martes, 3 de junio de 2008

CHAUCHA Y PALITO

Escrito por Mario R. Féliz el 2 de junio de 2008mfeliz@ciudad.com.ar

-Yo nunca e´los jamase tuve asidente denguno.
Y exclamó, asombrado, el tape Ruiz:
-¡Cómo, don Pedrálvez! ¿Y cuando lo mordió el chancho?
-Asidente se le yama a una custión e´la casualidá muchacho -vaya aprendiendo- y a mí el chancho me mordió adrede. ¿Va´yamarle asidente a eso? No siá bruto pues, che.
Los cuentos del Viejo Varela, de Wimpi.


El maestro con cariño

Hace unos años que el chancho mordisquea al paisano y no por asidente. Este chancho muerde adrede, envalentonado por la mansedumbre de esta cría de gringos chacareros. Pero, se sabe que hasta el más manso se retoba cuando la mordida es muy grande. ¡Así fue que se nos vino la huelga agraria, no más! Con piquetes, cortes de ruta y tractorazos.

         Ahora sabemos que no todos los piquetes son iguales. Los hay de la miseria, de la tragedia y también de la abundancia. Estos últimos son los que hace, como un paso de comedia, la oligarquía, pacata, finisecular y sojera[1]


 ¿Qué habrá sido de la oligarquía vacuna?
Hasta ahora el apriete estaba a cargo de Boggie
[2], el aceitoso, quien se ocupaba de la lucha contra el agio y la carestía. ¿Vió?. Pa que´a la gente no le falte.
Pero la cosa se complicó. Las hordas pitucas del Barrio Norte, al calor del paro campero, se animaron con la Plaza y, al compás de la música maravillosa de las cacerolas, le pisotearon el césped a la torcida matanzera ¡Intolerable!
La Plaza era una fiesta. Hasta que llegaron los escuadrones KKK. Al frente el maestro de Laferrere. A las piñas y vociferando recuperaron la plaza en una, sin dudas, exitosa acción comando.
La operación contó con el aporte logístico del Ministro que cumplió al mandar la Federal a su casa. Se me ocurrió pensar que, en vista de tal colaboración y dado que los comandantes eran funcionarios, abiertos o encubiertos, del gobierno, ¿no estarían ejerciendo patoterismo de estado?
Los cánticos en la plaza recuperada sonaban como letanía, evocación de un pasado lejano, tanto como mi juventud.
Sin clases por las vacaciones de invierno, el largo pasillo del viejo edificio de química[3] está desierto y silencioso. De improviso se escuchan bombos y gritos: ¡Patria sí colonia no!
Un grupo de no más de veinte ingresa por la puerta de la calle 48. Los observa con desconfianza sin hacer nada, hasta que comienzan a pintar las paredes con aerosol negro. Los increpa imprudentemente, ingenuo: ¡Paren de ensuciar!
Lo rodean. Rápidamente pudo apreciar cuán pequeño era frente a la mayoría de los del grupo. Ve algún fierro, cadenas…. Lo golpean sin dañar demasiado. Se trata de humillar, atemorizar.
Algunos que estaban trabajando, atraídos por el bochinche, llegan oportunamente cuando sólo había recibido algunos sopapos.
Ahí descubre una nueva forma de hacer política, la cual terminaría imponiéndose en los años por venir, los de plomo.

Aquel episodio regresa fresco porqué uno de los grandotes, bombisto y perejil entonces, es hoy presidente en retiro efectivo.

Yuyo verde
Déjame que llore y te recuerde
Trenzas que anudan al portón,
De tu país ya no se vuelve
Ni con el yuyo verde del perdón….
H.Espósito y D.Federíco (1944)


Un arcaico registro de plantas medicinales –Materia Médica- acuñado en la China antigua describe, por primera vez, las virtudes que la soja tendría para la salud. El autor de la obra, emperador Shen-Nung, la ubica, junto con el arroz, dentro del grupo selecto de las plantas sagradas. Sin embargo, aquella soja no era más que un yuyo salvaje, pariente muy lejano de la soja moderna.
Se cuenta, por otra parte, una vieja leyenda nacida en aquellas tierras que atribuye a comerciantes trashumantes el descubrimiento de las propiedades nutricionales del modesto poroto. No obstante, no fue sino hasta unos mil años antes de Cristo que la soja fuera domesticada, cultivada y cosechada.
Por lo tanto, dada su larga historia, la soja ha sido una planta de uso corriente en la alimentación de los pueblos de oriente desde tiempos inmemoriales. Quizás por ello es que cuando su cultivo, llegado a América en el siglo XIX, se extiende por todo el continente produce entre algunos druídas del mundo occidental tamaña conmoción.
¿Porqué la soja y no el trigo? ¿Quién no ha visto los mares de espigas doradas? ¿Qué poeta ha resistido al encanto del áureo monocultivo?
Elegido entre los yuyos que crecían en la medialuna fértil de los valles del oriente medio, bastante más viejo que la soja, el trigo también recorrió un largo camino de la mano de los hombres hasta convertirse en la planta sagrada de occidente. De protagonista de la revolución neolítica pasó a ser el símbolo de la agricultura, el promotor de la civilización moderna.
A pesar que el trigo, escapando del paraíso terrenal, se expandiera por todo el mundo conocido, no fue recto el camino recorrido.


Aún a fines del siglo XV, durante el reinado de los Tudor
[4], en Inglaterra existía una economía de subsistencia cuyos métodos y útiles de labranza casi no habían cambiado desde la Edad Media. Así, en un suelo de gran calidad cabía esperar que a partir de dos fanegas[5] de trigo sembradas se obtuvieran sólo entre ocho y diez en el momento de la cosecha[6]. ¡No podía extrañar que el hambre estuviera siempre al acecho!
Sin embargo, una revolución se inició en los Países Bajos propagándose a Gran Bretaña primero y luego al resto de Europa. Analfabetos, los granjeros flamencos probaron suerte con la rotación de cultivos y la plantación de forraje y pastos para el ganado. En lugar de dejar en barbecho hectáreas de terreno muy valioso, plantaban guisantes, judías y trébol, que enriquecían la tierra con nitrógeno. Todas ellas leguminosas parientes de la soja quien, desde luego, también despliega la propiedad de nitrogenar el suelo.
A pesar de tales progresos en el siglo XIX existía un creciente pesimismo sobre la alimentación de una población en constante aumento
[7]. Para incrementar la producción había que expandir la tierra cultivada y los buenos suelos escaseaban.
Recién en siglo XX una masiva inversión, pública y privada, en la investigación científica sobre agricultura es lo que produce un gran avance en los países industrializados. Para visualizarlo volvemos al trigo inglés al cuál le tomó 1000 años llevar los rendimientos desde 0.5 Toneladas por hectárea hasta 2 Tn/Ha pero que, sin embargo, necesitó sólo 40 años para trepar desde 2 a 6 Tn/Ha.
La revolución verde se inició con el desarrollo de variedades de trigo y arroz de alto rendimiento pero luego se extendió a otros cultivos como el sorgo, mijo, maíz y porotos. El mejoramiento en las semillas acompañado del uso de fertilizantes, herbicidas, insecticidas e irrigación condujo, hacia fines de los sesenta, a un dramático aumento de los rendimientos en Asia y en América latina
[8].
Podríamos asegurar que aquella transformación tuvo un nuevo y fenomenal impulso con la irrupción de la soja modificada por ingeniería genética. La introducción de un gen proveniente de la bacteria Agrobacterium tumefaciens convirtió a la planta receptora en tolerante al glifosato que es un herbicida de amplio espectro. Este simple hecho, fruto de mucho trabajo, produjo cambios muy importantes en su cultivo. Disminuyó costos y permitió junto con la siembra directa y la fertilización la incorporación de tierras, hasta entonces, marginales
[9].

