Mostrando entradas con la etiqueta Uruguay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Uruguay. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de octubre de 2013

OTRA VEZ SOPA O LA MALDICIÒN DE SÌSIFO
“Consequentely the world is ruled by fools, and the intelligent count  for nothing in the councils of the nations.”
Bertrand Russell(1)
 
El conflicto por la pastera del Rio Uruguay nació y se desarrolló a lo largo de la década  ganada. Nuestro país, donde la polución industrial campea sin reparos, acuso al Uruguay de contaminar el rio fronterizo y de violar el tratado bilateral. Ese fue el empujón que convirtió un reclamo ambiental en causa nacional.

Durante más de un lustro, piqueteros y funcionarios violaron leyes internacionales (tratado del Mercosur), nacionales y la Constitución Nacional. Todo parecía aceptable para una porción importante de la población argentina basada en un nacionalismo anacrónico y de bajo costo.
Así pues, después de años de hablar de la unidad latinoamericana, se patoteaba a nuestros vecinos, históricamente más ligados a nosotros. Es inaudito que nuestro gobierno, con la complacencia de no pocos conciudadanos, trate al Uruguay, en palabras de Sanguinetti (2), como a una provincia opositora.

A pesar de las advertencias de seguro fracaso, que hicimos algunos, se sometió la controversia al juicio de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya. El fallo, como era previsible, fue adverso a la Argentina aunque, por cierto, muy ilustrativo.
La sentencia fue publicada a fines de abril de 2010. Y, siguiendo las recomendaciones de cooperación, allí vertidas, se hicieron un par de reuniones. La primera en junio en Anchorena, Uruguay, y la segunda en Olivos, Argentina. En esta última se firmo un acuerdo Presidencial por el cual se establecían directivas “para la constitución y funcionamiento del Comité Científico creado en el seno de la CARU(3)…con el fin de monitorear al Rio Uruguay y todos los establecimientos industriales, agrícolas y centros urbanos que vuelcan sus efluentes al Rio Uruguay y sus áreas de influencia.” Y en un párrafo posterior se aclara: El monitoreo …comenzará con la planta de Botnia-UPM y la desembocadura del Rio Gualeguaychù  en el Rio Uruguay. Seguirá en Argentina con establecimiento o lugar a elección de la parte uruguaya. A partir de entonces, continuará alternativamente en uno y otro país(4).
 ¡El acuerdo era excelente! Parecía el inicio de un programa binacional, inédito en esta parte del mundo, que podría llevar a un manejo serio y científicamente fundado del rio Uruguay.

Ese nuevo clima sería confirmado, en un reportaje concedido al diario La República(5)el 22 de agosto de 2011, por  canciller argentino quien afirmaba: “El conflicto con Uruguay está enterrado. La relación es y será óptima.”
En consecuencia, la afirmación del escriba Verbitsky (6): “Uruguay pretende (hoy) mezclar el monitoreo de la planta ordenado en la sentencia de La Haya con la Desembocadura del Rio Gualeguachú en el Río Uruguay” es una nueva mentira de su cuño.
 
En realidad la CIJ, en el apartado 262 de la sentencia decía: (7)”La Corte es de la opinión que como parte de su obligación de preservar el medio acuático, las Partes tienen el deber de proteger la fauna y la flora del río. Las normas y medidas que tienen que adoptar bajo el art.41(8)deben también reflejar sus compromisos internacionales respecto de la biodiversidad y la protección del hábitat, en adición a los otros estándares sobre calidad del agua y descargas de efluentes. La Corte, sin embargo, no ha hallado suficiente evidencia para concluir que Uruguay ha violado su obligación de proteger y preservar el medio acuático incluido la protección de su fauna y flora. Las actuaciones muestran que no se ha establecido una clara vinculación entre las descargas de la planta Orión (Botnia) y la malformación de rotíferos, o la dioxina encontrada en el pez sábalo o en la grasa en las almejas registrados en el Programa de Vigilancia Ambiental del Río Uruguay  de Argentina.”                                                                                                                                
 
¡El gobierno argentino no pudo probar, entonces, que la planta contaminaba! ¿Podrá hacerlo ahora?
Además, en el apartado final, “la Corte puntualiza que el Estatuto de 1975, pone a las Partes bajo un deber de cooperar entre ellas, en los términos establecidos allí, para asegurar el cumplimiento de su objeto y fin. La obligación de cooperar trae aparejado monitoreo continuo de un establecimiento industrial, como la planta Orión (Botnia). En este sentido, la Corte observa que las Partes tienen una larga y efectiva tradición de cooperación y coordinación a través de la CARU. Actuando conjuntamente a través de la CARU, las Partes han establecido una real comunidad de intereses y derechos en el aprovechamiento del Río Uruguay y en la protección de su ambiente. También han coordinado sus acciones a través del mecanismo conjunto de la CARU, de conformidad con las disposiciones del Estatuto de 1975, y han hallado soluciones apropiadas a sus diferencias dentro de este marco sin sentir la necesidad de recurrir a la solución judicial de disputas prevé el art. 60 del Estatuto hasta que el presente caso fue incoado ante la Corte.”

Parecía que todo había quedado claro y que a raíz de ello se llegaba al Acuerdo de Olivos.  Desde entonces, entre el 20/06/2011 y 30/06/2013, se realizaron 25 monitoreas conjuntos de la planta UPM.

Las actividades se desarrollaron siguiendo las pautas establecidas en el Acuerdo y al finalizar cada monitoreo se firmó un acta entre la DINAMA (9) y el Comité Científico de la CARU. El ingreso a la planta de UPM, para colectar las muestras, se podía realizar hasta doce veces al año. Un juego de muestras era para la DINAMA, otro para el Comité Científico y otro se enviaba  a Canadá, a dos laboratorios contratados a sugerencia del Comité Científico. ¡Nada podría ser mejor!

 Si todo está bien, ¿porque tenemos a Timerpunk “ultimateando” al Uruguay?
El lector recordará que en los primeros tiempos se hablaba de las dioxinas y su capacidad cancerígena; de los compuestos clorados y su toxicidad y finalmente de los nonilfenoles. Pues bien, deberíamos suponer que los nuevos datos indubitables hubieran confirmado aquellas suposiciones. Pero no, por el contrario, se estableció que nada de aquello fue cierto.

Entonces, ¿què está pasando?

Los valores de los diversos parámetros controlados se comparan con la normativa de referencia(10). Sobre esa base los científicos uruguayos del Comité Científico llegan a la conclusión de que las emisiones de UPM están dentro de los parámetros permitidos. No obstante, los argentinos reclaman que la normativa se incumple para algunos: fosfatos, fenoles, en algún caso para níquel y/o cromo y finalmente la temperatura de los efluentes vertidos al rio. También en un par de controles se observa la presencia de endosulfán.

Los dos primeros fueron mencionados en la presentación ante la CIJ por lo cual vale la pena ver que se dice al respecto en su Sentencia. Empecemos por  la situación del FOSFORO (fosfatos).

