interés nacional, es una zancadilla al desarrollo, a la eliminación de la pobreza, al afianzamiento de la amistad entre los pueblos y, finalmente, también un atentado contra el medio ambiente con su grosero e indiscriminado ataque contra industrias que se encuentran a la vanguardia de las tecnologías limpias. Y además, es un generoso aporte al desprestigio nacional.

Dicen que la Patria es un fusil y una bandera…..
Algunos piqueteros de Arroyo Verde se sinceran y comentan en voz alta: “no hay que hablar más de contaminación, ahora el tema es la defensa de la soberanía” [18]. Sus voces invocan los espectros del chauvinismo y como un conjuro la sentencia de Samuel Johnson, “Patriotism is the last refuge of the scoundrel” [19], se sacude el polvo de los siglos ante mi. .
Más de una vez la razón de nuestra gente se ha extraviado en los devaneos románticos del patriotismo. No es ésta una inclinación particularmente nuestra. Sin embargo, es claro que tenemos una definida vocación por la grotesca teatralidad de nuestros “sentimientos nacionales”.
Nuestros gobernantes, emergentes de la sociedad a la que representan, son particularmente propensos a la exhibición y uso de un “patriotismo” histriónico y demagógico. Lo hacen, tal vez, porque el objetivo de la propaganda es afirmar la armonía entre el líder y sus seguidores.

La gente cubría la Plaza de Mayo, en el balcón el General se dirigía a la multitud rugiente: “Que sepa el mundo, América, que un pueblo con voluntad decidida como el Pueblo Argentino: Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”. La enorme pancarta, que flotaba sobre las cabezas de los manifestantes, se agitaba frenética y proclamaba: 150 años pirateadas al fin recuperadas.
Escribía Marx en 1852: “Hegel afirma en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, diríamos, dos veces. Pero, se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa”[20]
La gente colmaba el Salón Sur de la Casa Rosada, detrás del atril el Presidente se dirigía a la abigarrada concurrencia: “cuando uno va a dar batallas, cuando va a dar luchas por las convicciones de un país, como en este caso la defensa del medio ambiente, y que allí estuvimos el Gobierno Nacional y los gobiernos provinciales asumiendo como causa nacional, “como causa nacional”, la defensa del medio ambiente en Gualeguaychú”.[21]
El General compadreaba contra la OTAN como un gran estratega. El Presidente lo hace contra Botnia, contra el Banco Mundial como un eco de las palabras del jacobino Rivollier: “Nos tocó pelear contra el orden mundial” [22]. Aunque en realidad se dedica a halagar a la asamblea y ofender al Uruguay, como corresponde a un gran “patriota”.
José Gómez Fuentes nos alentaba desde la pantalla del televisor: “¡Vamos ganando!
La Picolotti lo hacía desde Washington anunciando que habían demorado por 4 días la decisión del Banco Mundial.
El presidente se enfurece con algunos periodistas que le señalan el fracaso de sus “tácticas” demagógicas. Nos recuerda el Beagle cuando se opuso a la mediación papal, mientras hoy promueve la mediación de los Borbones. Nos recuerda su lucha por los Hielos y, cuando la mediación de la OEA falló en nuestro favor, quiso hacer un asado con los gendarmes del Lago del Desierto para festejar la “victoria” sobre los chilenos. Y hoy para completar su periplo latinoamericanista promueve las más diversas agresiones hacia el Uruguay.
No hay que reprimir a los que cortan las rutas como se hace en Santa Cruz. Hay que ayudar a la gente de Gualeguaychú a conocer la VERDAD, hay que garantizar que los disidentes puedan expresarse sin temor, hay que asegurar los derechos constitucionales, hay que ganar ciudadanos y no adeptos.

El Presidente, en el discurso del Salón Sur, citó a Martin Luther King para contarnos su propio sueño. Sin embargo, el suyo en nada se asemeja al de King quien decía a la multitud de la marcha a Washington en 1963 [22]:
“¡Hoy tengo un sueño!
Tengo el sueño de que algún día cada valle será elevado, y cada colina y montaña serán allanadas. Los lugares ásperos serán aplanados y los lugares torcidos serán enderezados, y la gloria de Dios será revelada y todo el género humano se verá unido.”
En el final del libelo, habré de confesar mi amor por la Patria, apasionado, porque la Patria, “la Patria son mis hermanos que están labrando la tierra” [23] en ambas orillas del río de los pájaros.

NOTAS
[1] De cómo los irlandeses salvaron la civilización, Thomas Cahill, G.Ed.Norma.
[2] En htpp://personales.ciudad.com.ar/mfeliz/ puede encontrarse ese trabajo y otros sobre el tema.
[3] Alusión a los sacrificios humanos efectuados ritualmente por los mexicas.
[4] En http://www.ambienteydesarrollo.com.ar/ se puede encontrar información sobre la industria.
[5] Las fotografías y el análisis de cómo fueron tomadas fue obtenido del Instituto de Ciencia e Investigación dirigido por J.Balseiro-Savio.
[6] Nos referimos al film The Truman show protagonizado J.C.
[7] Las referencias a Theodor W. Adorno proviene de Ensayos sobre la propaganda fascista, Ed.Paradiso.
[8] Publicado en http://www.perfil.com/ 23/11/2006
[9] Luis Anastasía, http://www.bitacora.com.uy/
[10] Hanlet, Principe de Dinamarca, W.Shakespeare.
[11] Diario El Argentino de Gualeguaychu, 25/10/2006
[12] Sebastián Bel, Titular del Consejo Mixto Turistico de Gualeguachu. http://www.maximaonline.com.ar/ 28/11/2006
[13] Marta Dillon desde Gualeguaychu, Pagina 12, 14/10/2006
[14] Tirso Fiorotto, articulo publicado en La Nacion 23/04/2006 y en http://www.cronistadigital.com/
[15] Osvaldo J.Sosa en El Dia de Gualeguaychu,
[16] Entre los militantes asambleístas hay un grupo autodenominado Ejército Alpargatista de Liberación Nacional catalogada por Fiorotto como ambientalistas anarquistas. Los más conocidos son Emilio Vitale y Flaco Claret.
[17] La Revolución Francesa, Albert Soboul, Ed.Hysp américa
[18] Beatriz Sarlo, Perfil 26/11/2006
[19] Samuel Johnson, poeta y ensayista británico (1709-1784)
[20] K.Marx, El 18 Brumario de Luis Bonaparte, 1852.
[21] Los dichos del Presidente corresponde al discurso pronunciado 22/11/2006 en la Casa Rosada.
[22] Reportaje publicaco en http://www.lavaca.org/
[23] Discurso de Martin Luther King pronunciado en la marcha a Washington el 28/08/1963
[24] Poema español anónimo.