Escuchando como desde el atril protector, se decía
[10]: “la soja es, en términos científicos, prácticamente un yuyo que crece sin ningún tipo, digamos, de cuidados especiales”, no pude evitar el recuerdo:


Habíamos acampado a orillas del lago Epulaufquen. Para la mayoría de nosotros, muchachos del gran Buenos Aires era la primera vez que visitábamos la patagonia andina.
Un grupo se había adelantado y estaba recogiendo frutillas en una “pampita”.
Recién llegada al lugar de la cosecha, Mirta nos miraba sorprendida hasta que finalmente exclamó:
¿Así vienen las frutillas?
No era la única que descubría que la frutilla era el fruto de un yuyo rastrero, pero nos reímos con gusto.[11]

El caso es que el yuyo de marras es uno de los cultivos de mayor expansión mundial y que contribuye significativamente a la completa nutrición humana en términos de calorías y de ingesta de proteínas. La soja se presenta, además, como el cultivo adecuado para responder al veloz crecimiento de la demanda de aceites vegetales y de alimento para ganado en los países en desarrollo.[12] Por consiguiente, una política tendiente a su desaliento parece completamente inadecuada en términos humanitarios y, como veremos, tampoco parece conveniente cuando se piensa en términos de beneficios económicos para nuestro país.

Nuestra soberana, aunque “amiga” del Comandante, parece no haberlo escuchado cuando decía: “llegué a la conclusión de que la soya es la única oportunidad de alimentar, con un producto de alta calidad, a cientos de millones y tal vez miles de millones de personas .…..” agregando más tarde: “y desde luego que me convertiré, a partir de estas cosas que les he estado explicando, en el defensor número uno de la ampliación de los cultivos de soya en Argentina”.[13]
Sólo le faltó terminar con: ¡Soja o muerte, venceremos!

Soja enemiga del trigo y el maíz?

Los senadores, aburridos, escuchaban la monótona voz del ministro[14]que les decía: “cada vez tenemos menos trigo, menos maíz y más soja”. Este concepto repetido por el gobierno y aceptado por algunos es, por cierto, atractivo como argumento antisoja. Acudir a nuestra ancestral relación con el trigo y el pan no deja ser una hábil maniobra dialéctica. Aunque tiene cierta debilidad debido a la falsedad de la afirmación ministerial.

Para el año del centenario se sembraban en Argentina alrededor de 6 millones de hectáreas de trigo. De ellas se cosechaban 4 millones de toneladas y se exportaba la mitad de la cosecha
[15]. Es interesante recordar que, unos treinta años antes, nuestro país era un neto importador de grano y harina de trigo.
Curiosamente, durante la campaña 2006/2007 la superficie sembrada con trigo seguía siendo similar a la que la sembrada en 1910. Sin embargo, la cosecha de este cereal superó las 14 millones de toneladas mostrando que el rendimiento por hectárea se había más que triplicado desde aquel entonces.
Tal aumento en la productividad ha sido fruto, a no dudarlo, del progresismo de nuestros chacareros que siempre han estado dispuestos a la aplicación de toda innovación tecnológica.
Pero, queríamos mostrar que nuestro pequeño ministro no es más que un pastorcillo mentiroso. Así que para hacerlo usaremos algunos números.

Los datos de la tabla precedente provienen de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPA).
La simple observación de los números muestra como han sido las cosas. Efectivamente la superficie sembrada con soja en estas cuatro temporadas creció un 28,0%, en tanto que la cantidad cosechada lo hizo un 36,4%. Al mismo tiempo el área sembrada con maíz también se incrementó en un 16,0% pero la cantidad de grano cosechado aumentó en un 44,6%. Finalmente, vemos que, efectivamente, la superficie sembrada con trigo disminuyó 9,9%, sin embargo, como en los casos anteriores la cantidad cosechada creció 18,5%.
Como vemos la información generada por el mismo gobierno prueba que nuestro pequeño ministro le mintió a los senadores.
¿Cómo es posible que la superficie con soja haya crecido en cinco años en más de 3 millones de Ha sin que disminuyera el área sembrada con los cereales que comemos los argentinos?
La respuesta es muy simple. La soja se ha expandido sobre tierras marginales no aptas, hasta ahora, para la agricultura. Dentro de ellas había áreas invadidas por malezas, tierras que se “volaban”, tierras anegadizas, terrenos poco fértiles.
[16] La combinación de rastrojo químico (uso de glifosato) y siembra directa ha sido el factor decisivo para este proceso. Pero además, la siembra de soja ha contribuido a la limpieza de campos quedando liberados para la siembra con trigo o maíz en lugares donde antes no era posible hacerlo. La “sojización” en lugar de degradar suelos ha sido instrumento para su recuperación.
Conviene aclarar que algunas tierras, dados los precios internacionales de los granos y las erróneas medidas gubernamentales, han sido sustraídas a la ganadería y la lechería. Solamente la recuperación de la rentabilidad perdida por tales actividades puede subsanar este desbalance.
Por otra parte, el trigo y el maíz que suceden a la soja mejoran sus rendimientos ya que la humedad no se la llevan las malezas eliminadas por el cultivo de soja. Se ha establecido, en consecuencia, un sistema de producción donde la soja precede al trigo-soja de segunda y luego sigue el maíz para regresar a la soja de primera al cuarto año. Sin embargo, en los primeros años hay que hacer una alta proporción de soja para limpiar los campos.
[17]
No obstante lo dicho, la perspectiva del monocultivo de chauchas parece preocupar a las autoridades. Conviene entonces preguntarse:
¿Quién habrá sido el culpable de los “desiertos verdes” argentinos, punta de lanza de las multinacionales?
Buscando encontramos un protagonista
[18] que cuenta una interesante historia:”En octubre de 1974 partían hacia Estados Unidos dos aviones Hércules de la Fuerza Áerea. Iban a cargar semilla de soja de las variedades recomendadas. Los multiplicadores locales esperaron a los viajeros en Aeroparque, con sus camionetas, y partieron a sembrarlas. Al año siguiente hubo semilla para todos.”
¡Qué me cuenta! ¡El introductor de la soja
[19] fue el mismísimo General! ¿Habría que darles la derecha a aquellos que cantaban en la plaza?:

¿Que pasa General?
¡que está lleno
de gorilas
el gobierno popular
!


Impuestos y revolución

No fue una opresión del tipo de la de un ancien régime del continente Europeo lo que impulsó a los americanos a la lucha por la “libertad” y la “república”
[20]. Efectivamente, en 1765 la Ley del Timbre imponía un puro impuesto sobre el consumo sin ninguna participación de las asambleas de los colonos. Estos protestaron violentamente por ese desprecio a sus competencias. La lucha por la consigna “no taxation without representation” condujo a la anulación de aquella ley al año siguiente. Pocos años después, 1773, colonos de Boston disfrazados de indios arrojaban al agua más de trescientas cajas de té embarcadas. Lo hacían para impedir la recaudación de impuestos que iría unida a su venta. Finalmente, en enero de 1776, en la que, se ha dicho, fuera la proclama mas ardiente de la revolución[21] se exhortaba a los colonos a luchar abiertamente por la independencia y a manifestarse por la forma de gobierno republicana.

Años después, sobre el final del siglo otra revolución, la francesa, tenía lugar en Europa. ¡Sobre ella se ha escrito tanto! De entre las cosas leídas extraje unos párrafos que parecían adecuados, fragmentos de algunas reflexiones de Thiers
[22] sobre las causas de aquel acontecimiento:

“Entregada la reina a los placeres, ejerciendo en torno suyo el imperio de sus encantos, quería que su esposo estuviese tranquilo, colmado el erario y que la corte y sus vasallos la adorasen.”….”era enemiga de los Parlamentos cuando negaban impuestos; se aliaba a ellos cuando defendían sus privilegios,….” si desde entonces el rey hubiera espontáneamente establecido una cierta igualdad en los impuestos y dado algunas garantías, todo se habría aquietado por largo tiempo, y Luis XVI hubiera sido adorado como otro Marco-Aurelio.”¡Pensar que en estos días hay quienes dicen sorprenderse por la reacción de los “hombres de campo” ante impuestos confiscatorios!