En el apartado 240 se dice: “Existe acuerdo entre las Partes en que los niveles de fósforo total en el Rio Uruguay son altos.”  Esta concordancia existe hoy también la cantidad de fosfatos que están disueltos en el rio son muy superiores a las recomendables. La Corte continúa: “De acuerdo con Uruguay, la cantidad total de fósforo (natural y antropogénico) incorporado al río anualmente es de aproximadamente 19.000 toneladas, de las cuales la planta Orión (Botnia) contribuye con unas 15 toneladas (en 2008) o aún menos, como se esperaba para 2009. Estas cifras no han sido disputadas por Argentina durante el juicio. Uruguay sostiene además que ninguna violación de las disposiciones del Estatuto de 1975 puede ser alegada dado que las altas concentraciones de fósforo no pueden ser claramente atribuidas a la planta Orión (Botnia) como la fuente, y dado que no hay estándar para fósforo establecido por la CARU. Uruguay sostiene también que basado en los datos proporcionados por DINAMA comparados con los datos de línea de base compilados  por DINAMA, se puede demostrar que los niveles de fósforo total fueron generalmente bajos después de la puesta en funcionamiento, comparados con la línea de base de 2005-2006”.

En la actualidad la situación no ha cambiado respecto de la contribución de la planta de celulosa, aunque es posible que la cantidad de fósforo en el rio sea mayor por el aumento en el consumo de fertilizantes. Efectivamente, en la Argentina el consumo de fertilizantes se incrementó más de 10 veces entre 1990 y 2011 siendo, en este último año, de 3.7 millones de toneladas (nitrógeno y fósforo).

Siguiendo con la Sentencia del 2010 vemos,  en el apartado 242, que “la Corte desea hacer notar que CARU no ha adoptado un estándar de la calidad de agua relacionado con niveles de fósforo total y fosfatos en el río. Similarmente, Argentina no tiene estándares de calidad de agua para fósforo total…”

Finalmente, en el apartado 247, “La Corte considera que que la cantidad de descarga de fósforo total en el río que puede ser atribuida a la planta Orión (Botnia) es insignificante en términos proporcionales comparado con la cantidad global de fósforo total en el río de otras fuentes. Consecuentemente, la Corte concluye que el hecho de que el nivel de concentración de fósforo total en el río exceda los límites establecidos en la legislación uruguaya respecto de los estándares de calidad de agua no puede ser considerado una violación del art. 41 (a) del Estatuto de 1975 en vista del relativamente alto contenido de fósforo total en el río antes de la autorización de la planta…”
Si se fuera hoy a la CIJ con los argumentos exhibidos en el informe de la parte argentina (11) es seguro que recibirían un patadón. ¡No se puede creer! Pero, hay más.
Algo similar ocurre con las observaciones sobre FENOLES.  En efecto, en el apartado 252, “La Corte también desea notar que los datos de Uruguay indican que el estándar de calidad de agua está siendo excedido desde mucho antes de que la planta comenzará a funcionar. El Estudio de Impacto Acumulativo preparado en septiembre de 2006 por Econometrix para la CFI indica que se había encontrado que los fenoles frecuentemente excedían el estándar, estando los niveles más altos del lado argentino del río.”

Como en el caso del fósforo la Corte concluirá que “hay insuficiente evidencia para atribuir un incremento, si es que lo hubo, en el nivel de concentraciones de sustancias fenòlicas en el río al funcionamiento de la planta Orión (Botnia).”

En este punto es necesario explicar porque, con los mismos datos, el informe argentino dice que en todos los monitoreas el fósforo supero los limites y los fenoles se excedían en 11 de 27 muestreos. En tanto, los técnicos uruguayos dicen que en los efluentes de UPM los fenoles nunca superaron los límites establecidos y el fósforo los superó en dos décimas en la muestra del mes de noviembre de 2012. La causa de esta discrepancia es que Uruguay compara con los límites que le ha establecido a los efluentes de la planta y los argentinos con los niveles que debe tener el rio Uruguay. Esto último es incorrecto, diría tramposo por que los técnicos argentinos no pueden ignorar el error.
El efluente no debe afectar los niveles permitidos para el rio, sin embargo ello no requiere que la concentración en el caño de salida sea igual a la del rio. Afirmar eso es ignorar la dilución que se produce al mezclar ambos flujos. El caudal que sale de la planta es de 700 litros por segundo y el del rio es de 5 millones de litros en la misma unidad de tiempo. Ello implica que la concentración de fósforo o fenol que sale por el caño disminuye unas 40.000 veces es decir se DILUYE en esa proporción no modificando los niveles exigidos para el río.
Esta forma de presentar los datos puede servir para confundir a los neófitos pero los técnicos de La Haya se reirán en su cara.
Vale agregar que en el proceso para obtener celulosa no se utilizan fosfatos ni fenoles. Las cantidades insignificantes detectadas de estos últimos podrían provenir de la lignina de la madera después de haber sobrevivido al proceso y al tratamiento de efluentes. El fósforo también se obtiene de la madera. Las células tienen fosfolípidos en las membranas y nucleótidos, poli nucleótidos y ADN. Todas esas sustancias tienen fosfato en su composición.
No obstante las aguas del rio Uruguay, Paraná y afluentes tienen fosfato en exceso debido a la actividad agropecuaria. Los fosfatos y compuestos nitrogenados son fertilizantes imprescindibles en la agricultura moderna. Centenares de miles de toneladas se usan en  las zonas tributarias del rio Uruguay, desde el sur de Brasil hasta Argentina (los mayores usuarios) con una contribución menor de Uruguay. Agregamos que algunos detergentes también contienen fosfato en su composición.
El exceso de Nitrógeno/Fósforo en las aguas produce un fenómeno llamado  eutrofización. La abundancia de estas sustancias puede dar lugar a una exagerada proliferación de algas. Este suceso puede ser repentino produciendo lo que se llaman floraciones algales. En lagunas o cursos de poco caudal este fenómeno puede ser de tal intensidad que cubre la superficie en forma total. Ello impide la llegada de luz y consecuentemente la muerte y putrefacción de plantas del eco-sistema ocasionando una disminución del oxigeno disuelto en el agua y en consecuencia la muerte de peces.
Debido a la comparación incorrecta la parte argentina también erra con los límites de níquel y cromo. Por lo tanto, al menos esta vez no nos ocuparemos de ellos.
Vayamos al ENDOSULFAN. Aquí la situación raya en la comedia. Esta sustancia es un insecticida usado en la actividad agrícola. En el año 2011 se promovió la prohibición de su uso en muchos países. Uruguay estableció la prohibición de compra/venta ese mismo año. En cambio Argentina se comenzó a aplicar dicha prohibición a partir de julio de 2013. Es decir que la Argentina estaba usando endosulfán sin restricciones y la delegación de nuestro país hace un tema por haber hallado trazas en una pileta que colecciona agua de lluvia dentro de la planta. ¡Una ridiculez! Por supuesto, esa sustancia no se usa en la producción de celulosa.
Finalmente abordaremos la objeción del gobierno argentino sobre la temperatura de los efluentes.

Con el aumento de temperatura disminuye el oxigeno disuelto y en un punto la falta de oxigeno, como en la eutroficaciòn, puede provocar muerte de peces.

En el sistema de tratamiento de efluentes, de la planta de celulosa, hay una etapa de digestión biológica donde la temperatura no puede ser superior a 37°C. Cuando el efluente llega al rio lo hace a 32°C (según los datos obtenidos por el Comité Científico). La delegación argentina objeta esta temperatura argumentando que la temperatura media del rio Uruguay es de 20°C y por lo tanto la del efluente se excede.