Simplificando podríamos decir que la historia del agro argentino se divide en dos etapas. La primera centrada en la ganadería y la segunda, la que a partir de la consigna “gobernar es poblar”, le da impulso a la agricultura.
La llegada de 3 millones de inmigrantes dedicados en gran parte a ella llevaron la frontera agrícola de 2,1 millones de ha en 1888 a 20 millones en 1912. Los protagonistas de la revolución de las pampas
[23] fueron los gringos, los colonos de Entre Ríos, Santa Fé, Cordoba y Buenos Aires.
Aquellos inmigrantes lucharon con la tierra y por su dignidad desde el principio
[24]. Así, en Santa Fé: “Hacia 1891 los colonos se agruparon en pos de dos reivindicaciones bien claras: la devolución del derecho de los extranjeros a participar en las lides comunales y la supresión del impuesto a los cereales. Aquellas reivindicaciones fueron apoyadas por la nueva agrupación opositora, la Unión Cívica Radical.”No fueron pocas las revueltas agrarias que agitaron la pampa gringa.
1912 llegaba precedido de una larga serie de malas cosechas que habían dejado a los agricultores en una situación muy sensible pero fue, curiosamente, la formidable cosecha de ese año la que cambió la conciencia al comprobarse que a pesar de ella, después de pagar parte de sus deudas, sus bolsillos seguirían vacíos.
En la colonia La Adela, algunos agricultores tenían que pagar hasta el 50% de su producción en concepto de arriendo. ¡Casi tanto como quiere cobrar hoy el gobierno popular!
Aquella rebelión pasó a la historia como el Grito de Alcorta y dio lugar a la creación de la Federación Agraria.


                           La chancha y los veinte
Productores rurales, industriales, comerciantes y todo ciudadano de a pie paga una serie de impuestos municipales, provinciales y nacionales. Cada uno puede hacer un repaso de cuales son y que parte de nuestros ingresos se llevan los tributos.
El sistema impositivo ha de ser equitativo e igualitario. “La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas”
[25] Es decir, es razonable que los que más ganan mas contribuyan pero todos los que tienen ingresos deben aportar para mantener la infraestructura material de la sociedad.
Los impuestos especiales dirigidos a algún grupo social en particular son intrínsicamente injustos. Sin embargo, no sólo se trata de justicia sino de inteligencia económica que apunte a mantener una sociedad activa creando la riqueza necesaria para un desarrollo sustentable.
Otra condición indispensable del sistema impositivo ha de ser su estabilidad en el tiempo, lo que ha de permitir a los actores económico-sociales un entorno referencial para la planificación de su actividad. La vida en sí misma es impredecible, no obstante, a ello el hombre está acostumbrado. Pero un gobierno impredecible es insoportable.
Argentina es una República
[26], según lo establece su Constitución. No he de explayarme sobre que es una república. Pero, hasta el cristiano mas bruto puede comprender que establecer un tributo por medio de una resolución ministerial es antirrepublicano y cuando esto se hace para confiscar el trabajo de algunos, y transferirlo a otros discrecionalmente es también despótico[27].
La constitución nacional afirma que los fondos nacionales pueden provenir de diversas “contribuciones que equitativa y proporcionalmente a la población imponga el Congreso Nacional”
[28]. Y aclara: “A la Cámara de Diputados corresponde exclusivamente la iniciativa de las leyes sobre contribuciones y…”[29]
Dado que, en realidad, esta intromisión se debe a los derechos de exportación (retenciones) establecidas por el Ejecutivo Nacional, conviene precisar que corresponde al Congreso: “Legislar en materia aduanera. Establecer los derechos de importación y exportación…..”
[30] Y como se habla de la redistribución de la riqueza vale la pena recordar que también es atribución del Congreso: “Proveer al crecimiento armónico de la Nación y al poblamiento de su territorio; promover políticas deferenciales que tiendan a equilibrar el desigual desarrollo relativo de provincias y regiones.”[31]

Un simplificado análisis nos muestra que un 50% de “retenciones” significa, en la práctica, que el dólar de exportación para los productos agropecuarios tiene una paridad 1 dólar = 1,50 pesos. Por otro, lado las exportaciones industriales debido a la devolución de impuestos internos cuentan con un dólar superior a 4,00 pesos.
¡Hemos peleado durante años con Europa y USA por los subsidios que estos países tienen para su producción agropecuaria y, ahora que tenemos mercados internacionales para colocar nuestras exportaciones, des-promovemos la producción con impuestos confiscatorios! ¡Genial!
Los chirolitas oficiales han estado repitiendo que el gobierno sostiene (con dinero de los contribuyentes) un dólar alto para beneficiar al campo. Sin duda un devaluación beneficia a los exportadores y una devaluación “asimétrica” benefició también a los deudores. Aunque, los principales perjudicados por la devaluación han sido los asalariados, sin dudas.
Por otra parte, recuerdo muy bien que el actual vicepresidente de UIA, presidente entonces, reclamaba a más no poder la devaluación. Hace unas semanas desde ese mismo sector provenía el run-run de que sería necesario otra devaluación para recuperar competitividad. Completamos recordando que el ranking de los principales intereses empresarios favorecidos por la devaluación y la pesificación de las deudas está encabezado por Repsol seguida, en segundo lugar, por Techin.
[32]

Con una argumentación, supuestamente de “izquierda o progresista”, se ha tratado de justificar las retenciones. Esta justificación busca sustento en la denominada renta de la tierra. En pocas palabras, se afirma que la renta que se obtiene de la producción agropecuaria dependería exclusivamente de la calidad y cantidad de la tierra que se posee. Una versión del problema originada en el punto de vista que Ricardo
[33] tenía de la renta. Desde luego aquella visión fue tomada por Marx y adoptada por ciertas corrientes marxistas.
En la Argentina tal enfoque del problema condujo[34] a la teoría de la revolución democrático burguesa, uno de cuyos objetivos era sacar al campo del atraso feudal.
Una visión errada ya en ese tiempo y hoy completamente obsoleta como lo atestigua Pucciarelli
[35] quien afirma que en 1908 “de los 8,5 millones de ha cultivadas con cereales y oleaginosas, sólo un 21% corresponde a las explotaciones familiares propiamente dichas (0-100 ha), un 25% se lo adjudican las parcelas con características convencionalmente indefinidas (100-200ha), mientras que el 54% restante indica con claridad el gran predominio de las empresas capitalistas sobre la tierra explotada por el conjunto.”
Se puede aclarar un poco más el tema diciendo que la renta diferencial I es la que corresponde por la diferencia de la productividad natural de la tierra pero que, la renta diferencial II es la que deriva de la inversión de capital. Dice Astarita
[36] que se debe“distinguir entre ambos tipos de renta diferencial” porque “es importante para el análisis del desarrollo capitalista. Es que en la actualidad ninguna tierra agrícola o ganadera puede dar renta diferencial si no existe una fuerte inversión de capital. En Argentina, y a pesar de las condiciones naturales favorables, la productividad por hectárea se ha elevado en los últimos años gracias a las inversiones.”En consecuencia el agro argentino es capitalista, los productores agropecuarios son “burgueses” entrelazados en una estructura compleja. En palabras de Bisang[37]: “El campo es una red de dueños de tierra, de contratistas que tienen máquinas pero no suelo, de señores que no tienen ni máquinas ni tierra pero tienen conocimiento y tecnología y los articulan a través de los pools de siembra tomando riesgos. Por otro lado también están los proveedores de insumos, semillas, herbicidas, insecticidas, fabricantes de silos, profesionales, consultores. Están los que proveen transporte, el almacenamiento y por últimos los exportadores.”Lo dicho en los párrafos precedentes muestra con claridad que no se pueden establecer diferencias entre la industria agropecuaria y la “otra” industria. Está claro, también, que la renta sustraída al agro es destinada principalmente a los “otros”, los agrupados en la Unión Industrial, a través de subsidios. Es decir el gobierno responde al lobby de la UIA y a sus propios intereses políticos que sostiene con el dinero malhabido.
En definitiva, si las retenciones estuviesen justificadas deberían hacerse a todos los sectores de la actividad económica. Entre ellos está el sector inmobiliario el cual ha sido muy productivo para los negocios personales de la pareja real.
Respecto de los precios de los campos, que los defensores oficiales muestran como prueba de riqueza exuberante, conviene citar nuevamente el artículo de Astarita: “Dado que en principio el precio de la tierra se deriva de la capitalización de la renta a la tasa de interés vigente (como explica Marx en El Capital), la baja de la tasa de interés potencia la suba del precio de la tierra. Pero además la caída de la tasa de interés convierte a la tierra en un refugio y alternativa frente a las inversiones financieras, para muchos capitales.”