Los autores del informe argentino parecen ignorar aquello que nuestros alumnos de primer año de Química conocen bien. Cuando se mezclan dos masas de agua a dos diferentes temperaturas se produce transferencia de calor de la más caliente a la más fría y la temperatura final depende de la diferencia inicial y de la diferencia entre las masas. Por lo tanto si mezclo 700 kilos a 37°con 5 millones de kilos a 20°C el aumento de temperatura en el rio será insignificante, en el orden de la milésima de grado.

Pero eso no es todo. Cabe preguntarse:¿Cómo se puede exigir  que los efluentes de UPM estén a 20° cuando la normativa de la provincia de Entre Ríos permite que se viertan efluentes a 45°? Igualmente Buenos Aires y Neuquén establecen en sus reglamentaciones el mismo límite. Y por último agrego que el estudio de impacto ambiental de la Central Termoeléctrica a Carbón Rio Turbio , Santa Cruz establece el límite de temperatura en 50°C. Aguas que se arrojan a un arroyo llamado Rio Turbio.

Por otra parte es bueno recordar que, desde el Delta del Paraná hasta la ciudad de La Plata, sobre la costa bonaerense, tenemos dos centrales atómicas y al menos tres centrales térmicas que vuelcan sus aguas de refrigeración al rio. ¿A qué temperatura?  

El lector habrá notado que el informe argentino no menciona los resultados obtenidos en la desembocadura del rio Gualeguaychú ignorando el Acuerdo de Olivos. Daremos algunos datos que son fidedignos aunque aún no sean públicamente conocidos en estas costas.
Como antes tenemos que tener en cuenta las concentraciones y los caudales vertidos al rio Uruguay. Con esa precaución vemos que pasa con el fósforo:
 
Caudal de agua
Litros/segundo
Concentración media
Total fósforo vertido por segundo al Rio Uruguay
UPM
696
0.79mg/l
544,31 mg/s
Rio Gualeguaychú
1.561.000
0.36mg/l
561.960,00 mg/s
Es decir, la cantidad de fósforo que ingresa al rio proveniente del rio Gualeguaychú es más de 100 veces superior la que arroja UPM. De la misma forma se puede calcular que la cantidad de fenoles que vierte Gualeguaychú es más de 200 veces mayor que la vertida por UPM. Es decir que para equiparar la contaminación producida por el Gualeguaychú se necesitan, al menos, 100 plantas como UPM.
 
Estos resultados son los que hacen injustificable la oposición al aumento de producción de UPM. Con los incrementos anunciados nada cambiaría en la salud del rio Uruguay. Los aumentos de producción fueron informados por Uruguay en tiempo y forma. Y una vez más debemos recalcar que el Estatuto del rio Uruguay no limita la soberanía de los países signatarios. Por lo cual, estos no tienen poder de veto.

No quiero terminar sin recordar que en el 2009 el presidente del INTI (12), basado en determinaciones realizadas por esa institución, afirmaba: ”Hasta el momento no apreciamos variación, ni a largo del tiempo, ni a lo largo del río, lo cual indicaría que la planta está controlando adecuadamente sus efluentes y que los controles uruguayos están funcionando.”

En estos días un senador de Entre Ríos(13), dando otra muestra del impúdico uso político de la farsa, ha afirmado: Si Artigas viviera se suicidaría al ver como lo traiciona José Mujica”. Esta afirmación me indujo a imaginar que habría dicho Artigas. Así que hurgando en la historia me encontré con una carta(14) que el Protector de los Pueblos Libres escribiera a quien sería Presidente de la República de Entre Ríos, Francisco Ramírez, y de la cual me pareció oportuno transcribir un párrafo:
 “…Vuestra señoría ha tenido la insolente altivez de detener en la Bajada los fusiles que remití a Corrientes. Este acto injustificable es propio solamente de aquel que habiéndose entregado en cuerpo y alma a la facción de los pueyrredonistas, procura ahora privar de sus armas a los pueblos libres para que no puedan defenderse del portugués. Esta es una de las pruebas más claras de la traición de vuestra señoría y de la perversidad que se ocultaba en la Convención de Pilar; y no es menor crimen haber hecho ese vil tratado sin haber obligado a Buenos Aires a que declarase la guerra a Portugal y entregase fuerzas suficientes para que el jefe supremo y Protector de los Pueblos Libres pudiese llevar a cabo esa guerra y arrojar del país al enemigo aborrecido que trata de conquistarlo. Esa es la peor y más horrorosa de las traiciones de vuestra señoría.”
BIBLIOGRAFIA
1.-Bertran Rusell, filósofo británico. Publicado en el Hearst Newspaper.
2.-Julio María Sanguinetti, expresidente del Uruguay.
3.-CARU, Comisión Administradora del Rio Uruguay
4.-Tomado del texto integral del Acuerdo firmado por Argentina y Uruguay para el Monitoreo Conjunto de la Pastera UPM y el río Uruguay.
5.-Diario La República de Montevideo.
6.-Diario Pagina12, 6 de octubre de 2013.
7.-Sentencia de la Corte internacional de Justicia sor el Caso de las Plantas de Celulosa sobre el rio Uruguay. Abril 2011.
8.-Se refiere al art.41 del Estatuto del Río Uruguay.
9.-DINAMA, Dirección Nacional de Medio Ambiente de Uruguay.
10.-Digesto sobre el Uso y Aprovechamiento del Río Uruguay (que reglamenta lo dispuesto por el Estatuto del Río Uruguay), y el Decreto 253/79 del Gobierno uruguayo y sus decretos ampliatorios.
11.-Informe elevado al Canciller por la delegación argentina de la CARU fechada 9 de octubre de 2013.
12.-Enrique Martínez, ex presidente del Instituto de Tecnología Industrial (INTI).
13.-Natalio Gerdau, senador provincial por Gualeguaychú.
14.-Carta de Artigas a Ramírez, de abril de 1820, Editorial Marcha, Montevideo, pag.185-186; en Norberto Galasso, Artigas y las masas populares en la Revolución, Cuadernos para la otra historia, 2000, Centro Cultural "Enrique Santos Discepolo.

domingo, 26 de agosto de 2007

EL GRAN ESCAPE

Por Mario R. Féliz
mfeliz@ciudad.com.ar

“Eres viejo, Padre William-dijo el joven-,
Y tus cabellos se han vuelto muy blancos.
Sin embargo, siempre estás cabeza abajo
¿Te parece que a tu edad eso es sensato?

En mi juventud- replicó William a su hijo-,
Temí que me hiciera daño a los sesos;
Pero ahora, que estoy seguro de que no los tengo,
Bueno, ¡lo hago cuando me viene en gana!”

De Alicia en el País de las Maravillas
[1]
La nube tóxica

“Sería bochornoso para la gente de Gualeguaychú”, fue la respuesta de De Angelis[2]. ¿Que pasaría, si cuando comience a funcionar, se comprueba que no contamina?, había sido la pregunta.
Es probable que la velocidad del reportaje radial haya permitido semejante franqueza. Ciertamente, dejando de lado la megalomanía que usualmente exhiben al arrogarse la representación del pueblo, el “dirigente” confesaba su temor al penoso futuro que habrá de presentarse cuando la “gente de Gualeguaychú” advierta el engaño al que han sido sometidos.
La falta de escrúpulos o la locura que embarga a los más destacados asambleístas y algunas obscenas complicidades parecen no tener límites. Los hechos que he de narrar mostrarán, espero, hasta donde esta afirmación es correcta.