                           ¿La Historia no se repite?
Durante el gobierno de facto fascista de entonces, 1930, se crea la Junta Reguladora de Granos. Sus funciones consistían en comprar los granos al productor, al precio mínimo, y venderlos a los exportadores al precio vigente en el mercado.[38]
En sus primeros años perdía plata porque la crisis mundial había deprimido el precio de los cereales. Sin embargo, para 1934, la situación había cambiado y la Junta obtenía ganancias apreciables. Tales beneficios eran un impuesto encubierto que dio comienzo a un camino de discriminación contra la producción agraria. Ese proceso se fortaleció en las décadas siguientes.
Por mucho tiempo toda referencia al campo argentino de 1930 a 1960 aparecía inevitablemente asociada a la palabra estancamiento.
En 1946, por un decreto firmado por el presidente de facto - General Farrel- se crea el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI) que venía reemplazar a la Junta Reguladora para la Promoción del Intercambio S.A. que había sido creada en 1940.
Las funciones del IAPI fueron muchas y variadas. Entre ellas el Instituto compraba a los productores los cereales que luego exportaba.
[39]
¿Cuáles fueron las consecuencias del accionar del Instituto sobre la actividad agropecuaria?
Mirando los datos a mi alcance
[40] se observa que en el año 1947 las exportaciones agrícolas llegaban apenas a un poco más del 40% de las efectuadas durante el quinquenio comprendido entre 1935 y 1939. Además, durante el lapso que abarca desde 1947 hasta 1952 el promedio de las exportaciones había caído al 30% respecto de aquel quinquenio. Y, en 1952, la caída ponía las exportaciones en el nivel del 12% respecto del período de referencia.
El gobierno de aquel entonces, 1949, advertido de la detención del crecimiento y de la crisis que se inicia, promueve un viraje en las políticas que hasta ese momento habían impulsado una transferencia de ingresos del sector rural al urbano industrial. Se produce un cambio de rumbo y con él se alienta deliberadamente al sector rural
[41].
Así, en 1950, el General en un mensaje radial declamaba: “El pais necesita ahora que los agricultores siembren”.Todavía, al año siguiente, en un mensaje a los trabajadores del campo, reconociendo “que los agricultores son hombres honrados y de buena fé” les informa: “Hemos decidido que los agricultores reciban el producido neto y total de la cosecha de maíz, lo mismo que todas las cosechas en el futuro….” Y finalmente agrega: “hemos decidido que las ganancias de los buenos negocios que estamos haciendo no queden en manos del Estado.”
[42]
Finalmente se inicia en 1952 un aumento de la producción agrícola que se extenderá hasta el presente.Se ha querido equiparar al IAPI con los Wheat Marketing Boards que durante la crisis del 29 nacieran en Canadá y Australia. Sin dudas cualquier semejanza es mera coincidencia. Tales Boards tenían como función mantener los precios estables a los productores locales y avanzar en la captura de mercados internacionales.
Sin embargo, en Australia, actualmente, se ha avanzado en un profundo proceso de desregulación que Canadá está tratando de imitar
[43].
Resumimos con un párrafo extraído de un trabajo del gobierno de Alberta
[44]:”El mercado internacional está cambiando rápidamente, con aumento de la competencia, con cambios en las demandas de los consumidores y de los usuarios de grano y cambios en los flujos de grano. Australia es uno de los principales competidores en el mercado de exportación de trigo y cebada. En los últimos años Australia ha sufrido reformas significativas en sus políticas y prácticas en el mercado del trigo y la cebada y se está posicionando para ser un más agresivo “marketer” en el futuro.”Desde luego el IAPI desaparece con la “Libertadora” pero no las retenciones que con el gobierno de facto llegan hasta 25% del valor exportado. Por su parte, Frondizi las pone entre el 10 y el 20%, Illia las mantiene en un máximo de 13%, Onganía entre 20 y 25% que siguen con Lanuse con quién también hubo derechos móviles con tope en el 15%[45]. Con los gobiernos siguientes también las hubo excepto Menem y De la Rua.
Como vemos desde el golpe del 30 hubo diversos modos de extraer renta del campo en forma discriminatoria. La mayor parte de los recursos se perdieron en los recovecos de la corrupción o la mala inversión.
El atraso relativo de la Argentina frente a países como Australia y Canadá con los cuales hace 100 años compartíamos futuro tal vez encuentre su causa principal en las erradas políticas agropecuarias. Hoy con el gobierno de la Banda Púrpura hemos alcanzado máximos inimaginables de irracionalidad. Tal vez la sorpresiva y sorprendente “rebelión agraria” reavive en nuestros corazones la llama perdida de la república.


“La Banda Púrpura se empezó a nutrir de los más grandotes, los que podían ir al frente imponiendo su físico. No era un equipo estable, no tenían reuniones de grupo ni funcionamiento orgánico. Se armaba cuando hacía falta, y se sumaban todos los que daban con el perfil: Lupin Kirchner y ……… ”[46]