En la mañana del martes 14 de agosto un grupo trabajadores de la planta se encontraban trasvasando sulfuro de sodio[3] hacia el tanque donde se prepara el “licor blanco” sintético. No era la primera ocasión, el procedimiento se había realizado varias veces antes. Los empleados utilizaban los elementos de protección usuales y procedían dentro de las normas que se aplican cuando se manipulan sustancias como esa. Aquel día era particularmente ventoso. Algunas ráfagas alcanzaban los 50 km/h, soplando del Noreste hacia el Sudoeste[4]. Es decir en dirección contraria al puente Gral San Martín.
En la planta aún trabajaban casi tres mil obreros. Algunas de las obras civiles han concluido pero muchos han sido recontratados para tareas de montaje. Tal es así que, la empresa brasileña ISOLENGE tenía algunos hombres trabajando a unos 20 metros de distancia de donde se manipulaba el sulfuro de sodio.
En algún momento, inesperadamente, el viento dispersó un poco de polvillo sulfuroso. Fue entonces que una decena de trabajadores, de origen uruguayo, manifestaron sentirse afectados por el sulfuro. Presentaron síntomas de irritación y malestar. Curiosamente, ninguno de los operarios brasileños resultó afectado y tampoco hubo otros, entre los casi tres mil que aún trabajan en la planta, que diera señales de haber sido alcanzado por el polvillo.
En el sanatorio, donde fueron atendidos los obreros, se constató que un par de ellos mostraron síntomas de irritación en la piel y en las vías respiratorias superiores. Los dirigentes sindicales del SUNCA de Fray Bentos inmediatamente propalaron la “catástrofe”, a los cuatro vientos[5].
Esa misma jornada, poco después del mediodía, Radio Máxima[6] titulaba: 9 operarios de Botnia se intoxicaron con “sulfato de sodio”. Como hemos visto, la sustancia había sido sulfuro de sodio y no sulfato de sodio, el cual es casi tan inofensivo como la sal de cocina.

Sulfuros infernales.
El azufre ha estado asociado con el demonio, al menos desde que el sexto ángel revelara a Juan que “con las tres plagas perecieron la tercera parte de los hombres, a saber, por el fuego, por el humo, y por el azufre que salía de su boca”[7]. Sin embargo, el azufre, por el contrario, es esencial para la vida ya que forma parte de las proteínas, componentes esenciales de los seres vivos. Por otra parte, muchos compuestos con azufre son de gran importancia para la industria y, por consecuencia, para la sociedad moderna.

Entre los compuestos de azufre que tienen amplia aplicación industrial se encuentran los sulfuros. El sulfuro de sodio (Na2S), sustancia formada por sodio (Na) y azufre (S), es un sólido cristalino blanco. El producto comercial es, sin embargo, de color amarillo a rojo dependiendo de la pureza (Contiene sulfuro de hierro como impureza). Es muy soluble en agua y junto con el hidróxido de sodio (soda cáustica) se utiliza en la digestión de los chips de madera, en la primera etapa de la producción de celulosa. Se comercializa en bolsas conteniendo el sólido en forma de escamas (flakes)[8]. El Na2S, como muchísimas sustancias de uso industrial o doméstico, requiere ciertas precauciones para su manejo.

¿En qué forma pudo afectar esta sustancia a las personas eventualmente alcanzadas por el polvillo? Para tener una idea cabal del efecto haremos una comparación con una sustancia muy conocida y que se encuentra al alcance de cualquier mortal. ¡Vámos, entonces, a comparar el Na2S con el (OH)2Ca!

El hidróxido de calcio [(OH)2Ca] es la cal que se usa en la construcción. ¿¡Quién no ha visto alguna vez una bolsa de cal hidráulica o apagada!? ¿Y algún albañil con la cara blanca?
Veamos un poco de química:
Cuando disolvemos en agua el hidróxido de calcio ocurre lo siguiente:

(OH)2Ca = 2OH- + Ca2+

se disocia en iones (átomos o moléculas con carga positiva o negativa). Por otra parte, cuando el sulfuro de sodio se disuelve en agua, esto es lo que sucede:

Na2S = S2- + Na+


Como antes, se separan los iones que forman la sustancia pero, inmediatamente, ocurre esto otro:

S2- + H2O « HS- + OH-

El ión sulfuro (S2-) reacciona con el agua (se hidroliza) y genera el ión hidroxilo (OH-), de la misma forma que lo hacía el (OH)2Ca. Debido a la capacidad para generar OH- en la solución, ambas sustancias son alcalinas o bases fuertes.

¿Que daño pueden producir?
Contacto con la piel
Producen irritación. Por exposición prolongada, puede llegar a convertirse en quemaduras cáusticas con dolor inflamatorio y posible destrucción de tejido.
Contacto con los ojos

Producen irritación. Se puede esperar inflamación, dolor, lágrimas. Contacto severo puede causar destrucción de tejido.
Vias respiratorias

Producen irritación. Se puede esperar inflamación, dolor. Contacto severo puede causar destrucción de tejido.
Si la exposición no ha sido muy prolongada, lavándose bien con agua y respirando aire fresco se minimizan, o evitan los efectos mencionados. Siempre se debe consultar al médico[9].
Desde luego trabajando en las condiciones recomendadas este tipo de problemas se evitan completamente.
Si ambas sustancias se ingieren pueden provocar daños graves, incluso la muerte. Por ejemplo, se estima que una dosis de 10 a 15 gramos de sulfuro de sodio podría ser mortal[10]. Esta cantidad es, más o menos, equivalente a 2 a 3 cucharadas. ¡Seguramente, nadie cometería el error de deglutir tal cantidad! El feo olor que desprende le advertiría de la torpeza que cometería al hacerlo.

El efecto letal se debe a que en el estómago hay ácido clorhídrico (HCl) (Ácido que en las ferreterías se compra como ácido muriático).
Si se ingiere el sulfuro de sodio, este reaccionaría con el HCl estomacal, que es un ácido fuerte, de la siguiente manera:

Na2S + 2HCl = H2S +2 Na++2 Cl-

El sulfuro de hidrógeno (H2S) es un gas tóxico que contribuye a la morbilidad de la ingestión del Na2S. Conviene recordar que el sulfuro de hidrógeno produce el famoso olor a huevos podridos. Por esta razón, el sólido tiene ese olor. Muy diferente, por cierto, del olor a cloro que todos conocemos por ser el que se desprende del agua de lavandina (lejía), en las piscinas y, muchas veces, en el agua potable.
Luego de estas breves consideraciones, estamos en condiciones de asegurar que los obreros afectados debieron tener molestias menores, por la escasa exposición y la rápida atención.

¿Existió la mentada nube tóxica? El sulfuro de sodio es un sólido cristalino con una densidad de 1,43 gr/cm3 lo cual hace difícil que, las partículas más pequeñas, pudieran ser transportadas a distancias importantes (mayores que una decena de metros) por los vientos mencionados más arriba. La cantidad de H2S que pudo formarse con la humedad ambiente fue, sin duda, insignificante. Y en todo caso, podría haberse percibido olor a huevos podridos. Hecho que nadie mencionó, excepto un delegado sindical[11] ubicado en la proximidad de donde se trasvasaba el sulfuro.
Por lo tanto, sobre el puente del lado argentino ningún ser vivo pudo ser afectado en ninguna forma por el polvillo sulfuroso.
Vale la pena recordar que el Na2S se usa en la industria del cuero en el proceso de eliminación del pelo antes del curtido. En el gran Buenos Aires sur hay un gran número de curtiembres en barrios muy poblados y a pesar de ello los gorriones pululan en las calles arboladas.