NOTAS
[1] Años atrás un amigo me contaba sobre aquel dirigente socialista quien, en una plaza de Mar del Plata, se refería a las culpas de la “oligarquía pacata, finisecular y vacuna”. Oligarquía es la forma de gobierno en la cual el poder supremo es ejercido por un reducido grupo de personas. Pacata es timorata, que muestra excesivos escrúpulos. Finisecular es lo relacionado con el fin del siglo.
[2] Boggie (el aceitoso) personaje de historieta creado por Fontanarosa.
[3] Se refiere al Departamento de Química de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP.
[4] La Pequeña Edad de Hielo. Brian Fagan. Ed.Gedisa.
[5] En Castilla, una fanega equivalía a 55,5 litros.
[6] W.G.Hoskins, “Harvest fluctuations and English economic history 1620-1759. Agricultural History Review. Vol.16[1968]564-567
[7] R.Malthus, Primer ensayo sobre la población. Editorial Altaza.
[8] Internacional Food Policy Research Institute.
[9] Miguel de Oromi Escalada. Articulo publicado en Economía para todos.10/04/08.[10] Discurso de Cristina Kirchner. Casa de Gobierno. 31/03/08.
[11] Campamentos estudiantiles que hacíamos a principios de los setentas.
[12] Función de la Soya en la lucha contra el Hambre. FAO Commodities and Trade Division. March 2004.
[13] Discurso de Fidel Castro pronunciado en Santa Elena de Vaiven, Venezuela, el 13 de agosto de 2001.
[14] Informe de Alberto Fernández, Jefe de Gabinete, ante el Senado de la Nación realizado el 01/05/2008.
[15] Revolución en las Pampas de James R. Scobie. Ed.Solar., 1968.
[16] Miguel de Oromi Escalada. Publicado 10/04/08 en Economía para Todos. Este artículo hace un detalle de los beneficios logrados con el cultivo de soja.
[17] Idem anterior.
[18] Los orígenes del yuyo maldito. Héctor A.Huergo. 14/04/2008
[19] La autorización para la soja transgénica se produjo cuando el “cumpa” Solá era secretario de agricultura. (1996)
[20] W.P.Adams. Los Estados Unidos de América. Historia Universal SigloXXI.
[21] Common Sense, de Thomas Paine.
[22] Revolucion Francesa por M.A.Thiers. Librería de la Vda de Ch.Bouret (1913)
[23] Idem ref.15
[24] La Pampa Gringa de Ezequiel Gallo. Ed.Edhasa.
[25] Art.16 de la Constitución de la Nación Argentina.
[26] Idem Ref.25. Art.1
[27] Ejercer el poder sin sujetarse a ninguna ley.
[28] Idem Ref.25. Art.4. El art.17 ratifica: “Sólo el Congreso impone las contribuciones que se expresan en el Art.4.”
[29] Idem Ref.25. Art.52
[30] Idem Ref.25 Art 75, inc.1.
[31] Idem Ref.25 Art.75 inc 19
[32] Notas sobre las Retenciones a las Exportaciones. Claudio Lozano. IEF, CTA. 2002.
[33] Ensayo sobre la influencia del bajo precio del grano sobre los beneficios del capital. 1815
[34] La Estructura de la Ganadería, M.Lebedinsky, Ed.Quipo y El agro argentino proceso histórico, R.San Esteban, Ed.Cartago.
[35] El Capitalismo Agrario Pampeano 1880-1930. A.R.Pucciarelli. Ed.Hyspamérica.
[36] La Renta de la Tierra y una Tesis cuestionable, Rolando Astarita, Febrero 2006. Economista marxista. Docente en la UNQUI y la UBA.
[37] Roberto Bisang, Economista de CEPAL y Profesor de la UNGS. Reportaje publicado en Agrodiario.
[38] Historia del Agro Argentino, por O.Barsky y J.Gelman. Ed.Mondadori. La mayor parte de la información volcada en esta parte del escrito proviene de esta obra.
[39] La experiencia del Primer Peronismo Sobre el Comercio Exterior, por Susana Novick. Investigadora CONICET. Instituto Gino Germani. FCS-UBA.
[40] Idem Ref.38
[41] El Peronismo y el “Mundo agrario”. Una visión sobre el agro argentino 1949-1955. Gutierrez, Talía V.CEHR-UNLP. Mundo Agrario. Revista de estudios rurales Vol.2, Nro 4. 2002.
[42] Mensaje del Presidente de la Nación Gral. Juan.D.Perón a los trabajadores del Campo. 03/05/1951.
[43] The Effects of Grain Market Deregulation in Australia. Mark Barber. ACIL Tasman.[44] Provincia Canadiense.
[45] Mario Rapaport. Pagina 12 18/05/2008.
[46] SETENTISTAS, de La Plata a la Casa Rosada. F. Amato, C.Boyanovsky Bazán. Ed.Sudamericana.

martes, 22 de abril de 2008

LOS HUMOS DE GOLIAT

Escrito por MRF el 19 de abril de 2008



“Hasta nosotros no llegó ni un grito, ni un ruido.
Fue como una escena de película muda. Abierta
quedó la ventana, me estremecí …viendo con la
imaginación el lento penetrar de aquellos tenuísimos
copos que llevados por las corrientes de aire, se
colarían hasta las habitaciones interiores llevando
la muerte consigo.”
El Eternauta, H.G.Oesterheld/S.López



Incendio en las islas
El humo cubrió las calles. La mayoría de los pobladores no se sorprendieron demasiado. Estaban acostumbrados. Cada año, al comenzar el otoño, los incendios en las islas traían un poco de humo por unos días.



Entre las ciudades diseminadas a lo largo de la costa del Paraná, Rosario ha sido afectada por el humo otoñal
[1] por muchos años y con variada intensidad. La causa ha sido siempre la roza con fuego realizada en las islas de Victoria. Esto ha producido muchas quejas y ha llevado a reclamar ante el intendente socialista para que se inicien acciones legales contra el gobierno de Entre Ríos. Sin embargo, nunca estos hechos habían tenido repercusión nacional.
Por otra parte, la ciudad de Buenos Aires jamás se había visto afectada en forma alguna por el fenómeno que hoy la preocupa. ¡El humo ha invadido la cabeza de Goliat
[2]!


¿Porqué nunca antes la habitual roza por fuego practicada en el Delta había sido tan notable? Probablemente, la respuesta habrá que buscarla en una conjunción de factores climáticos (vientos, sequía previa, heladas, humedad ambiente actual, bajo nivel del río, etc) que hicieron que las quemas anuales se extendieran más allá de lo esperado. Convirtiéndose en incendios descontrolados que han afectado a una amplia región. ¿Nadie pudo prever las consecuencias de realizar el rozado bajo condiciones inadecuadas?


El uso del fuego

El uso del fuego en la agricultura se remonta al Neolítico, hace 7700 años, en China[3]. La evidencia arqueológica muestra que esas comunidades neolíticas, seleccionaron tierras inundables en la parte baja del Yangtze, para vivir y cultivar arroz. Para limpiar las tierras húmedas dominadas por el Aliso utilizaron el fuego. Esta práctica acompañada del control de las inundaciones marinas permitió el desarrollo de la agricultura del arroz. Y, obviamente, fue el principio de lo que hoy es China quien compra la soja que permite a nuestro gobierno usufructuar de las retenciones.
En la actualidad la quema de pastizales se lleva a cabo en muchos lugares del planeta, herencia de costumbres ancestrales. En la sabana Venezolana, los nativos Pemones
[4] consideran al fuego parte integral del ambiente. Afirman que el fuego hace sentir feliz a pata (tierra), mantiene limpia la sabana y hace que se vea verde y bonita. Agregan que no hacen falta controles del gobierno, que el fuego se controla con el fuego y las quemas se hacen antes de las lluvias.
Por otra parte, se ha dicho que el fuego es un componente ecológico muy importante en el diseño de la vegetación del Chaco Húmedo, al ser un elemento regulador de la dinámica de sus ecosistemas de sabanas y pastizales
[5]. Y se agrega, que el fuego es un factor clave en la relación herbáceas/leñosas, al restringir el reclutamiento de las leñosas y favorecer el desarrollo de las herbáceas.
Ya en tiempos prehispánicos las etnias chaqueñas usaban el fuego para desplazar y concentrar la caza, para comunicarse y para guerrear. Los incendios, naturales o provocados, son una parte fundamental del diseño y el funcionamiento del paisaje chaqueño. La Ecología de pastizales, como los de paja colorada o los de chajapé y espartillo, está profundamente ligada a incendios de origen antrópico desde tiempos precolombinos. Más recientemente, el fuego se utiliza como una herramienta de manejo en la producción ganadera, dado que poco tiempo después de la quema, al producirse el rebrote del estrato herbáceo, el valor nutritivo y la concentración de nitrógeno y de proteína bruta alcanzan sus niveles máximos. Se calcula que, anualmente, se queman entre 2 y 4 millones de hectáreas de pastizales y sabanas en el Chaco Húmedo
[6].
Los párrafos precedentes muestran que el rozado con fuego no es una procedimiento extraño ni un invento surgido de la “angurria” campera. Es un método de orígenes ancestrales, revalorizado por diversos estudios y que aún hoy se usa con gran provecho. No sólo como resabio de aquellas viejas costumbres sino como una forma de manejo adecuado para ciertos sistemas agro-foresto-pastoriles.
En un trabajo de la FAO
[7] se destaca que en la faja de pinares de la llanura costera del sudeste de USA, el empleo regulado de las quemas ha llegado a un perfeccionamiento notable para la silvicultura, frecuentemente en conexión con el pastoreo en los montes y la caza.
Podemos completar recordando
[8] que la práctica de la quema controlada es una ciencia y un arte: ciencia porque requiere el empleo de conocimientos de física, química, climatología aportando los conocimientos para un apropiado manejo del fuego y arte porque existen variaciones de vegetación, clima y comportamientos del fuego que desafían su manejo.
Sin duda que ciudades ahumadas, rutas cortadas, accidentes mortales, enfermos respiratorios en crisis, y otras catástrofes no se deben a las quemas controladas sino a incendios fuera de control. ¿Quién es el responsable?
Su Majestad y alguno de sus más conmovedores servidores fueron rápidos en acusar a la codicia campera. La codicia es uno de los siete pecados capitales del que pocos están libres. Sin embargo, esto no parece un asunto para ser atendido por sacerdotes salvadores de almas codiciosas. La realidad está más próxima a que se trate de una historia de estulticia, ignorancia, incompetencia o alguna otra causa de ribetes tenebrosos
.
Tenía desde hace días la nota inconclusa, casi terminada. Ello se debía a la información que diariamente se difundía sobre el tema y a las figuras fantasmales insinuadas en el humo que me sugerían esperar.
Pensaba que a la pregunta inicial sobre la falta de previsión, se debía agregar otra. ¿Por qué se enfrentó el fuego con, al menos, una semana de atraso? Es evidente que el gobierno nacional carece de aptitud e interés para resolver problemas. Estos tipos son expertos en trenzas, transas y compadreadas. ¡Pero, de gobernar ni jota!
Por otra parte, resulta sorprendente la fortuna del gobierno ya que, la supuesta responsabilidad de algún productor agropecuario en los incendios, es utilizada sin reparos por los funcionarios para descalificar al sector.

En medio de estas cavilaciones volcadas al papel, recibo un par de cartas electrónicas, interesantes.
En la primera, un amigo geógrafo me hacía llegar una foto satelital de la NASA. Allí se observa el humo sobre las islas y los puntos rojos que marcan los focos de incendio.
Parecía raro que nadie hubiese advertido a los productores de la inconveniencia de realizar la quema en condiciones no seguras. Pero el segundo e-mail puso, luz sobre el asunto. Se trata de una carta de un Ingeniero Agrónomo
[9] que trabaja en las islas que transcribo casi completa.



“Por mi trabajo, en la isla Talavera, conozco muy bien el manejo de los pastizales de islas y, por supuesto las constantes ambientales de las mismas.
Normalmente, para esta época procedemos al quemado de pastos, pajas y material leñoso que el vacuno no ingiere en el proceso de engorde primavera-verano. Siempre que hemos hecho este trabajo, que por lo demás debe hacerse ayudado por gente de isla que conoce bien como llevarlo a cabo. Hemos sido conscientes de que durante dos o tres días las poblaciones aledañas al Paraná sufren las consecuencias –humo, hollín, olores- de este mejoramiento del pastizal. Pero, los efectos nunca han sido de tal persistencia ni magnitud.
El hombre de isla sabe que un incendio de este tipo, cuando se desborda, pone en peligro la fauna de las islas de la cual vive, las reservas forrajeras necesarias para sus animales, y que él también puede sufrir las consecuencias cuando la quema de pastizales se desmadra. Por eso es menester aclarar ciertas cosas:
1.-Sé que a mediados de marzo, las municipalidades de los partidos bonaerenses ribereños y de las ciudades entrerrianas de Victoria y Gualeguay pusieron especial énfasis en informar y pedir a los isleños, propietarios y arrendatarios de las islas que, dada la persistente sequía que afecta al sur de Entre Ríos y norte de Bs.As., se abstuvieran de quemar pastizales. Además, se mantuvieron reuniones con los principales propietarios y/o arrendatarios en las cuales estos se comprometieron a no quemar pastizales.
2.-De igual manera, los que trabajamos en las islas en soporte técnico y asesoramiento de productores (no hay que olvidar que entre otras cosas estas islas poseen importantes forestaciones) éramos conscientes de que un incendio fuera de control afectaría años de trabajo forestal, por lo que se logró un consenso entre los productores para no quemar pastizales hasta no saber si se podían esperar lluvias de otoño que son el control natural de la quema de pastizales.
3.-El INTA informó a los productores que, dado el nivel de sequía imperante una quemazón de paja y restos leñosos sería de tal magnitud que se verían afectados los pastos de invierno.”
Aquí tenemos algunas respuestas. Las autoridades locales se ocuparon de procurar que la roza no se hiciera sino cuando las condiciones climáticas fueran apropiadas.
Es posible que algún “desacatado” no prestara atención a las recomendaciones pero resulta increíble que hubiera tantos “focos de incendio” “matreros” en una superficie tan extendida. El resto de la carta del ingeniero tal vez nos ayude a entender como podrían haberse desarrollado los acontecimientos. Sigue la carta.


“Por informaciones de isleños y personal de las explotaciones de la zona, sabemos que a partir de la primera semana de abril se empezó a ver movimiento de gente no conocida. Hasta que el día 8 de abril un peón me informa que cerca de la costa había una lancha civil con gente desconocida. Cuando me apersoné al lugar uno de ellos se me presentó diciendo que era Gómez (el nombre no lo recuerdo), que traía unos amigos para pescar y si era posible que lo hicieran. No me resultó muy sorpresivo ya que yo ubicaba al susodicho como un Subprefecto de la zona de San Pedro de apellido Guglielmo o Guglielmone. El otro era un civil -no sé su nombre- que en agosto del año pasado se me había apersonado para preguntar por la dirección del propietario o arrendatario del predio, ya que quería pedirle una colaboración para la campaña electoral del Frente para la Victoria.
Al no tener nada que sospechar los autoricé a que, en la medida en que nos se adentraran en la isla, podían pescar donde quisieran.
Cuando esa noche empezaron los incendios supuse que por estúpido había permitido a un grupo de irresponsables que después de un asado no tomaran las medidas pertinentes para evitar un problema, pero empleados nuestros que llegaron al lugar me trajeron restos de cubiertas y dos bidones retorcidos por el calor
.”

Finalmente nos cuenta.


“…al otro día me apersoné ante la Prefectura de Zárate para informar del incendio y que teníamos problemas para apagarlo con nuestros medios y, también, para hacer la denuncia de lo que había pasado, no me tomaron la denuncia y durante tres días no tuvimos ningún tipo de apoyo para extinguir el fuego que se extendió a las forestaciones y al resto de la isla. También me apersoné a la policía de Bs.As., en el mismo Zárate, para presentar mi denuncia pero esta no fue tomada, con el pretexto –igual al de Prefectura- de que un incendio en esta época era cosa común.
De aquí en más, lo que sigue es una historia conocida. Pero excluyo, por lo antedicho de cualquier responsabilidad en este desastre a isleños, propietarios y personal las explotaciones de las islas.”
Esta carta, que circula por la web, estimula la creencia de que en este asunto del fuego hay gato encerrado. Sin embargo, no podemos descartar que algún productor o empleado no haya recibido las recomendaciones de no hacer el rozado o las haya desoído. Pero, es difícil creer que si las autoridades se han ocupado de prevenir, en tiempo y forma, esto haya ocurrido.
Leemos
[10] que el gobierno de Entre Ríos acaba de vedar la quema por 60 días. Desafortunadamente lo hace después de más de veinte días de incendios.¡Demasiado tarde! Por otra parte, si recién ahora las prohibe significa que estaban permitidas.
Sin duda la responsabilidad le cabe a las autoridades que carecen de planes de contingencia para prevenir los problemas o simplemente no se ocupan de ellos.
Más grave sería que alguna banda para-oficial hubiese estado realizando travesuras como las que se sugieren en la carta anterior.