Las intoxicadas.

-¡Ah! ¡No sabes que sueño más raro he tenido! –dijo Alicia, y empezó a contarle a su hermana todo lo que pudo recordar de sus extrañas aventuras…..
“Alrededor de las 15 hs, ante un comentario del accidente que había ocurrido por la mañana dentro de la empresa Botnia, decidimos ir a ver. Llegando a la cabecera del puente empezamos a sentir UN OLOR MUY FUERTE A CLORO. Nos empezó a picar la garganta, como una sensación de irritación en la garganta y en el pecho. Hicimos unos metros más, una de las chicas bajó para tomar unas fotografías y el resto nos quedamos dentro del auto, dimos una vuelta y regresamos, siempre con estos síntomas en la garganta”. Relató Gabriela Caballero[12]. Continuó diciendo que al llegar a Arroyo Verde[13] “la gente que estaba en el corte nos decía que nos sentía OLOR A CLORO en la ropa y en el auto. Luego de un rato, empecé a ponerme roja en la cara, las orejas y el cuello; me ardía la garganta y la lengua y también tenía la vista muy roja, según me dijeron.”
Las intoxicadas fueron tres integrantes de la Asamblea, la mencionada Caballero y las caracterizadas militantes de la linea dura[14]: Alejandra Crimella e Isabel Nievas.

La Dra Ana Emilia Muñoz (otorrinolaringóloga) afirmó: “Tenían faringitis. Los síntomas eran disemia y disfagia[15] . Y, aunque no es mi especialidad, observé enseguida que tenían el rostro congestionado, rojo. Y caliente. Una de ellas presentaba además, una aureola más clara alrededor de los ojos, que usaba anteojos (Crimella). El resto de la cara, fuera de la zona de los anteojos, estaba colorada”. “La inflamación que se observaba era típica de la inhalación de sustancias irritantes.”[16] En otro lugar[17], la otorrinolaringóloga comparó la afección de las intoxicadas con los síntomas que mencionan los productores rurales luego de las fumigaciones con agroquímicos. El otro médico que parece haberlas atendido es el Dr. J. L. Santarelli (pediatra-neonatólogo) quién manifestó[18]: “estas chicas no exageraron en nada”. Y expresó, además, que la voz se corrió entre los médicos, quienes comentaron la gravedad de la afección que sufrieron.

El lector atento habrá observado que las intoxicadas hablan en todo momento de OLOR A CLORO. Recordemos que el “escape” fue de sulfuro de sodio que tiene olor a huevos podridos. La Dra Muñoz afirma que la inflamación era tipica de la inhalación de sustancias irritantes. Esto es, origen desconocido. Observación que se complementa con otra sobre la similitud con los efectos producidos por las fumigaciones con agroquímicos.

¿Qué pasó finalmente? Descartemos un brote psicótico de las intoxicadas, ya que los médicos ratifican los síntomas. ¿Podría ser una conspiración? ¿Acaso una de las programadas “acciones secretas” a cargo, en este caso, del comando CNC[19] y con la complicidad de médicos y el resto de los camaradas? Otra hipótesis podría ser que los miembros del comando CNC se encerraron en el auto con un envase, abierto, de lavandina concentrada durante el tiempo pudieron soportar[20]. Esto explicaría el olor a cloro en el auto, en las ropas y las reacciones observadas en las intoxicadas. Y con ello los médicos quedarían fuera de la conspiración. ¿Algún día se sabrá?

El Potrero

Es un latifundio de 29.000 hectáreas atravesadas por la ruta 136, donde se encuentra Arroyo Verde, que conduce al puente internacional. En el establecimiento funciona un coto de caza mayor y menor, se desarrollan actividades forestales, ganaderas y hay una superficie de alrededor de una decena de miles de hectáreas dedicadas al cultivo de soja y cereales.
El propietario original parece haber sido el duque Felipe De Luynes, casado con Juanita Álzaga Unzué[21]. La propiedad actual permanece en el misterio absoluto. Sin embargo, junto con otras estancias como La Selmira, El Potrero fue comprada por Alfredo Yabrán, poco antes de morir, a través de la empresa Yabito S.A[22].
Es muy conocido que el cultivo de la soja se acompaña con el uso del herbicida Glifosato, que debe ser tratada con insecticidas como Endosulfan (entre otros) y que tales agroquímicos se aplican usualmente con aviones fumigadores. Sustancias como éstas, según la Dra. Muñoz, pudieron provocar los síntomas presentados por las intoxicadas. Podemos agregar, siempre en el terreno de las hipótesis, que la disemia pudo ser causada por el Endosulfan ya que este afecta el sistema nervioso central. No sería la primera vez que vecinos de Gualeguaychú son intoxicados por una fumigación hecha sin las precauciones debidas[23].

El pájaro canta hasta morir


Martin Alazar, médico asambleísta, ante la aparición de pájaros muertos, decía que ello era “seguramente consecuencia de haber inhalado sulfuro de sodio que emanó días atrás de la caldera (sic) de la planta en cuestión.” Por otra parte, la representación argentina en la CARU[24] propondrá que la Comisión analice las causas de la muerte de numerosas palomas y otras aves que se encontraron, principalmente, en la zona de las cabinas de peajes del puente internacional.” Esta decisión se tomó en una reunión de alto nivel presidida por Taiana, Busti y Urribarri (gobernador electo). ¡Cosa seria ha de ser!

¿Quién asesina pájaros en la mesopotamia? Veamos algunas pistas.
Hace unos cinco años, la Comisión técnica para el control de aves plaga[25] , conformada por Santa Fé y Entre Ríos, decía: “Cabe mencionar que, en nuestro país, existen diversas especies de aves relacionadas con las pérdidas ocasionadas a cultivos (girasol, soja, sorgo, maíz, trigo, etc), pasturas implantadas, plantaciones forestales y frutales. En nuestra región se incluyen la cotorra, las palomas y, en las zonas arroceras, diversas especies de patos y tordos.”
Por otra parte, el INTA Paraná agregaba que históricamente el método de control se realiza con “la aplicación de técnicas letales (campañas de lucha, aplicación de cebos tóxicos, envenenamiento de nidos) que han tenido éxito relativo y un alto riesgo ambiental.”[26]
A pesar de la búsqueda de procedimientos alternativos para el control, en el caso de las cotorras, aún hoy se aplican a sus nidos grasas conteniendo Carbofurán y para palomas se usan granos embebidos (cebos tóxicos) con arsénico o plaguicidas fosforados.
Villa Santa Anita se encuentra en el Departamento Uruguay de Entre Ríos. En aquél lugar, hace menos de 10 años, más de 100.000 aves murieron envenenadas[27]. La mayoría eran palomas torcazas, monteras, torcacitas, chingolos, perdices, lechuzas de campanario y teros. La muerte fue provocada por la ingestión de un cebo tóxico preparado con maíz molido y agua conteniendo un tóxico fosforado (monocrotofós), usado contra las hormigas pero no aprobado para el control de aves. La aplicación del tóxico había ocurrido sobre un campo de menos de 70 hectáreas.

El incidente sulfuroso se produce durante la última semana de la temporada de caza. Un fin de temporada a todo tiro, seguramente, en la inmediaciones del puente, en el coto de caza de El Potrero. El primer examen que deberían hacer los expertos de la CARU es la búsqueda de perdigones en la carne de las palomas abatidas. (La fotografía fue tomada de un sitio web donde se invitaba a la caza deportiva de palomas en Entre Ríos.)
El oro de Ulises
Estela Gigena[28], haciendo una paráfrasis de la catástrofe bíblica (“e hizo Yavé llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego desde el cielo”[29]) escribía[30]: “no encontrándose insectos muertos, pero sí colmenares vacíos- con miel en su interior- hace presumir que las abejas no murieron de hambre y si podrían haber desaparecido como producto de la nube tóxica emanada el martes pasado de la empresa Botnia, que provocó la intoxicación de doce operarios, de tres mujeres de Gualeguaychú, la muerte de aves de la zona y ahora la desaparición misteriosa de un importante número de abejas.

“-¿Qué es lo que tiene gracia?- preguntó Alicia.
-¡Hombre, pues ésa! –contestó el Grifo refiriéndose a la Reina-. Ella se lo imagina todo; nunca ejecutan a nadie, después de todo. ¡Vámos!

La aguda periodista, en procura de dilucidar el misterio, entrevista a Carlos Rébora quien representa a la empresa Melosch, dueña del apiario ubicado en El Potrero.
Rébora prefiere no hacer declaraciones a la prensa hasta no tener los resultados de los análisis en marcha. Hombre prudente.
Sin embargo, Gigena afirma que “el empresario aseguró que esta mortandad de abejas es totalmente atípica por lo que la sospecha de que podrían haber sido afectadas por la nube tóxica es realmente muy fuerte”.

¿Quién es el verdadero asesino invisible de las abejas? ¿Dónde van las abejas cuando mueren?
En abril de 2007 se realizó una reunión apícola en Maciá[31]. Alli el Lic. Sarlo[32] durante su charla comentó que, en Argentina y en el resto del mundo, hasta hace unos años atrás el único agente causal era el “nosema apis”, pero a partir del 2005 y luego del despoblamiento de las colmenas, “nosema ceranae” apareció como otro agente patógeno, apareció como otro agente causante de “nosemosis”. El efecto del “nosema ceranae” es despoblamiento de colmenas, síntoma que hace años estamos viendo en Argentina.” [33]
¡Como en estos días ocurre en el apiario de El Potrero!
El síndrome de despoblamiento de las colmenas fue observado en España, por primera vez en el año 2000, a partir de allí se expandió al punto de aniquilar hasta el 40% de las abejas. En la actualidad se ha extendido por toda Europa y el Norte de América. En USA ha mermado el 25% de los enjambres.[34]
Nosema apis es un microsporidio, un parásito unicelular, que infecta a la Apis mellifera (abeja melífera europea). Por otra parte, el Nosema ceranae es un parásito del mismo tipo que afectaba originalmente sólo a la Apis cerana (abeja melífera asiática).
“El nosema ceranae habría saltado de la abeja asiática a la europea, como hizo la Varroa”.[35] Afirma, el investigador español, Higes Pascual[36]. Y continua: “desde allí, y siguiendo rutas epidemiológicas similares y otras algo diferentes, debido a la globalización del comercio a nivel mundial”. A continuación nos dice: “Nadie le prestó atención hasta nuestro descubrimiento. Aún hoy existen muchas opiniones muy escépticas y el parásito se ha difundido durante más de una década a sus anchas”.

Desde luego, algunos “ecopolíticos” plantean diversas hipótesis para explicar la reducción de las colonias de abejas: sospechan que se trata de una baja en el sistema inmunológico generada por pesticidas, los transgénicos o el Cambio Climático (¡No podía faltar!).[37] Han sido estas posturas las cuales han recibido atención y han demorado las investigaciones sobre la deletérea parasitosis.
El caso es, que los estudios de los ácidos nucleicos (ARN, ADN) confirmaron que el asesino Nocema ceranae merodea entre las colmenas nacionales y, por supuesto, también amenaza a las litoraleñas.
Las autoridades argentinas locales, provinciales y nacionales vuelven a actuar con completa incompetencia. Lo han hecho sustentadas en supuestos y rumores. Han sentenciado sin tener un veredicto fundado en evidencias sólidas. Juegan a la política provinciana y continúan rematando el prestigio nacional. ¡Tarde o temprano habrá un justo juicio!

-¡No, no! –atajó la Reina- ¡La sentencia primero!... ¡Ya habrá tiempo para el veredicto después!
-¡Qué insensatez! –exclamó Alicia en voz muy alta-- ¿A quién se le ocurre una cosa semejante? ¡La sentencia antes que el veredicto!
La discusión entre Alicia y la Reina continuó hasta que, afortunadamente:
-Despierta, querida Alicia –le dijo su hermana-; ¡te has quedado dormida un buen rato!


Referencias[1] Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll. Ediciones Clásicas.
[2] http://www.lavoz901.com.ar/
[3] http://www.maximaonline.com.ar/
[4] Botnia. Comunicado de prensa.17 agosto 2007. En los informes meteorológicos de ese día puede corroborarse cual era la dirección del viento.
[5] Nelson Malacre en Canal 4 y http://www.montevideo.com.uy/ el 14/08/07; Marcelo Castillo en El dia de Gualeguachú y Maxima on line, el 15/08/07. Jorge Pereyra, Pagina 12 el 15/08/07
[6] http://www.maximaonline.com.ar/ 14/08/07 a la hora 14:03
[7] Apocalipsis, 9, 18
[8] Hunan Chembird Idust Co.,Ltd
[9] Material Safety Data Sheet, JTBaker. y http://ptcl..chem.ox.ac.uk/
[10] Thienes,C.H and Haley, T.J. Clinical toxicology. 5th edition. Lea & Febiger, Philadelphia, PA (1972). Lang,E.P andDraize, J.H. The percutaneous absortion of ammonium hydrogen sulphide and hydrogen sulphide. J.Pharmacol. Exp. Ther., 76:179 (1942).
[11] Jorge Pereyra, Página 12. 15/08/07.
[12] http://www.analisisdigital.com.ar/ 15/08/07
[13] Tal vez, en los alrededores de Arroyo Verde puede encontrase la entrada a la cueva del conejo blanco. Aquella por donde Alicia ingresara al país de la Reina de corazones.
[14] http://www.diarioepoca.com/ 19/10/2006 y http://www.diariolarepublica.com.ar/ 20/10/2006
[15] Disfagia es la dificultad para tragar. Disemia o anfibología es el empleo de frases o palabras con más de una interpretación. También describe la incapacidad de algunas personas para interpretar las señales y los códigos comunes en la comunicación interpersonal.
[16] http://www.eldiadegualeguaychu.com.ar/ , periodista V.Toller, 16/08/07
[17] Agencia Telan. Publicado en http://www.pagina12.com.ar/ 16/08/07
[18] http://www.radiomáximaonline.com.ar/ 15/08/07. Al Dr.Santarelli lo recuerdo por su intervención en el caso de los chicos de Gilber (ver Brujas de Yaguarí Guazú en http://www.profefeliz.blogspot.com/
[19] CNC = Crimella-Nievas-Caballero
[20] Hay personas alergicas al Cloro. No es una tipica alergia. Se denomina de tipo 4 o mediada por celulas o alergia de retardo. Los síntomas inflamatorios demoran en aparecer.
[21] http://www.eldiadegualeguaychu.com.ar/ 14/03/07
[22] http://www.clarin.com/ 28/05/1998
[23] En el Dia de Paraná se publicó el 16/2/2004 la noticia de que en el kilómetro 40 de la ruta nacioal 14, fueron afectadas 15 personas que presentaron síntomas de dolor de dolor de cabeza, vómitos, mareos.
[24] Comisión Administrativa del Rio Uruguay (CARU) publicado en http://www.diarioelargentino.com.ar/ el 17/08/07
[25] http://santafe.gov.ar/magic/noticias/avesplagas.htm 17/09/02
[26] www.inta.gov.ar/parana/info/documentos/ Año 2003.
[27] http://www.clarin.com/ 21/08/1997
[28] Periodista del El Dia de Gualeguaychu
[29] Génesis 19-24
[30] http://www.eldiadegualeguaychu.com.ar/ 22/08/07
[31] Fiesta Provincial de la Miel y Expo Apícola del MERCOSUR (Maciá, Entre Rios; en su 12aedición (13 al 15 abril 2007)
[32] Lic.Gabriel Sarlo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Las investigaciones que se realizaron en colaboración con los investigadores españoles fueron realizadas por el Dr.Carlos Lange (CICBA) y el Lic Santiago Plischuk del CONICET.
[33] http://www.noticiasapicolas.com.ar/
[34] www.elmundo.es/suplementos/magazine/2007/396/1177697408.html
[35] Varroa, enfermedad producida por un ácaro.
[36] Marian Higes Pascual, investigador del Centro Apicola de Marchamalo (España)
[37] T.Molina Ramirez, publicado en http://www.jornada.unam.mx/ y reproducido por http://www.ecoportal.net/ el 04/05/07