Pero, argentinas y argentinos, determinar quién inició el fuego es una de las caras del tema. La otra es quién y como debería haberlo controlado tempranamente. Y si, luego de no haber hecho nada y después de que la quemazón se extendiera, se recurrió a todos los elementos disponibles, dentro del marco del Plan Nacional de Manejo del Fuego (PNaMaF), para apagarlo. ¡Un plan del cual esta excluida la Provincia de Buenos Aires! ¿Porqué no se usó todo el arsenal al iniciarse el fuego?
Efectivamente los bomberos instalados en el campamento dispuesto en el aeródromo de Zárate admiten que fueron convocados demasiado tarde. El campamento se instala 9 días después de desatado el incendio. Y Su Majestad lo visita cuando ya van veinte y tantas jornadas de fuego.
No vale la pena abundar en detalles, pero es obvio que el gobierno nacional y los provinciales han estado bien lejos de los requerimientos de la hora. Pero la “famiglia” no tiene empacho en acusar a otros para eludir responsabilidades. Acusaciones que podrían ser una descarada demostración de cinismo si algunos focos de incendio fueron, como dicen, fruto de una acción deliberada y si la forma de enfrentar la catástrofe no ha sido pura incompetencia sino calculada desidia.


Humos inofensivos

Monet escribía quejoso: “pintar en Londres es endiabladamente difícil; sigue sin haber ninguna señal de sol, ninguna grieta en la capa de nubes”. A pesar de ello, en esos días pintó Houses of Parliament que muestra aquel edificio apenas visible oculto en la niebla.
En realidad la bruma londinense era causada por la niebla y el humo (smog = smoke + fog) de la combustión del carbón que usaban para calefacción de las casas y en el funcionamiento de las fábricas. Por entonces, 500.000 chimeneas humeaban a orillas del Támesis. Esto hacía que la bruma fuese, en ocasiones, un smog mortífero.
En 1873 la niebla causa la muerte de 700 londinenses. Sin embargo, a principio del siglo XX Londres comienza a despedirse de ella. El clima pareció cambiar y, paradójicamente, con el crecimiento de la ciudad disminuyó el humo. No obstante, la niebla habría de regresar y en 1952 miles mueren por asfixia y asma bronquial a causa del smog. Diez años más tarde la niebla mortal fue, todavía, capaz de liquidar algunas decenas más. Desde entonces no ha regresado…

Según hemos escuchado en estos días de boca de funcionarios y especialistas de la salud, el humo que nos envuelve
“NO ES TÓXICO”.No obstante, el humo proveniente de la quema de biomasa contiene muchos componentes nocivos como partículas sólidas respirables en suspensión, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, formaldehído e hidrocarburos poli-aromáticos, nos cuenta Vinod Mishra
[11]. Podemos agregar[12]ácidos orgánicos, diversos compuestos volátiles y semivolátiles, compuestos de azufre, radicales libres, ozono y oxidantes fotoquímicos y cenizas inorgánicas.
Pero eso no es todo, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable nos ilustra
[13] a través de algunos documentos que informan sobre el tema y nos hacen saber que las tres fuentes principales de generación de Dioxinas y Furanos son en orden de importancia: [1] La combustión incontrolada (quemas a cielo abierto, por ej., biomasa, incendios forestales, otras fuentes sospechadas tales como quema de desechos en basurales, etc.); [2] La incineración de desechos [3] Las actividades de la industria metalúrgica.
Normalmente las dioxinas, furanos y otros compuestos se desplazan adsorbidos a las micro particulas de carbón del humo.
A pesar de que nuestro gobierno, asesorado por MJP
[14], inició contra Uruguay un juicio internacional por contaminar con dioxinas, furanos y todos los otros componentes del humo porteño, ahora resulta que NO SON TÓXICOS.¿Podríamos tener un episodio como aquellos del Londres de Monet? Deseo tranquilizarlos, Argentinas y Argentinos, es probable que el humo de pastizal no sea suficientemente tóxico.
Sin embargo, es bueno recordar todas las chimeneas que desde Zárate a La Plata humean sobre nosotros. Fábricas y centrales térmicas muestran sus hermosas fumarolas. ¿Qué sale de aquellas? ¿Qué sale de los “venteos” de las destilerías de Dock Sud y La Plata? Usualmente, no prestamos atención a tales emisiones. No obstante, si éstas se suman al smog de los incendios, podría generarse una combinación suficientemente dañina en algún lugar. ¿Esta MJP previendo que podría pasar? No lo creo.
En septiembre de 2006 la Secretaría de Energía estableció las especificaciones técnicas y ambientales que debían cumplir los combustibles que se comercializaran en el país. Estas exigían que el contenido de azufre del fuel oil y el gas oil no superaran cierto valor. Hace unos días, por la resolución 150, tales exigencias ambientales fueron suspendidas por que los combustibles que provee PDVSA para las centrales térmicas contienen azufre muy por encima de las normas. ¿Qué sale por las chimenes de las usinas eléctricas cuando se quema el combustible caribeño? Dióxido de azufre (SO2), el precursor de la lluvia ácida.
Recuerdo que aquella niebla, en medio de la cual se ocultaba el Hyde del Dr. Jekyll, solía tener grandes cantidades de dióxido de azufre. Cuando ello ocurría la pintoresca bruma londinense mostraba su cara criminal.
Me hubiese gustado ir a Montevideo y disfrutar de la puesta de sol mientras se respira aire fresco, pero escucho que la nube tóxica ha llegado a la otra orilla.
Mientras escribo el humo sigue ingresando subrepticiamente a mi casa a través de la mínima rendija.




Notas

[1] Se ha dicho que la roza con fuego se practica en primavera. Sin embargo, se puede practicar en otoño y/o primavera lo cuál dependerá del ecosistema.
[2] “La cabeza de Goliat”. E.Martinez Estrada.
[3] Fire and flood management of coastal swamp enabled first rice paddy cultivation in east China. Y.Zong, Z.Chen, J.B.Innes, C.Chen, Z.Wang & H.Wang. NATURE Vol.449 [2007]459-463
[4] Conocimiento Indígena vs Científico: El Conflicto por el Uso del Fuego en el Parque Nacional Canaima. Iokine Rodríguez. INTERCIENCIA Vol.29(3)[2004]121-129
[5] Ecorregion Chaco Húmedo. R.Ginzburg y J.Adámoli. Ambos Profesores de la FCEN, UBA. Publicado en el libro de la asociación VIDA SILVESTRE.
[6] Herrera, P. Torrella, S. Adámoli, J. “Los incendios forestales como modeladores del paisaje en la región chaqueña”en: Kunst,C.; Bravo, S.; Panigatti, J. Editores. Fuego en los ecosistemas argentinos, Santiago del Estero, INTA, 2003
[7] “Las quemas en relación con el pastoreo en los montes. R.S.Campbell. Unasylva Vol.8(4). Departamento de Montes. FAO.
[8] “Efecto de la frecuencia de quema prescripta sobre la biomasa aerea de un pastizal”. Bernardis, A.C., Fernández, J.A., Goldfarb, M.C, Casco, J.F. Universidad Nacional del Nordeste. Y referencias alli citadas.
[9] Juan Benito Matteauda, Ingeniero Agrónomo y forestal, DNI 17.035.052.
[10] El Día de Gualeguaychú, 17/04/2008.
[11] Lider del Area de Temática y Conducta y Salud y Docente del East-West Center, Honolulu, Hawaii
[12] Contaminación del Aire Causada por los Incendios de Vegetación y la Salud. CRID (Centro Regional de Información sobre Desastres de América Latina y el Caribe).
[13] Inventario Nacional de Liberaciones de Dioxinas y Furanos (2001) y de Emisiones de Dioxinas y Furanos por Quema Incontrolada de Biomasa (2005)
[14] MJP acrónimo de María Julia Picolotti.