sábado, 23 de junio de 2007

LA SULFÚRICA

Escrito por MRF en La Plata el 13 de octubre de 2006

Desembarco en Soriano
La playa de La Agraciada es un arenal, estrecho y bajo que se extiende por algo más de una decena de kilómetros, escoltando las aguas del río Uruguay, a lo largo de la ribera de Soriano.
Cuentan que su nombre se debe a una bella vecina que, en tiempos de la Colonia, tal vez, permitía que el sol acariciara su piel mientras apagaba en cada paso el brillo de la arena.
A mediados de abril de 1825, provenientes de Buenos Aires, los Treinta y Tres desembarcan en aquellas playas durante la húmeda madrugada del día 19. Lo hacen enarbolando la bandera tricolor que ostenta el juramento de LIBERTAD O MUERTE.
Reforzados con milicias locales, Lavalleja y sus hombres comienzan, allí, un proceso que culminará en el mes de agosto de tres años más tarde, declarándose la Provincia Oriental, “de hecho y de derecho”, libre e independiente.
Ciento ochenta años después, en octubre del 2006, algunas decenas de orientales, en protesta, cortan el tránsito de la ruta 21, en la vecindad de Agraciada.
Esta vez los parroquianos se juntan con el propósito de impedir un próximo y anunciado desembarco: el de una planta de fertilizantes y ácido sulfúrico. Un emprendimiento que pertenecería a la compañia INDUSTRIA SULFURICA SA., la única empresa productora de fertilizantes uruguaya y la mayor exportadora, en ese rubro, del Uruguay.
Después de todo, el origen de La Agraciada quizás no fuera tan romántico y la verdad debería buscarse en aquella otra historia que hablaba de la hacienda baguala que, una vez acorralada en el rincón que formaban el arroyo y el río, terminaba alimentando una grasería de la cual derivaría, en realidad, el nombre de Agraciada.

El arroyo Sarandí
Los recuerdos de aquel barrio, donde viviera desde mi nacimiento, y por casi treinta años, se vienen en tropel. ¡No podría ser de otra manera!
La Sulfúrica fue parte del paisaje gris de Sarandí desde tiempos inmemoriales hasta los años sesenta, cuando cierra sus puertas. Aunque sus restos permanecerían, mayormente, incólumes y yermos por algunos lustros más.
En ese cruce del viejo Camino Real del Sud con el arroyo festoneado de sarandíes, desde mediados del siglo XIX hasta el año del centenario, los terrenos aledaños, que más tarde albergarían a La Sulfúrica, fueron refugio de una grasería. En ella, además de vacas, se sacrificaban yeguas para la obtención de aceite de potro.
El nacimiento de La Sulfúrica de Sarandí es un misterio no revelado para mí. Pero, seguramente, el alumbramiento hay que ubicarlo entre 1910 y 1924. Ese año, Bunge y Born compra en subasta pública a La Sulfúrica, que reinicia sus actividades con un nuevo nombre, que los vecinos de Sarandí nunca recordarán. En 1928, la dueña de la empresa se asocia a Imperial Chemical Industries (ICI) y cuando la planta cierra, lo hace convertida en Duperial.
En Barrio Gris, Joaquín Gómez Bas ubica a La Sulfúrica entre los rasgos dominantes del paisaje del Sarandi de los años treinta. “La vieja fábrica de ácidos que alardeaba de su desprecio por las municipales leyes higiénicas vomitando, desde su petisa chimenea, vaharadas de azufre quemado que carcomían las chapas de zinc de los tejados y arañaban los bronquios del vecindario.”
Aunque la imaginación indujera a pensar que el infierno “tenía hornos como los de La Sulfúrica y al cual, como en ella, entraban vagones cargados de azufre”, se podía vislumbrar, en la espesa niebla que se elevaba desde el arroyo, la visión onírica, borrosa, de un futuro “país productivo”.

¿De dónde sos?. De Avellaneda, respondía. Y, quizás porque casi siempre me parecía insuficiente, enseguida agregaba con cierto orgullo, apenas disimulado por una sonrisa: la primera ciudad industrial de La República.

No guardo recuerdos satánicos. Tal vez porque en mis años mozos el alto paredón dejaba ver poco de la fábrica. Será por ello que prefiero rescatar la imagen que Gómez Bas memora de una sudestada donde podía verse “contra el cielo cada vez más oscuro, la chimenea de La Sulfúrica que cambiaba su penacho de humo luminoso, salpicado de chispas, como una girándola de cohetes”.
Con una tacuara fabricábamos la caña de pescar, juntábamos unas lombrices y salíamos. Al llegar a La Sulfúrica caminábamos junto al paredón hasta trepar el terraplén. Nuestra caminata continuaba por las vías del tren hasta cruzar el arroyo por el Puente Negro. En seguida, apenas iniciada la curva hacia la estación, descendíamos por la ladera oriental siguiendo hasta La Saladita, una laguna creada al aislar la parte final de uno de los canales del puerto de Dock Sud.
A veces, el fruto de nuestra aventura consistía en algún pez chato, que nunca era más grande que la palma de la mano.
Desde las vías, que venían del puerto bordeando la laguna, veíamos las grúas, los mástiles de algún barco y vislumbrábamos los tanques blancos de la destilería.
En ocasiones, al llegar al Puente Negro podíamos seguir por la costa sur del Sarandí en dirección aguas abajo. Caminábamos hasta llegar a las quintas donde se podía conseguir “vino de la costa”, elaborado con uva chinche, alguna fruta, un poco de miel.
Hoy la urbanización ha cercado La Saladita y sólo un par de quintas sobreviven. La basura depositada ilegalmente en la zona, actualmente reserva ecológica, amenaza con dar el golpe final al vino de la costa, después de haber coexistido por décadas con la malhadada Sulfúrica y la destilería.