FOTO DEL MUSEO DE LA PLATA es de Alejandro Dinamarca.

miércoles, 27 de febrero de 2008

REMERAS NEGRAS


Escrito por MRF, en La Plata, el 27 de febrero de 2008



“Mirá hermano…yo sé lo que te digo!...Si la historia y el patriotismo, manejados con cierta malicia, no te pueden abrir cancha, es porqu´estás destinado a vivir de tu trabajo…¡Pero, es bueno que tentés!...La historia…”
-Como pa historia´ndo yo… que de pobre me voy quedando hasta miope.
Patriotismo…y caldo gordo, de Fray Mocho
Habían recorrido la distancia que separa Gualeguaychú de Concordia en una combi blanca. Incluidos los fotógrafos y periodistas, el grupo estaba formado por no más de veinte personas. La mayoría de ellos eran saludables cincuentonas y sexagenarios de pelos grises, todos pacíficos ciudadanos, gente mansa. En pocos minutos desembarcaron sus bártulos (equipo de sonido, pancartas, banderas argentinas, etc), sin prisa montaron la escenografía y comenzaron el “escrache”, uniformados por sus remeras negras. Sobre la cerca de la vivienda instalaron un gran cartel que hacía elocuente su propósito: “Mauro Real traidor a su país fuera del nuestro”. Después de amenazar a toda la familia de varias formas y de arrojar huevos podridos hacia la casa, el acto concluyó cantando, con simulada unción, el Himno Nacional Argentino.
-Entonces, ¿La tarea de inteligencia previa y la eficaz organización, fueron las causas del éxito de la operación?
- ¡Afirmativo!

Escrachar es una palabra ingresada a la lengua de los argentinos por la ventana del lunfardo. Tiene varios significados que, de algún modo, establecen los límites dentro de los cuales puede moverse el escrachador y determinan, a su vez, las consecuencias que habrá de sufrir el escrachado. De tal forma, se puede escrachar con una cámara fotografiando al sujeto subrepticiamente o se puede escrachar al miserable rompiéndole la cara. Sin embargo, la acepción que hoy parece más popular es la de poner a alguien en evidencia, delatarlo abierta y públicamente. No obstante, conviene no olvidar su etimología italiana (schiacciare) que significa aplastar.
Se aprecia, a simple vista, que el alcance del escrache dependerá de la voluntad e intención del escrachador. Aunque, tal vez, también dependa de la actitud del escrachado. ¿Qué tál si éste enfrenta al escrachador con epítetos y frases también intimidantes? ¿Cómo se resuelve la pulseada?, por la fuerza. ¿Y quién gana?, el más fuerte. Si ésta es la lógica aplicable, ¿como se evita la contienda? Sólo es posible eludirla si el escrachado es suficientemente débil como para responder al ataque. Es por eso que la mecánica del escrache se sustenta en la dinámica de grupo contra individuo. La patota, la barrabrava, la brigada de choque, el grupo comando o la turba contra el culpable. Se garantiza de esa forma el éxito del escrache.
La sucesión, delación-intimidación-linchamiento, se interrumpe o se completa dependiendo de las circunstancias. El grupo avanza hasta donde lo indica su sensación de impunidad, la convicción de que no tendrá castigo alguno, de que él representa la ley.

“Crece la movilización. La Asamblea escracha a directivo de Botnia”, tituló, en primera plana El Dia de Gualeguaychú.
“Teníamos miedo de Concordia, pero la policía apareció cuando ya nos íbamos”, declaraba uno de los remeras negras. Son indicios de que estás protegido, te sentís seguro.
“No te vamos a dejar en paz, vamos a volver”, vociferaba frente a la casa de Mauro una saludable señora detrás del megáfono. Y como si no fuera suficiente, le reclaman que piense en sus hijas cuyos nombres mencionan. ¡Una canallada!
La Asamblea de Gualeguaychú tiene en su haber varios escraches: la casa del asambleísta Hector Rubio, la del vecino Guillermo Fazzio, la del ex-vicegobernador Guastavino y ahora la de Mauro Real de Azúa. Todos por distintas causas recibieron el mote de traidores. Estos no han sido, sin embargo, los únicos episodios donde la patota ha exteriorizado su prepotencia
.

Es evidente que la elección del sujeto del escrache debe ser realizada de alguna forma. Algún simulacro de juicio –público o secreto- habrá de llevarse a cabo, sin derecho a defensa por la obvia culpabilidad del acusado. Cada grupo escrachador tendrá sus propias reglas para elegir el candidato y establecer el alcance de la operación.
Se ha dicho que el escrache es un invento argentino. Sin duda, el procedimiento se ha convertido en un hábito local. No obstante, como el dulce de leche, aquel tampoco es un invento argentino.
Humillar y denigrar al enemigo ha sido, y es, un procedimiento habitual en el mundo. Nuestra Santa Inquisición, quien llevara a un alto grado de sofisticación y sistematización los métodos de tortura y de ejecución de condenados, nos muestra también como tratarlos si estos, a juicio del tribunal inquisidor, no merecieran la pena capital.
Así es que, a los reos que no hubieran hecho suficientes méritos para consumirse en la hoguera, se les solía vestir con una túnica de arpillera, un capirote sobre la cabeza y un escapulario con la cruz de San Andrés colgado del cuello -un sambenito- y se los exponía así vestidos a la humillación pública. Hoy se le “cuelga el
sambenito” a quién es objeto de difamación y desacreditación.
“Señores vecinos sepan que están viviendo con el traidor al lado de sus casas”, se desgañitaba en la despedida la generosa dama de remera negra.

Para no ensañarnos con el Santo Oficio, es justo recordar que, durante los años de terror de la Revolución Francesa, el escarnio público –escrache- precedía a la filosa labor de la guillotina. De tal forma desfilaron por las calles de París, en un carro y en medio de la multitud que los vituperaba, primero María Antonieta, tiempo después Dantón y finalmente el mismísimo "incorruptible", Robespierre. Una asamblea, el Comité de Seguridad Pública, tomaba las decisiones sin demasiados prolegómenos y consideraciones.
Hay quienes se sienten incómodos cuando al analizar ciertos métodos de acción política, se lo hace a la luz de la historia de los totalitarismos contemporáneos. Sin embargo, hacerlo es inevitablemente correcto.
En el principio están las Sturm Abteilung (camisas pardas) escribiendo “Juden” sobre la vidriera de aquel comercio de Berlin y exhibiendo un cartel que reza: “¡Alemanes resistan! ¡No compren a los judíos! Pacífico y simple escrache dirigido a los enemigos de la causa nacional. Luego siguieron los campos de exterminio y la solución final.
¿Exageración, basada en historias ajenas y lejanas? ¿Nada nos dice nuestra historia próxima?

Ese año de 1977, casi a diario se tropezaba, en alguna de las calles de La Plata, con “la patota”. Aquella siniestra caravana de autos variopintos llenos de sujetos malentrazados y armados. Casi no se hablaba del asunto. La vida, para la gran mayoría, transcurría sin mayores sobresaltos.
Una mañana de febrero como otras, estacionaba el auto en la puerta de su casa. En un minuto recogería a su esposa y a los pibes para iniciar la jornada. Al levantar la vista los vio salir por el pasillo. Venían de su departamento.
Ante su pregunta dijeron que llevar documentos no era necesario. Lo hicieron acurrucar en el suelo, detrás del conductor, lo cubrieron con una frazada y partieron. Esto no era el principio y tampoco sería el final.

Decía Hanna Arendt en Los Orígenes del Totalitarismo: “el firme concepto jacobino de la nación fundamentado en los derechos humanos, esa concepción republicana de la vida comunitaria es el que afirma, en palabras de Clemenceau, que infringiendo los derechos de uno se infringen los derechos de todos.”
En consecuencia, estas reflexiones, que aquí hago, deben considerarse casi como un ineludible alegato en defensa propia. No callo y me levanto porque no quiero llegar al fin de mis días y responder como Clemenceau: ”¿Esperanza? ¡Imposible! ¿Cómo puedo esperar algo cuando ya no tengo fe en lo que me alzó, es decir, en la democracia.”