El ácido sulfúrico
Aunque el longevo alquimista árabe Abu Musa Yabir Ibn Hayyán al-Azdi (721-815) parece haber conocido el ácido sulfúrico, es recién al iniciarse el siglo XVII cuando Johann Van Helmont lo obtiene por destilación destructiva del vitriolo verde (FeSO4, sulfato ferroso) o quemando azufre (S). La gran demanda de sulfúrico se inicia a mediados del siglo XVIII y desde entonces el consumo no ha dejado de crecer.
El consumo de ácido sulfúrico, como la producción de acero o de energía eléctrica, puede ser usado para indicar la prosperidad de una nación. Ello se debe a que el sulfúrico es una materia prima utilizada en un amplio rango de procesos industriales y en la producción de innumerables manufacturas.
El más grande consumidor de ácido sulfúrico (70%) es la industria de los fertilizantes de fosfatos. Pequeñas cantidades se usan en la producción de sulfato de amonio y potasio. Cantidades importantes son utilizadas como ácido deshidratante en procesos químicos orgánicos y petroquímicos y también en la refinación del petróleo. Se aplica en la industria del acero, en la extracción de cobre, uranio y vanadio de sus minerales, en la producción de dióxido de titanio (pigmento blanco) y en la purificación de metales no ferrosos. Se usa, además, en la producción de celulosa, de rayón, en el curtido de cueros, en el tratamiento de efluentes acuosos, en la obtención de plastificantes, colorantes, explosivos, pasta de dientes, adhesivos, gomas, aceites y ácidos comestibles, como cítrico y láctico. Así, la lista podría ampliarse con muchas más aplicaciones y usos.
A fines del siglo XX la producción mundial de sulfúrico se estimaba en alrededor de 150 millones de toneladas, siendo así la sustancia química producida en mayor cantidad, en todo el mundo.
Mientras la mitad de la producción global se lleva a cabo en USA., en Europa todos los países fabrican ácido sulfúrico, siendo los mayores productores Alemania (3,5 millones de toneladas), España (2,8), Francia (2,2), Bélgica (2,2) e Italia (1,6). Esos países dan cuenta del 70% de la producción europea.
¿Qué sería de la economía de todos esos países sin el ácido sulfúrico?

¿Cómo se fabrica el ácido sulfúrico?El método denominado de contacto es el único que, actualmente, se usa para la obtención de H2SO4 .Sin embargo, las plantas pueden diferir en cuanto a la materia prima que utilizan: azufre elemental (S), sulfuro de hidrógeno (H2S), sulfuros metálicos, entre otras. La planta uruguaya se alimentará de azufre elemental, que es la materia prima más usada.
El proceso consta de tres operaciones básicas. En la primera, el S es oxidado a SO2 (dióxido) quemándolo en presencia de aire seco:
S + O2 = SO2
En la segunda etapa, el SO2 alimenta una unidad llamada convertidor, donde es oxidado a trióxido de azufre. Para esta operación se usa como catalizador el V2O5 (pentóxido de vanadio). Sin la presencia de esta sustancia la conversión sería demasiado lenta o requeriría temperaturas muy altas.
2 SO2 + O2 = 2 SO3Finalmente, el trióxido de azufre es absorbido en solución concentrada de ácido sulfúrico:
SO3 + H2O (Conteniendo Sulfúrico) = H2SO4
El proceso, brevemente descrito, puede funcionar con un mínimo aceptable de emisiones de gases SO2 y SO3. La Unión Europea ha desarrollado normas para la producción de ácido sulfúrico donde se establecen cuales son las mejores técnicas disponibles (BAT) que deben usarse para reducir, al mínimo posible, las emisiones. Por otra parte, tales procedimientos incluyen la recuperación o disposición de residuos sólidos como el pentóxido de vanadio usado como catalizador.
Como en el caso de las plantas de celulosa usando las mejores técnicas disponibles la perturbación del ambiente es muy baja y totalmente reversible.
No debe olvidarse que, la planta de Soriano, utilizará la mayor parte del sulfúrico producido en la fabricación de fertilizantes fosfatados. La importancia de éstos en el cultivo de forrajeras, cereales y oleaginosas es de extrema e indudable importancia.
Es conocido que la mayoría de los suelos uruguayos (como los de la Pampa deprimida argentina) son deficientes en fósforo. En consecuencia, la fertilización con fosfatos de las pasturas destinadas a la alimentación del ganado, es fundamental en la producción lechera. Hecho relevante para un país que, como Uruguay, produce más de 1500 millones de litros de leche por año.
Recordaremos que los “piqueteros”, que cortaban la 21, habían llegado en sus autos, tractores y camionetas, los cuales no existirían sin el ácido sulfúrico que contienen sus baterías, sin el sulfúrico usado en la obtención del combustible, de los materiales de origen petroquímico, de los cables de cobre, etc, etc.

La batalla de SarandíNo sin esfuerzo Lavalleja logra reunir un contingente de magnitud similar al brasileño, y con él, el 12 de octubre de 1825 enfrenta al ejército enemigo en las puntas del arroyo Sarandí. El ejercitó de Brasil fue dominado poco a poco y, finalmente, se batió en retirada.
Como consecuencia de la batalla de Sarandí todo el centro de la campaña uruguaya queda bajo el dominio de los orientales. La victoria obtenida tuvo enorme repercusión en Buenos Aires. Su gobierno impulsado por la creciente presión de la opinión pública, acepta la incorporación de la Provincia Oriental, lo que significó la guerra con el Imperio de Brasil.
Ciento ochenta años después, el gobierno de Buenos Aires envía una carta, al del Uruguay, reclamando por el desembarco de la Sulfúrica de Soriano. La nota es rechazada por improcedente.

La Argentina produce más de 275 mil toneladas de ácido sulfúrico de la siguiente manera: 44% se debe a la compañía ICI Argentina, con dos plantas ubicadas en San Lorenzo, Santa Fé (Esta empresa fue la propietaria de la Sulfúrica de Sarandi); 24% a través de la empresa SULFACID de Fray Luis Beltrán, Santa Fé; 16% provienen de la planta de MERANOL ,ubicada en Dock Sud en la desembocadura del Riachuelo y otro 16% es producido por la Fábrica Militar Río Tercero (FMRT) ubicada en Rio Tercero, Córdoba..
NOTAS.
1.-Sarandí es un barrio del partido de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires. Se encuentra unos dos kilómetros al sur del Riachuelo. Creció hacia el oeste y este de la Avenida Mitre, construida sobre el viejo Camino Real.
2.- Sarandí es el nombre vulgar del Phyllanthus sellowianus, un arbusto de hasta 3 metros de altura que crece en el sur del Brasil, nordeste de Argentina y Uruguay.
3. Barrio Gris, de Joaquín Gómez Blas, fue publicado por EMECE en 1952.
4.-La zona del arroyo Sarandí, donde tuvo lugar la batalla mencionada, se encuentra en lo que hoy es Departamento de Florida, Uruguay.
5.-La empresa MERANOL comienza su actividad en 1942 después de haber comprado una compañía anterior. Es posible que durante algún tiempo produjera sulfúrico al mismo tiempo que la Sulfúrica de Sarandí.